Hombre católico destina parte de su vida a apoyar y difundir la cultura tarahumara en Chihuahua…pide apoyo para ayudar a niños de primaria y preescolar de la Colonia Rarámuri en Ciudad Juárez…

 

Ana María Ibarra

Después de conocer de cerca la cultura Tarahumara, Luis Heredia ha dedicado su tiempo a elaborar material didáctico, obras de teatro y a convivir con niños rarámuris a través de la asistencia, pero más que una oportunidad de ayudarlos en sus necesidades, es para él una oportunidad de encontrar en cada uno de ellos la mirada de Dios.

Entrevistado en la comunidad Tarahumara de Ciudad Juárez, en las instalaciones de la primaria y preescolar Flor Naciente, Luis compartió su amor a esta comunidad, donde desde hace cuatro años acude para aportar un poco de ayuda.

 

Promotor de cultura

Hace 20 años Luis Heredia realizó un servicio en la Sierra Tarahumara. La convivencia que tuvo en ese entonces le mostró lo hermosas que son como personas los rarámuris, además de encontrar en su cultura una oportunidad para acercarse más a ellos.

“Por muchos años busqué la mirada de Dios de cerca y en estos niños veo esa mirada que acaricia el corazón. No vengo por la parte de la necesidad, para mí son niños y personas normales en una sociedad, no hago juicios, es una oportunidad de sentir más cerca esa humanidad de Dios”, dijo.

Añadió que después de su experiencia en la Sierra, hace cuatro años se dio a la tarea de acudir a la escuela donde conoció al entonces director de la primaria, profesor Cecilio, y a la maestra Emma quien era directora del preescolar.

Al conocer las necesidades de los niños y con algunos trabajos escritos en su visita en la Sierra Tarahumara, Luis formó una empresa social mediante la cual se ha dado a la tarea de promover la cultura Tarahumara entre los propios niños, pero también al resto de la sociedad juarense.

“Escribí obras de teatro cuando estuve en la Sierra Tarahumara, y tuve la oportunidad de presentar una de ellas el año pasado en el Centro Cívico Smart, una de ella donde mostré el comienzo de la cultura Tarahumara vista desde los ojos de un chabochi. Usamos botargas de niños rarámuris. Los niños estaban fascinados de saberse importantes y ver caricaturas de ellos”, compartió entusiasta.

En esta labor, Luis ha realizado libros de actividades, comics con caricaturas en 2D también para llevarlos a las escuelas para que conozcan y reconozcan lo maravilloso de la cultura del Estado de Chihuahua.

Ha realizado también cortometrajes, y comenzó una línea de artesanía, además, logró llevar al pianista rarámuri Roymane a la escuela Flor Naciente.

“De ese concierto surgieron algunos niños que les dio por estudiar la música, es un orgullo que les da saber que hay personas de su misma cultura que están yendo a otras partes del mundo. Cuando Romayne les dijo los países que ha visitado estaban sorprendidos de ver lo maravilloso que es el mundo y que lo pueden conocer”.

Ofrecen ayuda…requieren apoyo

Cada semana Luis y su esposa Iliana acuden a las escuelas de la Colonia Tarahumara a llevar lo que sus donadores le aportan, pues existe una gran necesidad de que estos niños estén bien alimentados.

“Aunque la primaria está dentro del programa horario extendido falta un 40% de complemento en alimento. No es posible que no tengan la proteína como pollo, carne, y otros alimentos que no les cubre el programa. Es un horario de las 8 de la mañana a 4 de la tarde”, explicó.

En cuanto a los niños del preescolar, dijo, la idea es equiparles una cocina con su refrigerador y estufa.

“Son 60 niños. No reciben alimento porque no están en horario extendido pero también comen. Buscamos la posibilidad de encontrar un padrino o donador generoso que abrace el proyecto por algunos meses. La mayoría de estos niños no tiene la oportunidad de alimentarse por la mañana y sin alimento no entran las letras”, señaló.

Felices en la escuela

Como hombre católico, Luis tiene la esperanza de que alguien de buen corazón y generoso apoye ante estas necesidades.

“A través de la Iglesia conocí a Dios. Queremos conseguir donantes de manera permanente. Requerimos también material didáctico, algunas computadoras, útiles escolares en buen estado, acuarelas. El preescolar es para divertirse, y queremos hacerlos felices”, afirmó. Agregó que la escuela es el momento donde crece el ser humano y desarrolla la inteligencia, las emociones, el cuerpo y su deseo es que los niños rarámuris se sientan felices de ir a la escuela con dignidad.

“Necesitamos también alguien que desee regalar arbolitos, algún rollo de pasto, quizá son cosas muy mínimas. Los niños no piden mucho, solo un momento de alegría. Dios nos regala mucho en el corazón lo único que queremos es dar un poco de ese regalo, mirarlos como Dios nos mira, con la misma alegría y el mismo amor”, finalizó.

Frase…

No vengo por la parte de la necesidad, para mí son niños y personas normales en una sociedad, no hago juicios, es una oportunidad de sentir más cerca esa humanidad de Dios

José Luis Heredia/ promotor cultural y bienhechor

 

Pueden donar:

Alimentos no perecederos

Carne

Equipamiento para cocina

Material Didáctico

Computadoras

útiles escolares

Árboles y pasto para plantar

Compartir