Brasileños en Juárez, nuevo reto para Casa del Migrante

  • Una nueva sentencia en Estados Unidos hizo retornar a cientos de brasileños que se encontraban en EU vía Ciudad Juárez…Las cosas se complican en Casa del Migrante, sobe todo por el idioma…

 

Ana María Ibarra

Un nuevo reto enfrenta la Casa del Migrante con la llegada de decenas de migrantes brasileños que el gobierno estadounidense ha retornado por esta frontera, vía Ciudad Juárez, después de que permanecieron en aquel país algún tiempo para iniciar su solicitud de asilo político.

Ante esta situación, el padre Javier Calvillo, director de la Casa del Migrante, habló de las limitantes que existen para darles una mejor atención, la mayor de ellas, el idioma.

 

En busca de oportunidad

Gerardo es uno de los migrantes procedentes de Brasil que se encuentran en la Casa del Migrante, junto con su pequeño hijo de seis años.

“En nuestro país es muy difícil sobrevivir. Es complicado sacar adelante a la familia. Tengo seis hijos y es difícil, por eso venimos a Estados Unidos. En Brasil pagan muy poco por eso nos venimos a la aventura”, compartió.

Agregó que al igual que él, sus connacionales no encuentran una buena oportunidad de vida en Brasil.

“No hay oportunidad para que mis hijos estudien, es mucho dinero lo que se necesita”.

Además de la economía, otro factor por el cual salió de Brasil es la violencia.

“Tuve que vender mi carro para pagar el avión. Otros pidieron prestado. Todos vivimos mucho sufrimiento, hay mucha violencia, homicidios, muchas drogas”, dijo.

Al igual que otros migrantes, Gerardo y su hijo tienen que esperar tres meses para que Estados Unidos dé una respuesta a su solicitud, por lo que aún no sabe si esperará.

“Es mucho tiempo, pero voy a esperar un poco, si no hay respuesta, me regreso a mi país”, finalizó Gerardo, entrevistado en el patio de la Casa del Migrante.

 

Olvidan a la persona

El lunes 27 de enero, en la Casa del Migrante comenzó la llegada de brasileños retornados de El Paso, Texas.

“Hay 65 brasileños en este momento, pero ya han entrado y salido otros más, algunos se han desesperado y se han ido a hoteles o, con sus propios medios, regresaron a su lugar de origen”, dijo el padre Calvillo.

El sacerdote cuestiona el por qué han sido retornados por esta frontera sabiendo que el idioma es una gran dificultad.

“Cuando vemos el protocolo de Estados Unidos sobre asilo político nos damos cuenta que no es lo normal, no debieron enviarlos a Juárez a que esperen su cita, son bienvenidos como todos, pero la pregunta es, ¿quién hace esos acuerdos?, ¿quién avisa?, ¿cómo le harían si no hubiera Casa del Migrante ni albergues?”, cuestionó el sacerdote.

Igualmente condenó que tanto el gobierno norteamericano como el mexicano, realizan acciones olvidándose que los migrantes son seres humanos.

“Esas decisiones que toman vienen a mover todo un esquema. Si viene más gente tendríamos que disponer nuevamente de la capilla y dormirlos en el piso. Estamos en el tiempo de la varicela y no sabemos si antes de enviarlos o al llegar a la ciudad se les hizo alguna revisión médica o si están vacunados. Hay muchas cosas de fondo que complican la situación”, señaló.

 

Tierra de nadie

El sacerdote comentó que Ciudad Juárez se está convirtiendo en tierra de nadie, en una ciudad vulnerable.

“Estas decisiones son una violación a los derechos humanos en todos los aspectos. Están jugando con las personas que llegan aquí y no conocen la ciudad, se encuentran con un idioma y una cultura totalmente diferente. A estos gobiernos no les interesa donde están, ni cómo están”.

Añadió que esta misma situación se vio el año pasado con la llegada y el retorno de centroamericanos, cubanos, migrantes de oriente y los propios mexicanos.

“Al gobierno no le importó que los mexicanos estuvieran en los puentes, ni hoy le interesa. Nos es difícil atender a esta gente, si una mujer o un niño se encuentra enfermo no lo sabemos, no sabemos portugués. Contamos con la visita de una persona de la OIM, que es una organización internacional, pero viene sólo por los traslados, no de tiempo completo”, lamentó.

Aunque el padre Javier dijo que la Casa del Migrante está para atender a todo el que llegue, ante estos eventos experimenta enojo e impotencia.

“¿Cómo les explico de la ley de Estados Unidos?, ¿cómo consolarlos?, soy sacerdote, pero no sé portugués. El idioma es fundamental para conocerlos, para ayudarlos. Tenemos psicólogas, pero ¿cómo las atienden si no conocen el idioma?. Quizá pensemos que no son muchos 100 migrantes, pero, aunque sea una sola persona merece la atención y sin la comunicación no se puede dar”.

 

Irresponsabilidad

Resaltó que es una irresponsabilidad de parte de las autoridades de México y Estados Unidos. “Trataremos de apoyarlos lo que se pueda. Brasil no está tan cerquita, afortunadamente está OIM platicando con ellos sobre su regreso a su lugar de origen”.

El sacerdote invitó a la comunidad a ser solidaria con estos migrantes, no sólo en dar donativos en efectivo o en especie, sino también canalizándolos o ayudando con el idioma.

“Ahorita nuestra ciudad no está muy segura, hay mucha violencia, los invitamos a que seamos solidarios y apoyemos en el idioma y canalizándolos a los albergues para que puedan estar más seguros ante esta realidad”.


Que acaben protocolos de CBP: Obispo Seitz

Justo ante este fenómeno, provocado por la decisión de un juez de migración en Estados Unidos, el obispo de El Paso, Texas, Mark Seitz, emitió un comunicado para lamentar tales decisiones.

Recordó que la sentencia que puso a cientos de brasileños en la incertidumbre, llegó justo al conmemorarse un año de la aplicación de los Protocolos de Protección de Migrantes (MPP por sus siglas en inglés), la cual, dijo, “ha dañado muchas vidas humanas, lastimado a las familias”

“Es lamentable que, en este triste aniversario, el gobierno amplíe a los brasileños a este programa indefendible, ya que el español no es su idioma natal y por ello se vuelven aún más vulnerables a la depredación y explotación criminal”, expresó.

 

Compasión y justicia

En este sentido, el obispo se pronunció por terminar con estos protocolos.

“Que nuestras conciencias no se apaguen y que aquellos con el poder de terminar MPP y cada acción humana contra la familia humana mundial, escuchen nuestras voces en el desierto por compasión y justicia”.


Necesidades en la Casa del Migrante

Huevo, aceite, café, pinol, cloro, leche líquida, pañales para bebé, ropa interior.

 

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