Ana María Ibarra

Con intenciones particulares en sus corazones y su manifestación a favor de la vida, miles de personas acudieron el pasado domingo 2 de diciembre a la Magna Peregrinación Guadalupana en su edición número 24, que en esta ocasión resaltó el color azul celeste.

Niños, adolescentes y jóvenes, así como adultos y adultos mayores caminaron por poco más de cuatro horas hasta llegar al templo de Nuestra Señora de Guadalupe, Catedral, donde el padre Aristeo Baca presidió la Eucaristía.

 

A favor de la Vida

La parroquia Santa María de la Montaña encabezó la XXIV Magna Peregrinación que presentó carros alegóricos de las capillas de dicha parroquia, que partieron del cruce de Avenida de los Aztecas y Boulevard Zaragoza.

Los peregrinos llevaron mantas con leyendas como: “María, el camino hacia Jesús”, y “Con María, a favor de la vida”.

“Apoyamos el derecho que tienen los bebitos a vivir, que es el primero de los derechos. El aborto es un crimen, un asesinato con todas las agravantes de ley. La Iglesia está a favor de la vida. Esperemos en Dios que las autoridades den marcha atrás con esa decisión de legalizar el asesinato pues un país que mata a las creaturas no tienen mucho futuro”, afirmó el padre Aristeo en entrevista.

Igualmente el sacerdote puso a los pies de María de Guadalupe el tema de la ideología de género, para pedir su intercesión por que no se siga impulsando con el consecuente daño que hace.

24 Años con María

El sacerdote se dijo agradecido con Dios y con la Santísima Virgen por tener la oportunidad de evangelizar a través de esta religiosidad popular.

“Estamos muy agradecidos porque Dios nos ha permitido 24 años de honrar a su madre, María Santísima.  A Cristo debe de agradarle mucho estas manifestaciones en honor a su madre”, expresó el sacerdote.

El padre Aristeo expresó su agradecimiento con la gente que organiza y quienes participan en el contigente, el cual ha crecido mucho en 24 años.

El grupo de la capilla de Nuestra Señora de Fátima, por ejemplo, ha honrado a Santa María de Guadalupe participando desde hace más de 10 años en la Magna peregrinación.

“Son muchas gracias las que nuestra Madre nos da. Es un agradecimiento que le damos cada año el permitirnos estar aquí y, primero Dios, aquí seguiremos. Nuestros hijos ya participan, los vamos involucrando un poquito más”, dijo Mónica Martínez, una de las guitarristas del coro.

Intención especial

Al llegar a Catedral, el padre Aristeo celebró la misa de acción de gracias para encomendar a los fieles que llegaron ante la Virgen de Guadalupe.

Consciente de las necesidades sociales, el padre Aristeo llevó en su corazón una intención especial que puso a los pies de María de Guadalupe: encomendar a Dios a Andrés Manuel López Obrador, nuevo presidente de México.

“Escuché el discurso de casi dos horas. Hay muy buenas ideas, pero no explica el cómo. considero que debe ser más puesto en la realidad de la vida, tiene que ser un proceso de educación”, afirmó.

Compartir