Ana María Ibarra

Con expectativas superadas, se llevó a cabo el Primer Curso de educación integral sobre sexualidad y afectividad, que organizó la Asociación Civil Vida y Familia.

El curso se realizó del 7 al 11 de mayo en el auditorio del Seminario Conciliar que albergó más de 200 personas entre maestros, padres de familia, profesionistas y otras personas involucradas en la educación de niños y adolescentes como directivos de escuelas públicas y privadas, y de diferentes denominaciones religiosas.

Educación del amor

La ponente fue la maestra María Judith Turriaga, autora del programa “Saber Amar”, quien con su entusiasmo característico compartió con los asistentes algunos temas de importancia sobre la sexualidad en los adolescentes.

María Judith abordó el tema de sexualidad desde las ciencias como: antropología, antropología de la sexualidad, psicología, pedagogía, neurociencia, fisiología, entre otras.

Dijo que la persona humana es por naturaleza corpórea y sexuada, al igual que el amor humano.

“Una educación de la sexualidad es una educación para saber amar, entregarse y comprometerse. La esencia del amor humano es el don recíproco y exclusivo de sí mismo. Además es el único acto humano que se abre a la posibilidad de dar vida”, dijo la maestra.

Habló también sobre la amistad, el autocontrol, la libre voluntad y reflexionó sobre algunas características de la sexualidad humana que hacen que la persona sea educable y perfeccionable.

“El autocontrol es la clave de la educación. Las relaciones sexuales no son inevitables. Saber que se puede y se debe esperar libera al adolescente de esa especie de determinismo contrario a la verdadera libertad. Las relaciones sexuales son  libres, dependen de la libre voluntad y están bajo el dominio propio. Estas características hacen que sean educables y perfeccionables”, dijo.

Los asistentes salieron del curso enriquecidos y con nuevas herramientas para hablar de sexualidad a sus hijos y alumnos.

 

Frases…

“Son cosas que ya sabía pero no sabía cómo explicarlas ni como transmitirlas, sobre todo a los más pequeños. Como madre me ayuda a ver las cosas con la naturalidad que es, y que tengo que ir formando a los niños. En mi caso, a mi hijo de once años voy a intentar cambiar muchos esquemas que traía tradicionalmente, y con mi hija  de tres será otro tipo de educación la que le voy a dar”.

Patricia López, madre de familia de la parroquia Santísimo Sacramento.

 

“Ha sido muy interesante, me ha ayudado mucho a entender a mis alumnos, ya estoy poniendo en práctica lo que he visto en este curso. El curso me abrió el panorama, ahora entendiendo a mis alumnos en su nivel y cómo responde cada uno, sobre todo los más pequeños, que parece que no nos oyen pero sí están poniendo mucha atención. Estoy segura que se puede rescatar a los jóvenes, no va a ser fácil sacara a los jóvenes de su mundo, pero sí hay futuro”.

Guadalupe Palacios, maestra de quinto de primaria ITA

 

“Es una oportunidad para seguir conociendo y capacitándonos para la educación de niños adolescentes y jóvenes de hoy, siento que es un reto muy grande para toda la sociedad. Los niños y niñas vienen marcados por su historia y nos ayudará a conocerlos y responder a sus necesidades con la gracia de Dios”.

Rosa María Maldonado, MMD, Ciudad del Niño

 

“Como profesor nos ayuda a practicar la docencia y dar una formación más integral a los jóvenes. Se requiere mucho compromiso, voluntad y trabajando en equipo a todos los niveles se puede rescatar a los jóvenes. Dios nos ama tanto y esta es una herramienta para hacerlo”.

Joel Hernández Arreola, maestro UACJ y TEC Milenio