Este mes de septiembre la Diócesis de Ciudad Juárez celebró 61 años de existencia como tal. Sacerdotes encargados de las Comisiones pastorales nos ayudan a reflexionar sobre los desafíos que enfrenta nuestra Iglesia en los siguientes años…

 


Ana María Ibarra

A 61 años de su fundación, la Diócesis de Ciudad Juárez trabaja bajo la línea pastoral propuesta por la Comisión del Episcopado Mexicano, a través de comisiones y dimensiones. Es precisamente bajo este esquema, que Presencia presenta los tres desafíos principales que se enfrentan cada una de estas comisiones.

 

Comisión de Vocaciones y Ministerios Laicales

Coordinador: Pbro. Benjamín Gaytán

Dimensiones: Pastoral vocacional, Seminario, Diaconado permanente, Vida consagrada, Casa de formación Pedro de Jesús Maldonado, Formación permanente del clero

 

1.Unificar criterios

El primer reto es unificar criterios formativos y de discernimiento constante a partir de lo específico de cada una de las dimensiones de la comisión. Cada una de las dimensiones ha trabajado desde sus limitaciones con claridad de objetivos y de metas concretas. Sin embargo no siempre se ha tenido una visión de conjunto y por lo tanto no siempre se ha trabajado en unidad. En este sentido, en seguimiento de la experiencia hasta hoy vivida de los diáconos permanentes en la Iglesia Diocesana, está el desafío de que éstos terminen por ser parte esencial y existencial en una Iglesia ministerial y no sólo jerárquica.

 

2.Respuesta a las realidades

Es necesario que cada una de las dimensiones vaya respondiendo a las nuevas realidades de la persona en formación, que siempre será la misma esencialmente, pero pasando por distintas etapas y en distintas circunstancias en su proceso, y respondiendo a las realidades mismas de los tiempos actuales. Por ejemplo, en el Seminario, siguiendo la línea y el ejemplo del Papa Francisco, formar sacerdotes humanos, pastores cercanos, misericordiosos y que salgan al encuentro. Para ello hay que revisar y actualizar los proyectos formativos y la forma de acompañas que responda a la experiencia de Jesús y a los tiempos actuales.

 

3.Generar conciencia:

Debemos generar conciencia que desde el discernimiento vocacional hasta la formación permanente, que termina con la muerte de la persona, el formando propiamente es el primero y más importante responsable de su formación.

 

Comisión Juventud, Vida, Laicos, Familia y Adolescentes

Coordinador: Pbro. Víctor Fernández

Dimensiones: Pastoral Juvenil, pastoral para laucios, pastoral Familiar, Pastoral para la Vida

 

Desafíos:

1.Cambio de época

Es un cambio que estamos enfrentando. Tenemos que ubicar este cambio como un análisis de la realidad para saber a qué se va a responder, cuáles son las necesidades pastorales que se tienen que enfrentar. Dentro de las características de este cambio de época está toda esta cuestión que la Iglesia debe de responder como son los desafíos en la familia.

La familia está siendo fuertemente atacada, afectada, inclusive a estas alturas se le quiere cambiar la esencia. Hay grupos que están luchando porque se le pueda llamar familia a la unión de dos personas del mismo sexo, que tengan los mismos derechos que una familia constituida por un hombre y una mujer.

Por otro lado, la ideología de género está afectando a los jóvenes, adolescentes, a los niños, se está luchando mucho también para que a los niños se les despierte el interés y la conciencia de que ellos elijan su propio sexo, ignorando el sexo biológico, y junto con esto su educación está siendo atacada por grupos que quieren que esta educación sea dada por el Estado, cuando les corresponde a los padres. Podemos enumerar otros síntomas del cambio de época como la cuestión política, económica, las denuncias que ha hecho el mismo papa sobre los marginados, el fenómeno de la migración, la legalización de la mariguana y otras sustancias tóxicas.

 

2.Acompañamiento:

Una vez detectados estos problemas hay que hacer un verdadero acompañamiento pastoral a nuestras familias, que la Iglesia sea cercana, que verdaderamente esté atenta, al pendiente, que no sea una Iglesia de normas y leyes y que las familias tengan que acatarlas sino que ellas, siendo parte esencial de nuestra Iglesia, se vayan sintiendo acompañadas.

Junto con el acompañamiento tenemos que fortalecernos en el diálogo, crear vínculos con la misma sociedad. La Iglesia no puede ser una isla que esté trabajando por su cuenta, tiene que crear vínculos con universidades, organizaciones civiles, organismos laicales, las demás comisiones y dimensiones dentro del Plan Diocesano de Pastoral, y con todos los fieles laicos que estén a favor de crear estos espacios de fortalecimiento y de verdadero diálogo.

La Iglesia Diocesana no buscamos estar en pugna ni querer imponer nuestros criterios de manera arbitraria, proclamamos el Evangelio, proclamamos la verdad de nuestro señor Jesucristo, tratamos de fomentar el diálogo, un diálogo serio, que nos haga ser más seres humanos, no un diálogo destructivo o de enfrentamiento.

 

3.Restructuración:

Como diócesis tenemos el desafío de reestructurar nuestros programas de acompañamiento de manera que podamos acompañar íntegramente nuestras dimensiones a las personas, a las familias, con todo lo que conlleva, que no quede fuera nada, así podremos promover, impulsar y colaborar en una verdadera antropología católica.

 

Comisión de Pastoral Social

Coordinador: Pbro. Luis Escudero

Dimensiones: Salud, Penitenciaria, Trabajo, Indígenas, Movilidad Humana, Cáritas, Paz, justicia y reconciliación, Fe y política.

 

Desafíos:

1.Unidad de pastoral

Buscar la unidad de la pastoral social con todo lo que se conoce como pastoral catequética. Encontrar formas en cada parroquia y a nivel diocesano para que la evangelización y la catequesis vayan acompañadas de un proceso que nos haga a todos más conscientes y sobre todo comprometidos con la transformación de nuestro entorno, es decir, una catequesis que ayude a cada cristiano en su edad a tener un compromiso con la sociedad.

Esto es, que la vida cristiana se traduzca en obras, que hagan presente el reino de Dios en las realidades temporales, así como lo rezamos en el Padre Nuestro diciendo “venga a nosotros tu reino”. Esto es para toda la catequesis en todas sus etapas, y como parte de esa formación, desde la catequesis concientizar en el tema moral, sobre todo el aspecto de pecado social, porque encontramos que con facilidad tenemos a cristianos, a muchos católicos, con una práctica litúrgica, incluso catequética, pero en el ritmo de sus vidas siguen cayendo en prácticas graves de injusticia, de corrupción.

 

2.Compromiso por la paz

En la coyuntura del nuevo gobierno estuvimos presente en las mesas de diálogo para ver caminos que nos puedan llevar a transformar la violencia, que actualmente es una de las heridas fuertes de todo México. Como Iglesia tenemos que encontrar estructuras y procesos que nos hagan tener un compromiso concreto por la paz, en la familia, la convivencia de los barrios. Tenemos un reto qué trabajar y esto muy unido a grupos y asociaciones civiles que están presentes trabajando este mismo objetivo.

 

3.Crear proyectos

Esto va enfocado más a Cáritas Diocesana. Estamos impulsando un proyecto para que en todas las parroquias pudiera cada cáritas elaborar varios proyectos de desarrollo social y que en aquellas donde sólo están con ayuda asistencial podamos pasar a proyectos de desarrollo.

 

Comisión para la comunicación

Coordinador: Pbro. Luis Maldonado

Dimensiones: Prensa, Cine Radio y TV, Cultura digital

 

Desafíos:

El padre Luis Maldonado responsable de la Comisión, hablo que la Comisión Diocesana para los Medios de Comunicación Social(CODIPACS) tiene la función de orientar, animar, promover e integrar las acciones comunicativas de la diócesis; a fin que, favorezcan la comunión y la comunicación eficaz del Evangelio frente a los desafíos del mundo de hoy.

Partiendo de este principio básico de la función específica de la CODIPACS y, el sacerdote dijo que iluminados por el Concilio Vaticano II, se pueden fijar tres objetivos para estos próximos cinco años en la Diócesis de Ciudad Juárez, a saber:

 

1.Formación

El primero, relacionado con “la formación de las conciencias frente a las responsabilidades que incumben a cada individuo, grupo o sociedad como usuarios de estos medios”. De ahí la gran importancia de la formación y orientación en el recto uso de los medios sociales. Para ello, seguirán promoviendo la capacitación de los agentes de la pastoral de comunicaciones.

 

  1. Medios

El segundo es una invitación “dirigida a todos los creyentes, a rezar para que los medios de comunicación” que se cuentan en la Diócesis (Periódico Presencia, Radio Guadalupana, página web y redes sociales), para que sean empleados conforme al diseño de Dios sobre la humanidad.

Para motivar a los laicos en este aspecto, se promueve La Jornada Mundial para las Comunicaciones, que en este 2018 se celebró el pasado 13 de mayo, bajo el lema “La verdad os hará libres. Noticias falsas y periodismo de paz”.

 

3.Colaboración

Y el tercero es el “estímulo dado a los católicos para sostener, con su generosidad, en un gesto de solidaridad de toda la comunidad eclesial, los gastos que exige el empleo de los medios de comunicación social en la Evangelización”.

De ahí que todos se sientan llamados a colaborar en las campañas que realizan los medios de comunicación y así, llegue a más personas el anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo.

Finalmente dijo que la Diócesis de Ciudad Juárez seguirá fortaleciendo su presencia en las redes sociales; por ejemplo, en Twitter, la cuenta es @DiocesisCDJ; y en Facebook Diócesis de Ciudad Juárez y el sitio web de la Diócesis: www.diocesisdeciudadjuarez.org

 

Comisión Diocesana de Liturgia

Coordinador: Pbro. Marcelino Delfín Poso

Dimensiones: Pastoral Litúrgica, música litúrgica, Cuidado de los bienes culturales y arte sacro.

 

El coordinador de la Comisión diocesana de Liturgia padre Marcelino Delfín

La preguntanos encuadra en tener un programa que invite a tener presente en el proyecto, la realidad que se debe afrontar.

Como Comisión y teniendo en cuenta a sus dimensiones se tiene un objetivo que precisamente lo plantean a cinco años, aunque hay diversos retos tanto a nivel interno de la Comisión como en relación con la vida pastoral diocesana.

 

Desafíos:

  1. Escuchar la voz del pastor de la diócesis, don José Guadalupe Torres Campos para poner en acción las líneas que marcó desde su llegada para la vida diocesana: Ser una Iglesia en salida para evangelizar, conversión pastoral y personal y, crear lazos de comunión, ser Iglesia.

“Por eso hemos estado visitando decanatos y comenzado a tener reuniones con diversos agentes de la pastoral litúrgica a lo largo de todo el año. Queremos ir creando un lenguaje común en la liturgia y una estructura pastoral que nos ayude a tener una mejor organización para los diversos ministerios y servicios que se desempeñan en la liturgia”, expresó.  

 

  1. Lograr más comunión pastoral con las demás Comisiones para así alcanzar una armonía en la organización pastoral diocesana.

Señaló que con las demás Comisiones se reúnen lo más periódicamente que se puede para tomar ciertos acuerdos en la acción pastoral, aunque falta tener una visión más de futuro en acciones y contenidos.

Cito como ejemplo, lograr por lo menos programar anualmente las actividades diocesanas y eso evitará multiplicidad de eventos que expresan, al parecer, una falta en la eclesiología de comunión.

 

3.Participación y formación de los laicos en la Comisión tanto a nivel interno de ésta como al externo.

Al interno: ya se cuentan con laicos en algunas dimensiones, dijo que aún faltan en otras que depende en cierta medida del encargado de la Dimensión porque implica formarlos en una eclesiología de comunión.

“Tengan una visión más diocesana y dejar de pensar solamente en sus asuntos de parroquia manifestando más un “capillismo” que una participación diocesana.

Abundo que hay dimensiones que sí se necesita cierta preparación inicial especial como lo es el Arte Sacro.

A nivel externo el sacerdote explico que hay hambre de formación por parte de los laicos, resistencia en pocos; que tomen conciencia de su participación como laicos en la vida de la Iglesia, ya que ellos la enriquecen con sus dones y carismas y pueden y deben tener iniciativas de pastoral en sus parroquias siempre en comunión con su párroco y pasar de una pastoral de esperar a que se les diga todo a una pastoral de propuestas pastorales concretas y aplicables a la realidad.

“Estos tres retos y los de las demás comisiones, son los que tenemos que afrontar y no solamente como Comisión sino como Diócesis, donde todos estamos en la misma barca que se llama Iglesia: es un don y una tarea que recibimos todos: obispo, sacerdotes, diáconos, religiosas y laicos”, dijo.

Finalizó diciendo: “Es un don porque el Señor nos ha dotado de dones y carismas para ejercerlos en su Iglesia y produzcan frutos de vida eterna”.

Dijo que es una tarea porque se tiene que convertir tareas pastorales y pasar de una pastoral de conservación y sacramental a una pastoral más evangelizadora, dinámica y comprometida en el caminar diocesano bajo la guía del pastor.