En XXXIII Congreso del Movimiento Diocesano de Renovación Católica

 

Ana María Ibarra

Con una temática enfocada a la familia y en el marco de los 50 años del Movimiento de la Renovación Carismática, se llevó a cabo el congreso diocesano los días 2 y 3 de septiembre en el Gimnasio de Bachilleres.

En esta ocasión se contó con la predicación del sacerdote diocesano  Jorge Iglesias, párroco de la comunidad de Dios Padre, quien compartió momentos de reflexión, oración y sanación con la predicadora María de la Defensa Michel, originaria de Guadalajara.

Bendiciones recibidas

En entrevista, Jesús Jauregui, presidente del Movimiento Diocesano de la Renovación, dijo que este congreso es respuesta a una de las exhortaciones del Papa Francisco para la atención a la familia.

“Ha sido una experiencia bonita porque toda la temática ha sido para reflexionar sobre la familia, las relaciones de esposos y con los hijos. Los hermanos que vinieron recibieron bastantes bendiciones por medio de los predicadores con las temáticas que se han compartido, pero también en los momentos de oración en las horas santas”, dijo.

Agregó que las reflexiones se enfoncaron a la realidad que actualmente existe en las familias.

“Dios, en su plan quiere que en las familias verdaderamente se vivan la alegría y la comunión, y que sepan apoyarse unos a otros para fortalecerse, ya que son la base de la sociedad”, afirmó.

 

Encuentro con Dios

Durante los días de congreso, los asistentes tuvieron momentos de alabanza y oración, así como un encuentro personal y familiar con Dios a través de la Eucaristía y las horas santas de sanación.

El padre Jorge Iglesias y María de la Defensa encabezaron la Hora Santa de sanación y reconciliación, en la que llevaron a las familias al perdón y a buscar el fortalecimiento y la renovación en la relación familiar, entre esposos y con los hijos. En este momento de sanación interior, los integrantes de las familias se pidieron perdón unos a otros.

En otro momento, el padre Jorge González presidió la Eucaristía, y en su homilía se dirigió a los matrimonios resaltando cómo la experiencia del noviazgo van cambiando en el matrimonio, por lo que exhortó a renovar el amor de la pareja, y el amor con los hijos.

 

Corregirnos desde Dios

En una de sus prédicas, el padre Jorge Iglesias compartió que las familias pueden recomenzar desde Dios.

“Tenemos un  Dios de oportunidades, que sabe que no somos perfectos, que tendemos a la debilidad, a equivocarnos, a errar en la vida. Dios es consciente de esto y siempre nos da las oportunidades necesarias en esta vida para ayudarnos a recomenzar”, expresó.

Añadió que el ser humano tiende a equivocarse, sobre todo con situaciones que a veces se vienen cargando de años atrás, el corregirse siempre beneficia a la persona y a todos aquellos que están a su alrededor.

“En la familia debemos tomar con seriedad nuestras equivocaciones como esposos, como hijos, en la dimensión que nos corresponda, y reconocer nuestros defectos y limitaciones, pero sobre todo corregirnos. Dios, presente en nuestra vida, no solo nos pide corrección sino que Él mismo, con su gracia, amor y ternura nos ayuda a avanzar a reconstruir nuestra vida”.

Esperanza en las familias

Contenta por regresar a la Diócesis de Ciudad Juárez, María de la Defensa Michel dijo sentir un cariño especial por esta diócesis, ya que el Señor le ha dado grandes bendiciones. Resaltó lo especial de este congreso al celebrar el Movimiento 50 años de presencia en el Mundo y 45 en la diócesis.

Enfocando su predicación en la familia, María habló de la esperanza de que la familia puede levantarse ante una sociedad que la está atacando.

Después explicó cómo a través del perdón y la reconciliación, la familia puede reencontrarse, aunque en ocasiones sus integrantes fallen.

Finalmente habló sobre la restauración de la familia:

“A través del poder del Espíritu Santo, unido a la disponibilidad de cada quien para restaurar la familia, renovamos las relaciones que se han dañado entre los esposos, los hermanos y los hijos, eso es un bien muy grande porque realmente las familias llegan a levantarse y a recomenzar lo que, si no fuera por el Señor, seguiría roto”, expresó.

 

 

Dios con la familia

“Con Jesús en la familia podemos tener la certeza y la confianza de que lo que emprendamos con su bendición, nos va a ir bien en la vida aunque haya pruebas, aunque haya situaciones difíciles, si Él nos acompaña siempre nos va a ir bien. Su propia presencia nos dará la confianza para poder luchar y enfrentar cualquier adversidad”

Jesús Jauregui, coordinador diocesano del Movimiento de Renovación

 

“Hay un complot a nivel mundial por destruir la familia. Es necesario abrir los ojos y restaurar la vida dentro de la familia, que es el lugar sagrado de la vida. El sistema de pecado en el que vivimos intenta envenenar las fuentes de la vida, abramos los ojos al plan de Dios, solo eso nos hará felices y desde ese plan la familia será restaurada y habrá vida”

María de la Defensa Michel, predicadora

 

“Sin Dios no podemos, todas las personas, sobre todo la familia, debe estar unida a Dios, ser una Iglesia doméstica donde Cristo esté en el centro de nuestras familias y desde ahí fundamentar todos los valores para nuestra vida. Nuestras familias necesitan de Dios y desde Dios partir, avanzar, crecer y desarrollarse”

Pbro. Jorge Iglesias, predicador