Ana María Ibarra

Con el objetivo de fomentar el espíritu misionero en los niños y que convivan con sus papás a través del deporte, el Centro Educativo Multicultural Yermo y Parres llevó a cabo su XIII Olimpiada Misionera Yermista.

El evento se realizó en las instalaciones del plantel, donde maestros, alumnos y padres de familia pasaron una mañana llena de mucha activación física, diversión y convivencia.

Fe y deporte

La olimpiada inició con un acto cívico, para luego dar paso a la inauguración donde estuvo presente el señor obispo don J. Guadalupe Torres Campos, y la superiora general de las Hijas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, María Guadalupe Cortez. Ambos

encendieron el fuego olímpico.

La activación física comenzó en la cancha grande del plantel con una carrera donde los alumnos corrieron acompañados de sus familias.

Luego se iniciaron los torneos de futbol, cachibol, así como de un rally deportivo con la participación de los alumnos de primaria, secundaria y preparatoria.

La hermana María Merced, directora del plantel y Yovana Holguín, maestra de deportes, afirmaron que este evento ayuda a vincular el deporte con los valores y el ser misionero.

“Lo más importante para los niños es ver a sus papás participar. Este evento les ayuda en la fe, pues los equipos llevan nombres de santos, así se vincula el deporte con la guía espiritual y valores como la disciplina, responsabilidad y el trabajo en equipo”, dijo la maestra Yovana.  

“Este evento nos ayuda a fomentar el espíritu de misiones en los niños, de ir a llevar el evangelio aunado al deporte y a la convivencia familiar”, dijo por su parte la directora.

Participando como docente de preparatoria y acompañando a una familia en la carrera, el padre Jesús Salinas, compartió que el deporte es una manera de dar alabanza y glorificar a Dios a través del cuerpo.

“Este evento es importante para que los niños se den cuenta que son un regalo de Dios para la humanidad y tanto su ser espiritual como corporal están llamados a trascender en esta vida y estos espacios. Les ayuda a tener una vida disciplinada y orientada a una meta como dice la Carta a los Corintios, y se alcanza con la confianza en Dios”, dijo el sacerdote.

 

Visita de superiora

La superiora general de las HSCJP estuvo en Ciudad Juárez durante una semana para conocer el Colegio Yermo y Parres y convivir con las hermanas que lo atienden, a quienes reconoció su servicio pastoral educativo.

“Es una obra que cumple la visión de nuestro fundador que hablaba de una formación integral de niños y jóvenes para una transformación a la sociedad. En lo pastoral, es donde se va formando nuestra fe cristiana para darles fortaleza en cualquier medio en que se encuentren, enriquecerlos, transformarlos y crecer en su fe”, dijo la superiora, quien vino acompañada por la hermana consejera, Teresa Cruz, y la coordinadora de educación, la hermana Elia Hernández.