Este domingo 18 de noviembre se celebró la II Jornada Mundial de los pobres instituida por el Papa Francisco como un fruto del Jubileo de la Misericordia…

 

Presencia

“Este pobre gritó y el Señor lo escuchó” es el tema de la II Jornada Mundial de los pobres que se celebra hoy 18 de noviembre por segundo año consecutivo, por una disposición del Santo Padre Francisco.

En su mensaje para esta Jornada, el papa destacó tres verbos fundamentales sacados del salmo (Sal 34,7), que ayudan a comprender la actitud del pobre y su relación con Dios: gritar, responder y liberar. (Ver pag. 7)

 

Jornada de misericordia

Como se recordará, la Jornada Mundial de los pobres nació en el Jubileo de la Misericordia, que el papa Francisco cerró con los pobres.  

Luego, ordenó instituirla por primera vez en la historia de la Iglesia con la Carta Apostólica, Misericordia et misera y así, en 2017 se celebró la Primera Jornada Mundial dedicada a los Pobres.

En su segundo mensaje para esta jornada, el Papa reconoce que, “en el inmenso mundo de la pobreza, nuestra intervención (como católicos) es también limitada, débil e insuficiente hace que tendamos la mano a los demás, de modo que la colaboración mutua (con otras instituciones y grupos) pueda alcanzar el objetivo de manera más eficaz”.

“Los pobres nos evangelizan, ayudándonos a descubrir cada día la belleza del Evangelio. No echemos en saco roto esta oportunidad de gracia”, escribió el papa Francisco y pidió a todos los creyentes participar en la Jornada haciendo algo por alguien pobre o necesitado.

Por ello Periódico Presencia pidió a algunos sacerdotes de la diócesis que trabajan más de cerca con los pobres, ofrecer algunos consejos para ayudar a combatir la pobreza, ya sea desde el esfuerzo personal, comunitario y de gobierno.

 

Pbro. Alejandro Martínez, párroco de San Vicente de Paúl

Para ayudar a combatir la pobreza, sobre todo en el área poniente de la ciudad donde vivo, creo sería sumamente provechoso lo siguiente:

  1. Apoyar la educación: En lo que se refiere a la educación vendría muy bien el apoyar con becas a estudiantes de escasos recursos, así como ofrecer más espacios educativos de nivel medio superior.
  2. Generar fuentes de empleo: Las fuentes de empleo en la zona poniente son escasas. La gente tiene que recorrer grandes distancias para llegar a los grandes proveedores de empleo como lo es la maquiladora o los grandes almacenes de autoservicio, etcétera.
  3. Mejorar la calidad del transporte público: La mejora en el transporte público está vinculado directamente a una mejor calidad de vida. Ya sea para llegar a la escuela, al trabajo o a lugares de esparcimiento, el transporte público es fundamental, pero desafortunadamente la calidad de éste en la actualidad es muy deficiente en la zona.

 

Pbro. Aristeo Baca, párroco de Santa María de la Montaña

En nuestra comunidad hemos trabajado en tres vías que hemos considerado importante ir caminando, tratando de dar vidas más dignas, más propia de una persona que tenga conciencia de su valor.

  1. Educación: La educación es básica para que una persona supere una situación de pobreza. Una educación es la respuesta para que haya una perspectiva de mejoría fundamentado en todo el valor que se descubre en la persona, su preparación lo capacita para ganar sueldos más dignos, tener una conciencia de mejorar su entorno, abrir una mirada con más profundidad para ver que cada uno es actor que transforma la realidad. Aquí le hemos dado mucha educación que puede accionar un cambio de fondo para las familias. Una respuesta en esta comunidad es el colegio (Colegio Santa María) y a través de las prédicas y grupos de jóvenes se impulsa a la educación.

 

  1. Estructural: Voltear al campo de la política e impulsar iniciativas para que haya una mejor distribución del producto interno bruto. Que haya más oportunidades de trabajo en el entorno para personas que tengan capacitación, educación, Que haya todo un entorno económico político, desde esferas federales, estatales municipales que faciliten las fuentes de trabajo con una remuneración, no con salario mínimo, sino digno. Eso sería una mirada mucho más lejana de más estabilidad

 

  1. Coyuntural: Echarle la mano aquí y ahora a los ancianitos que ya se les pasó su tiempo de generar una vida más digna. Ellos necesitan aquí y ahora una ayuda concreta y para eso está en el ministerio de caridad que es un asistencialismo, y no es lo ideal, pero responde a una coyuntura. Aquí en la comunidad nunca han faltado ancianitos, se fueron incorporando, dependiendo de nuestra comunidad, ellos ya no son productivos, pero al menos que no se mueran de hambre. No es lo ideal pero es lo real.

 

Pbro. Hugo Muñoz/ párroco de San Lucas Evangelista

  1. Acceso a servicios básicos. Ciudad Juárez sabemos que ha sido una ciudad olvidada por décadas y ante ello hay zonas que en definitiva viven en la marginación. Las colonias que colindan con la parroquia tienen poco tiempo de que les llegó el pavimento y algunos de los servicios básicos.

Hago mención de ello porque no cabe duda que una de las formas de combatir la pobreza es el acceso a los servicios básicos como pavimentación, alumbrado público, luz residencial, agua y drenaje.

 

  1. Acceso a la educación. El acceso a la educación para que el hombre provoque en su vida la superación y buscar la forma de que llegue a todos los rincones de la ciudad.

Tengo 22 años en esta zona de la ciudad y me he dado cuenta de que cuando llegaron los servicios que no existían, (se pavimentaron algunas calles y se instaló la primera preparatoria en la zona) el nivel de vida de la población ha ido en aumento.

Con ello no quiero decir que no existe la pobreza ya, pero cuando menos no como hace algunos años.

 

Pbro. Luis Escudero/ párroco de Virgen de la Luz

  1. Concientización y orden económico. Quisiera dar el primero más en nivel estructural, de la pobreza como un pecado social, ahí tenemos que trabajar mucho como cristianos y tenemos que trabajar mucho en la concientización y la lucha por un orden económico justo.

Creo que los modelos o políticas que se han  implementado son generadoras de pobreza, esto tiene que ver mucho con el empleo, pero también un empleo bien pagado y remunerado, porque algo que preocupa sobre todo es la pobreza de aquellos que realmente están en una economía, formal y aun así siguen siendo pobres. Debemos meditar y ver cómo podemos empujar políticas para un orden económico mucho más justo. 

 

  1. Solidaridad. Otro consejo es a través de la solidaridad, trabajando con la Pastoral Social, sobre todo el aspecto la promoción social, que quiere decir ayudar a sectores vulnerables, sectores de pobreza, ayudar con proyectos, no tanto en el programa de asistencia social, sino en el tema de organización de crecimiento de los valores de la persona, y de cómo con la unidad podemos salir de situaciones de pobreza extrema.   

 

Mons. Mariano Mosqueda/ párroco de María Madre de la Iglesia/ fundador de CRAEM

  1. Conciencia de la creación. Uno de los motores fuertes para combatir la pobreza es que tengamos conciencia de que la Creación es de todo el hombre y es para que viva dignamente, es para que el hombre la disfrute y la transforme en lo que le corresponde.

Es injusto que la Creación esté en manos de unos pocos que la controlan, los líderes, los jefes económicos que se sienten dueños y hacen con ella lo que quieren, de tal manera que se olvidan de que todo es de todos. Debería de haber una justicia distributiva verdadera para que a cada uno se le diera lo que le corresponde.

Hay tantos que viven en la miseria, en la pobreza, que viven en la incertidumbre de que no saben si mañana comerán, dónde vivir y lo más triste es que crece más el número de los pobres y disminuye el número de los ricos. Como que la riqueza se está amontonando en menos familias.

Se dice que aquí en México el país está en manos de 20 familias que son las que manejan el país. Esas empresas multinacionales o nacionales, manejan sus productos al antojo y así los ofrecen al pueblo, sin tomar en cuenta que hay personas pobres a las que no le alcanza para comer suficientemente bien.

Diría que uno de los consejos es que no perdiéramos la óptica de que la Creación es para todos, que todo es cuestión de una mala distribución en la riqueza.

 

  1. Lectura del Evangelio. El otro consejo es que no dejemos de leer el Evangelio de San Mateo, donde habla del Juicio Final, es un juicio que se va fundamentar sobre todo en la caridad. Él llama y dice: “Venid, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber, estuve desnudo y me vistieron, estuve descalzo y me calzaron, estuve preso y me visitaron. A otros les diré: apartaos de mi malditos, al fuego eterno, porque tuve hambre y no me dieron de comer, tuve sed y no me dieron de beber, encarcelado y no me visitaron, entonces unos y otros se preguntaran: Señor ¿cuándo hicimos eso, cuando te tratamos así si nosotros vivimos  en el siglo XXI tu ya habías muerto hace muchos años?”. Él les va decir “todo lo que hicieron a mis hermanos más pequeños, a mí me lo hicieron”.

Aquí llama la atención la identificación tan profunda, tan verdadera que llega Cristo a identificarse con los pobres…y eso va ser el examen final que tenemos que pasar.

Yo también les aconsejaría una relectura, una meditación de estos versículos de San Mateo que será nuestra revisión de vida.