Al celebrarse este Septiembre el Mes de la Biblia,  el padre Héctor Xavier Villa, licenciado en Teología Bíblica, presentó y explicó algunas características de las distintas versiones de Biblia que existen al alcance del pueblo católico.  

 

Ana María Ibarra

Con el Concilio Vaticano II, celebrado de 1962 a 1965, mediante la constitución Dei Verbum, o de la divina revelación, implicó una reflexión y una revolución en cuanto al uso de la Sagrada Escritura, que era utilizada únicamente por clérigos, sacerdotes y religiosas, lejos del pueblo.

A partir de esta constitución, se insiste a los obispos, como trasmisores de la doctrina apostólica, dar a conocer la Sagrada Escritura a los fieles.

 

Sagrada Escritura, pan para el pueblo

El padre Héctor Villa compartió que el documento Dei Verbum muestra la Sagrada Escritura como un pan que, junto con la eucaristía, alimenta al pueblo de Dios.

“El numero 21 dice que la Iglesia siempre ha venerado la Sagrada Escritura como lo ha hecho con el cuerpo de Cristo, los pone al mismo nivel y con una frase de san Jerónimo nos recuerda que: “desconocer la Sagrada Escritura es desconocer a Jesucristo”, citó.

San Jerónimo, agregó el padre Villa, trabajó en una gran traducción conocida como la Vulgata, de los primeros siglos, y tanto trabajó y se empapó de ella que decía que “comemos a Cristo cuando lo comemos en la eucaristía pero también cuando leemos sus palabras”.

“Este documento de la constitución viene siendo un cambio total de perspectiva, de visión en que la Sagrada Escritura se pone en manos de la gente. Esa es la gran intensión, ponerla en manos de la gente, hacerla familiar. La Sagrada Escritura es considerada como el alma de la teología”.

 

Elaboración de versiones

La Sagrada Escritura, compartió el padre Héctor, se pone en el centro de la vida eclesial y por eso al final de este documento se pide la elaboración de traducciones para el uso de los no cristianos, adaptada a su condición y procurando difundirla discretamente en los mismos pastores y cristianos de cualquier estado.

“Todavía hoy tenemos la fama, entre los protestantes, de que nosotros no leemos la Biblia, por eso leer la Biblia es fundamental, es conocer a Jesucristo, es conocer a Dios y, por lo que dice la Dei Verbum, encontramos diferentes versiones”.

Añadió que con el Concilio se dio el gran salto de buscar que la fe se expresara de una manera mas apropiada y mas adaptada a las culturas, a las lenguas, a las expresiones y a la vida del pueblo.

“Cuando nos acercamos a leer el texto sagrado nos encontramos con diferentes versiones o traducciones. No es que una sea mejor que la otra, tal vez a unos les pueda servir mejor una versión que otra pero todas, mientras estén avaladas por las Conferencias Episcopales son versiones que seguramente han sido bien cuidadas que buscan cumplir con lo que nos decía el Concilio”.

Ante la pregunta de cuál es la versión más aconsejable, el padre Villa dijo que existen diferentes respuestas.

“La Biblia no fue escrita en español, ni siquiera en una lengua actual. El Antiguo Testamento en gran parte fue escrito en hebreo, aunque hay partes en griego, y el Nuevo Testamento en griego. La Biblia es un texto bastante complejo. Tiene una formación de mas de 2000 mil años el Antiguo Testamento, y de 200 años el Nuevo testamento”, compartió.

Aquí algunas características de algunas versiones.

 

  1. Biblia Latinoamericana

Es una versión que llegó para quedarse. Es muy popular y muy conocida. Empezó a popularisarse desde los años 60’s y 70’s, gracias a la experiencia de un sacerdote que trabajaba en Chile y que, aunque se dice que es una traducción de muchas biblias, normalmente algo que se puede apreciarse en las versiones es cuando son traducciones a partir de los textos originales. Cuando encontramos versiones que se ajustan y que han  trabajado seriamente con el original es una cosa valiosa. La latinoamericana tiene el merito de ser una versión pastoral, de una expresión de la vida cotidiana, de un lenguaje mas cercano a nosotros. Los comentarios de notas a pie de página nos permiten acercarnos mejor a la comprensión del texto. Dentro de la misma latinoamericana hay versiones con letra grande, con letra chica, hay en libro pequeño, pero finalmente uno de los méritos de esta versión es que es muy popular, muy cercana y muy pastoral, con un lenguaje cercano a la vida común y cotidiana nos puede ayudar a comprender el texto sagrado. Hay detalles en el orden de los libros que a lo mejor es una de las cosas que podamos tener en cuenta, pero en general es una buena versión, mas económica  que otras versiones.

 

  1. Dios habla hoy

Es una versión que vale la pena conocerla. No tiene cometarios a pie de pagina. Es una versión ecuménica aceptada por la Conferencia Episcopal latinoamericana. Podemos encontrar el Nuevo Testamento singularmente así presentado o toda la sagrada escritura. Es conocida como una versión popular. Es una traducción ecuménica de la Biblia hecha por biblístas de diversas confesiones. Fue publicada por las sociedades bíblicas unidas  y por el CELAM. Lo interesante es que tiene los textos deuterocanónicos, normalmente textos que no son aceptados por los protestantes, aunque las iglesias de tradición protestante suelen, últimamente, aceptar estos textos: Tobias, Judit, Baruc, Sabiduría, Siracides, Eclesiastes, textos conocidos como deuterocanónicos. Es conveniente pues que cuando compremos nuestra Biblia sea católica, pero la versión Dios habla hoy es una versión ecuménica pero que incluye estos textos.

 

  1. La Biblia de Jerusalén

Propuestas por estudiosos de Biblia de la escuela francesa, desde antes de los años 60’s se empezó a trabajar esta versión desde los textos originales y empezaron a surgir, a hacerse fascículos, por ejemplo, el libro del Génesis, el libro de Deuteronomio, los evangelios. La escuela francesa dio como frutos, para mí, una de las mejores versiones, elaborada en francés pero después traducida a diferentes lenguas.

En el año 2000 la editorial francesa Desclée De Brouwer, que es la presenta esta versión, sacó la Biblia de Jerusalén Latinoamericana, porque realmente lo que nos confunde es la lengua de España, por lo que se hizo el esfuerzo por sacar la versión latinoamericana que es de gran utilidad. Es una versión más científica, más cercana a los textos originales, con comentarios muy serios, muy profundos. Es una Biblia recomendada. Es más costosa que la Latinoamericana pero me parece que cuando una persona emprende el estudio de la sagrada escritura un dato a considerar son las introducciones a cada uno de los libros, las notas a pie de página. Es un texto muy valioso porque cuando leemos los textos hemos de darnos cuenta que los autores han tenido que acudir a un texto hebreo que ha sido admitido por especialistas y a un texto griego. Estos textos se han elaborado por especialistas que no siempre son católicos sino que es un  grupo ecuménico que los ayudan a detectar que hay diferentes versiones aun en los textos originales porque se habla de 5 mil manuscritos en el Antiguo Testamento y otros tantos en el Nuevo Testamento. La Biblia de Jerusalén puede ser interesante por las notas a pie de página. Está hecha por un grupo de especialistas en colaboración con expertos mexicanos, colombianos y argentinos. El texto base es de la escuela francesa, emplea el nombre personal “ustedes” en vez de “vosotros” usado en la Biblia original, y el “imprimase” fue dado por el cardenal en Colombia y aprobada por el CELAM.

 

  1. La Biblia del Peregrino

Presentada como la Biblia de nuestro pueblo, podemos decir que es la Biblia fruto de la escuela española, con un hombre que fue un sabio y un traductor excelente  que dedicó su vida a la teología bíblica, a la traducción del texto, el padre Luis Alonso Schoekel, español que murió en 1999. Es una obra valiosa como libro de consulta, valiosa como herramienta de trabajo para profundizar en el texto bíblico. Lo que se valora mucho son las introducciones a los libros, tiene nota a los pies de página. Lo que enriquece mucho es que, para leer el evangelio de Marcos, los sinópticos, el Apocalipsis, las notas de introducción son muy valiosas, muy ricas. Algo que ayuda mucho es que tiene separadores de la Biblia para los 72 libros que encontramos en el texto sagrado porque a veces, cuando empiezas, te pierdes y esto facilita mucho las cosas. Esta traducción se encuentra dividida en cuatro grandes tomos, no en la versión popular, sino en la versión original donde se encuentran estas ventajas: comentarios, introducciones, índices, uñeros.

 

  1. La Biblia del joven

La Editorial Verbo Divino, sacó esta versión. Es una Biblia muy vistosa. Es una edición destinada a ofrecer la Biblia a los cristianos de hoy, pero especialmente a las nuevas generaciones. Es una versión con indicaciones, con guías, con itinerarios, con comentarios pero más en corte juvenil de forma que el lector experimente un encuentro personal con Jesucristo. La intensión mayor es ayudar a los jóvenes a que adquieran confianza y familiaridad con la Sagrada Escritura, y acercar a este libro al mayor numero de personas, facilitarles el encuentro con la palabra. Los destinatarios son los adolescentes y jóvenes, los jóvenes en proceso de iniciación cristiana, de confirmaciones, pero también para los profesores de religión o catequistas, grupos bíblicos de parroquias, animadores de grupos. La Biblia del joven procede de la Conferencia Episcopal Española. Tiene introducciones al Antiguo y Nuevo testamento, y a cada uno de los libros bíblicos y en lugar de notas al pie de pagina, esta Biblia cuenta con 750 artículos complementarios. Es importante los materiales didácticos porque a lo largo de los texto puedes encontrar sugerencias de lectura.

 

Ciencia suprema de Jesucristo

El padre Villa compartió que existen otras versiones de la Biblia como la Nácar Colunga, una versión antigua antes del Concilio, además la Biblia de America, pero dijo que más allá de versiones, lo importante es que la gente se anime a tomar la Biblia en sus manos con la versión que tenga a su alcance, “con la seguridad de que a Dios hablamos cuando oramos, y lo escuchamos cuando leemos sus palabras”.

Resaltó el Concilio recomienda insistentemente a todos los fieles la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la “ciencia suprema de Jesucristo”.

 

frase…

“Cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros y mis proyectos a los vuestros. Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar para que dé simiente al sembrador y pan para el comer, así será mi palabra, la que salga de mi boca que no tornará a mí de vacío sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié”.

Isaías 55, 9-11:

 

Para saber…

Para saber reconocer una Biblia católica, es importan verificar, en la segunda o tercera página lo que se llama “Nihil Obstat” (nada obsta para que se imprima) o Imprimatur (“Imprímase”), normalmente acompañada de la firma del Obispo, Comisión bíblica o incluso Conferencia Episcopal.