El primer libro de defunciones con el que contó Ciudad Juárez cuando fue fundada desde la Misión de Guadalupe, fue entregado el pasado viernes 12 de octubre en un evento especial por los festejos de los 350 años de su dedicación…Se entregó a la Catedral de Ciudad Juárez para ser resguardado en su Archivo Histórico

 

Blanca Alicia Martínez

Enmedio de los festejos que se realizan localmente para conmemorar 350 años de la dedicación de la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe, la Biblioteca Pública de El Paso, Texas anunció la devolución al Archivo Histórico de la Catedral de Ciudad Juárez,  del primer libro de registro de defunciones de la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe.

Se trata de un valioso documento que data de 1663, en el cual el propio Fray García de San Francisco, fundador de la Villa Paso del Norte, anota las defunciones registradas en la naciente villa, las cuales el documento (forrado con piel de cabra y elaborado con hojas de fibras de cactus) cita como “entierros”.

El manuscrito es uno de pocos que sobrevivieron la sublevación indígena de 1680, cuando todos los españoles tuvieron que abandonar Nuevo México, refugiándose en Paso del Norte.

 

 

Una bendición

La noticia de la devolución de tan importante manuscrito llenó de alegría a los integrantes del Comité organizador de los festejos de los 350 años de consagración del templo fundacional de Ciudad Juárez, quienes tomaron este hecho como “una bendición al esfuerzo de celebrar a la Misión de Guadalupe”, dijo José Mario Sánchez Soledad, historiador y uno de los organizadores.

“Los escritos son hechos con alguna tinta y son de puño y letra de Fray García de San Francisco, el fundador de Paso del Norte”, dijo emocionado.

 

Contacto y entrega

Fueron el director de la Biblioteca Pública de El Paso Mark E. Pumphrey, así como el archivista del Centro de Patrimonio de la Frontera, Alexis R. Van Pool y el encargado de relaciones públicas, Jack W. Galindo, quienes comunicaron la noticia apenas el pasado lunes 8 de octubre.

Se comunicaron mediante un correo electrónico con José Mario Sánchez Soledad y con el padre Eduardo Hayen Cuarón,  párroco de Catedral, para informarles de la intención de entregar el manuscrito.

En esta comunicación explicaron la forma en que el manuscrito llegó a la Biblioteca Central, (la cual narra en este espacio José Mario Sanchez Soledad) y acordaron la fecha de la entrega.

El documento se entregó el viernes 12 de octubre, durante la cena e inauguración de la exposición Urbana de fotografía “La Misión de Guadalupe, testigo de nuestra historia”, realizado en torno a la Catedral y Misión de Guadalupe.  

 

Habla restauradora de Archivo

Para la restauradora del Archivo Histórico de Catedral, la maestra Guadalupe Santiago Quijada, la entrega del libro de difuntos y su posible reintegración al AHCCJ es una gran noticia, “ya que constituye una de las fuentes fundamentales para la reconstrucción de la historia demográfica de Ciudad Juárez”.

La experta dijo a Presencia que con la devolución de este manuscrito se tienen dos de los libros fundamentales (bautizos y entierros) con los que fray García de San Francisco inició la administración de sacramentos con el mandato de evangelizar y “salvar almas” de los grupos de pobladores de la región.

Pero aclaró que falta rescatar el libro de matrimonios, aunque, al parecer, por una cita de monseñor Carlos Enríquez, quien fue vicario general de la Diócesis en el gobierno de don Manuel Talamás, es probable que el libro de matrimonios se localice en el obispado.

“Los tres libros son fundamentales porque dan la primera imagen completa de los primeros pobladores de Paso del Norte. Tenemos a los que nacieron aquí, a los que se fueron integrando al proceso de evangelización porque se fueron bautizando, luego el libro de defunciones, donde podemos hacer un balance entre los que nacieron y los murieron y eso nos da un panorama más real”, explicó.

 

Valiosas referencias

La maestra Santiago ya había tenido contacto con el libro de difuntos, el cual, dijo, contiene información de las causas de muerte de los antiguos pobladores de la Misión de Guadalupe de los indios mansos de Paso del Norte, entre 1662-1688.

“De igual forma ofrece  algunas referencias de sus frailes y la forma en que se administraron los sacramentos. Por estos documentos se sabe que los restos de los difuntos de cualquier casta (españoles, mestizos, indígenas, mulatos, negros, etcétera) eran depositados en el cementerio de la misión, en lo que hoy se ubica el atrio de la misión de Guadalupe y de la Catedral de la ciudad”, explicó.

 

Una gran responsabilidad

Pero la experta también opinó que la devolución de este importante documento “Sin duda representa una gran responsabilidad, ya que se requiere mantenerlo en condiciones óptimas para su resguardo y conservación”, expuso.

Dijo que actualmente se inició el trabajo final en la organización del AHCCJ, pero se requiere comprar el material necesario para conservar los libros y los documentos libres de humedad y protegidos de la luz, y así preservarlos por el mayor tiempo posible.

“No se cuenta con las instalaciones adecuadas para protegerlo y preservar su intergidad, y seguridad”, opinó, confiada en que mientras se hacen las adaptaciones necesarias, se resguarde en otro sitio.

Explicó que lo que se muestra actualmente en el Archivo de la Catedral, es una copia digital, y aún está el proceso de digitalizar alrededor de 600 documentos para facilitar la consulta.