Ana María Ibarra

A un año de haber iniciado el programa ecológico “Cuidando nuestra casa común”, la comunidad de la parroquia Santa Teresa de Jesús, de donde se desprende la asociación civil Fomento de Tejido Social A.C., ha recolectado más de 75 toneladas de residuos reciclables, los cuales han servido para apoyar a la organización CALU, que ayuda a personas con enfermedades crónicas.

Para dar a conocer los resultados de este programa, el pasado jueves 3 de agosto se presentó un informe de la primera etapa, y se dio inicio a la segunda fase, que consistirá en recolectar desechos orgánicos para composta.

Primera etapa

En la primera etapa, se recolectó material inorgánico reciclable como llantas, cartón, plástico, entre otros, con la participación de algunas empresas del sector privado y de las familias de la colonia Oasis Revolución, que aportaron al proyecto 14 toneladas.

Paola Carmona, directora de proyectos de la asociación Fomento de Tejido Social, compartió que en este año se han unido algunas empresas, por lo que se asignará a cada compañía un proyecto específico que reciba el beneficio de la recolección de material reciclado.

Los miembros de la asociación y de la comunidad parroquial, se encuentran entusiastas por los resultados, ya que con esta actividad apoyan a personas con alguna necesidad en su tratamiento, pero a la vez responden al llamado del Papa Francisco de cuidar “la casa común”, logrando que la colonia del sector se encuentre más limpia.

Viene segunda etapa

Con el fin de iniciar la reforestación en la ciudad, Fomento de Tejido Social, iniciará la segunda etapa del proyecto, que consistirá en la recolección de residuos orgánicos para elaborar composta.

“Esta segunda etapa se abrirá en cuatro colonias, donde recogeremos residuos orgánicos que serán enviados a Samalayuca, donde se encuentra un terrero en el que se hará una gran fosa para la composta. Esta regresará a Juárez para su venta”, compartió Paola.

Agregó que cuentan con un parque enfrente de la parroquia, donde la tierra no es la adecuada para el desarrollo de los árboles, por lo que se hará ahí una fosa para integrar la composta y reforestarlo.

“Nuestro objetivo principal es reforestar la ciudad. Además, una de las  empresas que nos apoyan en este proyecto es de Pedro Zaragoza, quien tiene especial interés de comprar la composta ya que cuenta con estancias en las que llevan a cabo huertos familiares”, añadió Paola.

La comunidad de la parroquia Santa Teresa convocó a toda la comunidad juarense a participar en este proyecto, para seguir avanzando en la respuesta al llamado del papa a cuidar la casa común.