Niños, adolescentes y jóvenes comenzaron ya su período vacacional de verano y muchos padres de familia no saben qué hacer con ellos en casa. Tres párrocos nos ayudan con ideas para que los muchachos no se abandonen al ocio, sino que den valor a estas vacaciones.

 

Ana María Ibarra

En estos días, la mayoría de estudiantes se encuentran ya de vacaciones, lo que significa que niños, adolescentes y jóvenes estarán en casa por un lapso de dos meses, aproximadamente.

Ante esto, muchos padres de familia no saben qué hacer para mantener ocupados a sus hijos, pues la mayoría de ellos recurrirán a un sillón de la sala frente a una pantalla.

Sacerdotes de la diócesis compartieron algunos consejos para que en este espacio vacacional, niños y adolescentes ocupen su tiempo sin que los abrace el ocio.  

 

Vacaciones, don de Dios

Como un don de Dios definió el padre Alejandro Martínez, párroco de la comunidad de San Vicente de Paúl, el tiempo de vacaciones por lo que, dijo, es un tiempo que se debe saber aprovechar.

“El cuerpo y la mente requieren su descanso y serenidad que les permita regenerarse para poder regresar después, con las fuerzas renovadas, a las ocupaciones habituales. El Evangelio nos muestra a Jesús tomando un legítimo y merecido descanso con sus discípulos en un lugar aparte (Mc 6,31). Por lo tanto, hay que valorar el tiempo de vacaciones como un tiempo privilegiado para seguir creciendo como personas”.

Agregó que las vacaciones requieren también saber aprovecharlas para que sirvan como un tiempo de verdadera regeneración física, mental y espiritual y no sólo como un tiempo de ocio y de pereza.

Aquí los consejos del pearroco de san zvicente de Paúl, para estas vacaciones de Verano 2018.

  1. Organizar el tiempo libre: Es importante organizar el tiempo libre y buscar opciones positivas que nos ayuden a sacarle provecho.
  2. Juegos al aire libre: Es importante que los niños se organicen con sus hermanos y amigos para hacer deporte temprano en las mañanas o cuando está cayendo el sol.
  3. Tiempo para aprender: El tiempo de vacaciones también se puede aprovechar para, por ejemplo, aprender a tocar un instrumento musical.
  4. Actividades en casa: En casa se pueden hacer manualidades o ayudar en la cocina. Esto puede ser divertido si se hace con ganas de aprender y colaborar.
  5. Establecer días de descanso y tareas: Es bueno hablar con los niños y adolescentes y separar días en los que ellos puedan hacer lo que desean, como levantarse tarde, ver más TV, no hacer sus camas, o sólo descansar a sus anchas. Pero establecer otros días en los que, aunque están de vacaciones, deberán colaborar con tareas del hogar como tirar la basura, lavar los trastes, barrer, limpiar el polvo, etcétera.
  6. Campamentos de verano: En muchas parroquias, asociaciones civiles, escuelas e instituciones privadas se ofrecen campamentos de verano. Hay que aprovechar estos espacios de esparcimiento para que los niños no pasen todo el tiempo de forma ociosa. Los párrocos los esperan en diferentes comunidades de la diócesis para aprovechar esta oportunidad de aprendizaje y esparcimiento.

 

Diversión y aprendizaje en vacaciones

Consciente del intenso calor que este verano se deja sentir en la región, el padre Istibal Valenzuela, párroco de San Isidro Labrador en el poblado de San Isidro, en el Valle de Juárez, recomendó algunas actividades para mitigar el clima, pero también recomendó no abandonar por completo lo académico.

Aquí los consejos del párroco de San Isidro Labrador:

  1. Darse un chapuzón: El Valle tiene muchas albercas con música en vivo y ambiente familiar. Recomendables a quien le gusta la onda grupera.
  2. Hidratación: Si el calor apremia, podemos enseñar a los hijos a hacer aguas frescas y sueros. “A mí me encanta traer para beber un litro de agua con el jugo de un limón, el jugo de una naranja, una pizca de sal de mar y una cucharada de miel. Energiza, hidrata y sí quita la sed”.
  3. Visitar museos: A los papás les recomiendo que junto con sus hijos visiten los museos locales. Podemos ver dos o tres partidos del mundial de futbol ¿y no podemos gastar media mañana en los museos?  
  4. No olvidar lo académico: En mi infancia, algunos veranos fui a casa de mi amigo Alonso, y antes de tocar guitarra, aprender computadora o salir al patio, su mamá nos ponía 10 sumas, 10 restas, 10 multiplicaciones, 10 divisiones y una página de lectura. La vacación es un cambio de rutina, pero siempre aprendiendo.
  5. Hacer un círculo de lectura: En familia, en el atrio o en el salón parroquial, o asistir a los campamentos de las bibliotecas. No necesitas mucho recursos. Basta una persona que quiera leer y trasmitir el gusto por la lectura. Así le haremos un favor a la nación, pues muchos niños y jóvenes serán políticos, y si no les enseñamos a leer  terminaran anhelando “ler” y confundirán las décadas con los años, por los siglos de los siglos.

 

Un plan vacacional

Para el padre Alfonso García, párroco de la comunidad de San Francisco de Asís, hablar de vacaciones no es igual a ocio o pérdida de tiempo.

El sacerdote afirmó que las vacaciones son un tiempo para descansar de ciertas actividades en el entendido que debemos realizar otras actividades que nos relajen y diviertan.

En el caso de los niños y jóvenes, se trata de un descanso de la carga del ciclo escolar (que también aplica para los papás).

Por eso los consejos del párroco de San Francisco de Asís para estas vacaciones de verano son:

  1. Hacer un plan: Es muy importante que los niños tengan un plan para las vacaciones de verano. No dejar que los días pasen sin ninguna planeación.
  2. Organizarse: Sería positivo planear qué se va a hacer en cada semana como actividades del hogar, salidas a un parque, centro comercial a pasear, etcétera. Lo conveniente es planear y no dejarlo a lo espontaneo, organizarse en estos días.
  3. Los campamentos de verano parroquiales: Son una opción para que los niños se reencuentren con otros niños de su edad en un ambiente eclesial, en un ambiente donde se les ofrecen actividades y se enseñan valores cristianos y morales.
  4. Buscar momentos de esparcimiento: Cada actividad debe dejar algo positivo en la vida. Es necesario buscar otros momentos de esparcimiento que ayuden al niño a descubrir sus capacidades físicas, artísticas y de convivencia.
  5. Actividades en familia: Es muy provechoso hacer actividades en conjunto, que aprovechen los papás para convivir con sus hijos en este lapso de vacaciones, pues por lo regular los niños andan en la escuela y los papás en sus actividades, sean del hogar o de trabajo.