Ana María Ibarra

Después de un diagnóstico de infertilidad y de un embarazo riesgoso, Tania y José Ángel Reyes, se decidieron a conocer el Método de Ovulación Billings (MOB). Habían visto una información respecto a este método en el Periódico Presencia y en el 2010,  con dificultades habían procreado una niña.

Luego de ello decidieron acudir al curso y conocer las bondades del método. Fue cuando aprendieron que podían elegir el sexo de su próximo hijo.

 

Conociendo el método

Desde jóvenes, Tania y José Ángel escuchaban en su parroquia el aviso de un joven que invitaba a conocer el MOB. Cuando ellos se casaron les diagnosticaron que no podrían tener hijos, sin embargo, quedaron embarazados y su embarazo fue riesgoso.

“Utilizábamos un método anticonceptivo, no estábamos todavía muy convencidos de usar otros métodos. Un día vimos un anuncio en Presencia, lo comentamos y en enero 2010 tomamos el curso. Nos gustó como lo explicaron, todas las bondades que tiene, es una forma de aportar a la salud de ambos, pero principalmente de mi esposa”, explicó José Ángel.

Otra de las bondades del método, agregó, es la responsabilidad compartida dentro del matrimonio.

“A partir de ahí se nos invitó a formar parte del equipo de instructores, desde entonces estamos participando”, dijo el padre de familia.

Por su parte, Tania dijo que fueron usuarios por seis meses del método y conforme fueron adquiriendo conocimiento, pensaron a planear su segundo embarazo con la ayuda del método para definir el sexo del bebé.

“Mi primer embarazo fue riesgoso, por poco y pierdo a mí hija, gracias a Dios nació bien. Siempre tuvimos la mentalidad de tener solamente dos hijos, y pensamos que el segundo fuera niño. Decidimos embarazarnos después de más de tres años y que fuera hombre, dejando todo en las manos de Dios y aplicando el método como nos habían explicado”, dijo Tania.

“El método nos da una pauta, hay unos días que uno debe reconocer la etapa fértil de la mujer, y ahí es donde se recomienda el acto conyugal. Gracia a Dios se dieron las cosas como lo habíamos pensando, optando para que fuera un varón”, agregó José Ángel.

Grandes beneficios

El matrimonio compartió que otro de los beneficios del MOB es la unión que genera en la pareja en todos los aspectos.

“Vivimos una relación más cercana, de más comunicación porque el método requiere de muchísima comunicación de ambas partes, también como familia”, afirmó Tania.

“Como hombre me ayudó a reconocer y a valorar nuestra sexualidad, nuestro cuerpo y hablar con naturalidad del tema. Nos ayuda a valorar nuestra forma natural de reproducirnos, a estar más en comunicación con Dios, a tener un panorama más amplio del regalo que Dios nos da con nuestra persona… sumando estas fertilidades es cómo podemos colaborar a dar vida”, expresó José Ángel.

 

Instructores

José Angel y Tania están contentos de poder instruir a otras parejas en el método y al ver los resultados, ya sea de parejas que están buscando embarazarse o que están buscando espaciar el nacimiento de sus hijos, se llenan de satisfacción de poder ayudarlos.

“Buscamos servir como pareja. Ya había pasado nuestra etapa de grupos juveniles, a mitad del curso de MOB nos dimos cuenta que era nuestro lugar para seguir sirviendo. Afortunadamente nos invitaron los matrimonios Compean y Ramírez, ha sido una experiencia muy bonita poder compartir con otros matrimonios y colaborar con ellos”, celebró José Ángel.

Por este medio, el matrimonio Reyes invitó a las parejas que se den la oportunidad de conocer el método que, dijo José Ángel, es un método muy generoso, de mucho amor en los esposos.

“Es una oportunidad de los esposos de darle un regalo a nuestra esposa de colaborar para envejecer juntos y llegar sanos los dos, no dejarle la responsabilidad de la natalidad sólo a la esposa. Si quieren espaciar o buscar el embarazo, los invitamos a que lo conozcan”, invitó.

Y agregó: “Durante el año se dan varios los cursos, se dan asesorías personalizadas para que vayan conociendo el método, una vez que uno lo conocen y lo aplican siguiendo las indicaciones se logrará el resultado que están buscando”.

 

“Es una oportunidad de los esposos de darle un regalo a nuestra esposa de colaborar para envejecer juntos y llegar sanos, no dejarle la responsabilidad de la natalidad sólo a la esposa. Si quieren espaciar o buscar el embarazo, los invitamos a que lo conozcan”.

José Angel y Tania Reyes