Ana María Ibarra

Como un grupo de rescate de la memoria surgió hace unos meses en Ciudad Juárez el Colectivo “Bordeamos por la Paz”, el cual recuerda, por medio del bordado, que los feminicidios y las desapariciones forzadas de mujeres no han terminado, mucho menos se han resuelto.

Sus integrantes bordan en pañuelos blancos los nombres e historias de las mujeres desaparecidas, y luego los exponen en diferentes puntos de la ciudad para que la gente los conozca y se sensibilice sobre la problemática.

Nacido hace tres años, este colectivo es un proyecto original de Guadalajara, que tiene presencia a nivel internacional con este título, aunque en Ciudad Juárez asumió el nombre “Bordeamos por la Paz”, en un juego de palabras para hacer referencia al término “border”, de “frontera”.

 

Bordado en la frontera

“Traer el colectivo fue una idea magnífica porque vemos que Ciudad Juárez y el Estado de Chihuahua es semillero de todas estas injusticias, desigualdades y arbitrariedades.”, dijo Livni Rodríguez, una de las integrantes del colectivo.

Explicó que al percatarse que medios de comunicación han hecho a un lado la cobertura sobre casos de feminicidios y desapariciones, quisieron realizar este esfuerzo.

“El colectivo surge para hacer visible los casos de desaparición y de homicidio en Ciudad Juárez que no son solamente cifras, sino personas. Queremos resaltar que esas personas tienen familia, que han sido desaparecidas o asesinadas injustamente”, compartió por su parte Lidia Soriano, otra de las integrantes.

Explicó que el colectivo utiliza cuatro colores de hilo para el bordado: rojo para recordar víctimas de homicidios, verde para víctimas de desapariciones (por la esperanza de vuelvan a casa), rosa, en alusión a feminicidios y morado, que presenta crímenes por homofobia.

“Estas personas no son números, son vecinas, hermanas…. estamos ofreciendo un poco de nuestro tiempo para contar una historia mediante el bordado”, agregó Livni.

Explicó que algunos adultos mayores ayudan a transcribir las historias a los pañuelos y otras personas a hacer los dobladillos, además que reciben apoyo material, pero invitó a quienes deseen integrarse al colectivo o colaborar con él, a comunicarse con ellas.

 

Adopta un desaparecido
Como parte de sus actividades, el colectivo Bordeamos por la Paz inició a finales de 2016 un proyecto piloto denominado “Adopta un desaparecido”, para ofrecer apoyo moral a las madres de mujeres desaparecidas.

En su página de Facebook, el colectivo comparte las pesquisas de las jóvenes desaparecidas para así multiplicar los esfuerzos de la gente que busca a las jóvenes desaparecidas.

Las entrevistadas compartieron que el proyecto surgió al hacerse presentes en una de las misas que se celebra cada mes en Catedral para recordar a las jóvenes desaparecidas.

“Vimos que sólo venían las mamás y los papás de las chicas. Nosotros no cargamos con la bandera de ninguna asociación o grupo, pero es un acompañamiento, porque queremos estar ahí y estar en estas misas es hacerle saber a la sociedad y a las autoridades que no olvidamos”, dijo Livni.

 

Proyecto internacional

Las entrevistadas explicaron que este proyecto ha tenido alcance internacional y que el compromiso de los adoptantes es acompañar a las familias en sus eventos, marchas, distribución de papeletas de pesquisas, y otros recursos de búsqueda.

Como resultado de esto, el pasado mes de abril una adoptante vino desde Polonia a Ciudad Juárez para conocer a su adoptada, lo que demuestra que existen redes de solidaridad y de cariño en todo el mundo.

“La chica trajo el pañuelo bordado y la pesquisa traducida al polaco. Son sorpresas lindas que se dan porque estamos traspasando fronteras. Tenemos gente que desde otros países nos están apoyando, ya sea compartiendo o enviando un cartel para la búsqueda”, agregó.

Las entrevistadas invitaron a la comunidad a sensibilizarse sobre esta problemática y a abrir los corazones para contribuir aunque sólo sea compartiendo una pesquisa.

“Búsquenos en Facebook y súmense a este proyecto. Hay que sensibilizarnos ante lo que está pasando. No es una leyenda, es real”, finalizó Lidia.

 

Frase…

“Gracias a ellas se han unido personas de diferentes países. Nuestras pesquisas se han ido a Brasil, a Colombia y eso es muy importante porque el rostro de nuestras hijas se ve en diferentes partes del mundo… es un apoyo invaluable”.

Luz del Carmen Flores, mamá de Luz Angélica Mena, desaparecida el 4 de agosto del 2008

 

Contacto:

Facebook/ Bordeamos por la Paz