Ana María Ibarra

Agradecidos por el llamado y satisfechos por los resultados, integrantes de diferentes grupos y movimientos diocesanos que participaron en la organización del Rosario zviviente 2018 se congregaron en una sala de Casa Eudes para compartir la experiencia vivida.

Cena y convivencia

El obispo, don J. Guadalupe Torres Campos se hizo presente en esta reunión, en la que oró:

“Estamos, Señor, porque has derramado tu gracia y bendición. Hemos sentido tu presencia. Nos reunimos esta noche para agradecerte y suplicarte que sigas bendiciéndonos como diócesis. Bendice a cada una de las personas que han colaborado en este Rosario Viviente y bendice estos alimentos”.

Durante la comida se proyectaron algunos videos de aspectos importantes del Rosario Viviente llevado a cabo la semana anterior y el José Ruiz compartió algunas emociones personales, pero que fueron eco de las que vivió el resto de los servidores.

“Fueron meses de un trabajo muy bonito. Fue mucho más sencillo que el año pasado. Fue muy padre trabajar con los sacerdotes y los jóvenes. El Rosario es una conclusión de una promesa de Dios. Bendiciones que nos llegan por un “sí” al Señor”, expresó el doctor Ruiz.

Las experiencias

Experiencias hermosas se vivieron antes, durante y después del evento, coincidieron todos los participantes.

“Fue una experiencia hermosa trabajar con jóvenes, su disponibilidad…fue maravilloso ver tanto joven detrás de nuestro obispo venerando a María Santísima. Hubo un orden extraordinario”, dijo uno de los asistentes a la cena.

“Salí de San Lorenzo donde tuve un evento. Tenía libre de 2 a 5 de la tarde y recordé éste evento (peregrinación). Mi intención era solo tomar algunas fotos en el parque, pero al ver la alegría de la gente seguí hasta el monumento de Los Indomables. Dios me permitió llegar hasta ese lugar”, dijo el fotógrafo Héctor, quien no era parte del equipo de servidores pero se unió.

Por su parte, los Caballeros de Colón dijeron que fue un honor y un momento especial trasportar a María Santísima.

“Ver toda la veneración a la Virgen en este evento fue algo hermoso.  Esta experiencia nos dejó mucha enseñanza. Vimos un estadio pintado de celeste. Vimos que nuestra Iglesia está a favor de la vida”, expresaron.

Y así se expresaron los responsables de cada detalle del Rosario Viviente.

“Este año hubo muchos cambios que gracias a Dios nos muestra lo que se puede hacer. Siempre Dios pone los medios. Es un ejemplo el señor obispo, muchas gracias por estar con nosotros”, agradecieron.

 

Dispuestos a continuar

Al final de las intervenciones todos se comprometieron a enfrentar los nuevos retos que implica mejorar este evento anual., mientras el obispo agradeció el trabajo y se dijo feliz y orgulloso de trabajar al lado de todos ellos.

 

Numeralia Rosario Viviente 2018

20 mil asistentes

500 monaguillos

5 mil jóvenes

3.8 kilómetros recorridos

500 servidores

1 kilómetro de procesión

Más de 1,500 flores utilizadas

400 camiones de distintas parroquias

3 mil automóviles en el estacionamiento