Juan Hilario compartirá su testimonio y experiencia en el Segundo Encuentro de Barrios Unidos con Cristo, dirigido a personas con problemas de adicciones, falta de sentido de vida, violencia e ingobernabilidad.

 

Blanca Alicia Martínez

Juan Hilario Sánchez es un padre de familia que vivió el infierno de las adicciones. Cayó en el abismo del alcohol y de las drogas, pero fue rescatado por el amor de Dios a quien decidió entregarle todas sus debilidades y sólo así pudo salir triunfador.

Juan hoy es un entusiasta servidor de la Iglesia que se prepara para ser diácono permanente y predicará un tema en el Segundo Encuentro de Barrios Unidos por Cristo, dirigido a jóvenes y adultos que, como él lo fue, son presas de las adicciones y desean liberarse.

Aunque ya tiene más tiempo de haber sido rescatado del infierno, apenas en abril pasado, Juan asistió como participante al retiro de Barrios Unidos realizado en la paroquia San Vicente de Paúl.

Fue invitado por Eduardo Tovar, coordinador de Barrios Unidos, quien, conociendo la trayectoria de Juan, le pidió unirse al proyecto de rescate.

“Eduardo pensó que mi experiencia quizá podía ser de ayuda. Quise primero vivir el encuentro para recordar de dónde vengo. Y entonces me di cuenta que uno nunca deja de aprender”, reconoció.

Su historia

Juan Hilario recordó que su experiencia con el alcohol y las drogas comenzó a muy temprana edad, 14 años. Empezó con el cigarro y el alcohol, y cuando menos pensó ya estaba inmerso en todo tipo de drogas y relacionado con personas de pandillas.

Muchos años pasaron antes de que Juan decidiera acercarse a pedir ayuda. Pero mientras tanto “hice uy deshice y todos, inclusive mi familia me llegó a dar la espalda”, recordó.

Juan descubrió que las veces que se acercó a un anexo de rehabilitación era como “sacar la bandera blanca nada más para irla llevando, para callar la boca a la familia”.

Y fue hasta que su esposa Adriana se acercó a la Iglesia y comenzó a acercarlo a él, cuando las cosas comenzaron a cambiar. Ambos llegaron a la comunidad de la parroquia san Marcos Evangelista, donde conocieron al padre Alfredo Hinojosa, quien, al igual que los párrocos que posteriormente llegaron a la comunidad, fue clave en la rehabilitación de Juan.

En su camino Juan recayó algunas veces y fue hasta que, con el permiso de su párroco, se acercó a un programa de rehabilitación impartido por personas de una Iglesia cristiana, quienes permitieron a Juan seguir viviendo su fe católica en la misa  y el servicio, lo que fortaleció su espíritu.

“Atribuyo el cambio definitivo en mi persona a tres cosas: la oración de mi esposa, hijos y de mi comunidad, a la humillación que hice al reconocerme impotente para resolver yo solo mi problema, y el arrepentimiento por todo lo mal que había hecho”, dijo Juan.

 

Quiere retribuir

Hoy, agradecido por la obra que Dios hizo en él, Juan aceptó la invitación de su amigo Eduardo Tovar, para participar en el Retiro de Barrios Unidos por Cristo, en el que espera compartir su experiencia para tratar de rescatar a otras personas que como él, “llegaron a las ruinas”, pero que “pueden ser reconstruídos, como Jerusalén, sobre esas ruinas”.

“Los invito a que se  den la oportunidad de escuchar a Dios. Es El quien conoce nuestra enfermedad y cambia nuestras vidas”, dijo Juan, quien compartirá su testimonio y el tema” “Adicciones y sus consecuencias”.

 

Nuevo retiro

Sobre el nuevo retiro, Eduardo Tovar explicó que está dirigido a personas mayores de 15 años, quienes han pasado por drogas, alcohol o  son ingobernables.

“Todos pueden conocer a alguien en estos casos, los invitamos a que se animen a ser sus padrinos evangelizadores y los convoquen a este retiro”, dijo Eduardo, quien, a través de este medio quiso agradecer el apoyo que le brindan varios sacerdotes en su “misión de rescate”: Leonardo García, César Campa, Alejandro Martínez, Daniel Payán, Roberto Ríos, Benjamín Gaytán, Roberto Luna, Roberto Ramos, Daniel López y Arturo Veleta.

 

Qué: Encuentro Barrios Unidos con Cristo

Cuándo: 17, 18 y 19 de agosto

Contacto: Eduardo Tovar al tel 603 92 83 o Parroquia San Vicente de Paúl. Tel 615 58 71

Apoyo requerido: Se necesitan Biblias, alimentos, artículos de limpieza o patrocinio en efectivo. Si desean apoyar este retiro y ministerio, comunicarse con Eduardo lo con el padre Alejandro Martínez en San Vicente de Paúl)