Presencia

PALABRA Y TESTIMONIO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN CIUDAD JUÁREZ

Obispo J. Guadalupe Torres

Dos virtudes para cultivar 

Mons. J. Guadalupe Torres Campos/ Obispo de Ciudad Juárez

Deseo un hermosísimo domingo para todos ustedes, lleno de amor y felicidad en familia. Les saludo como siempre con mucho amor de padre y pastor, deseando lo mejor para ustedes. 

Estamos en domingo16  del tiempo ordinario y va avanzando julio. Parece que está lejos el final del mes pero los días avanzan corriendo y más en estas vacaciones, días de descanso.

El evangelio de San Lucas, en continuación del domingo pasado del buen samaritano, hoy nos habla del encuentro con Jesús con aquellas dos mujeres muy amigas de él Martha y María. Un ambiente de amistad, ambiente familiar. Jesús que frecuentaba a sus amigos les tenía en gran estima, más no por ello se pierde la dimensión de Jesús como el Mesías, como el Salvador. 

 

Dos actitudes

Más allá de la amistad que existe entre ellos podemos aprender de ese encuentro actitudes de fe y de compromiso cristiano muy importantes. Martha y María, aunque son dos personas diferentes, sus actitudes son parte de una fe vivida, celebrada con gran compromiso. 

En Martha contemplamos la mujer servicial que recibe Jesús. Ella es la que le  abre la puerta, lo recibe lo acomoda en la sala y trata de servirle, de atenderle, le ofrece algo seguramente de beber, seguramente comida, trata de un servicio, el servicio la diaconía de la Iglesia. Todos como Iglesia estamos llamados a servir a los demás. Recordemos que Cristo nos dice que lo que hagamos por los demás, se lo hacemos a Él. Así nos enseña a servir.

María, en cambio, representa al hombre o a la mujer que escucha a Jesús, que se pone a sus pies en actitud de escucha al maestro que nos visita, y me dirige alguna palabra importante, alguna actitud de la Iglesia, de los cristianos, de los discípulos.

Estar en una permanente escucha y servir son dos actitudes que todo cristiano debemos de cultivar: abrirles la puerta a todos, atender al hermano, pero también recibir a Jesús en cada uno de los necesitados, en la oración, que es importante y la escucha que me pide Jesús. Esta es la unidad de dos mujeres, Martha y María, que se complementan, una en el servicio, la otra en estar con Jesús escuchándolo.

 

Todos somos diáconos

Estas son actitudes de fe que todos nosotros debemos hacer, el discípulo el cristiano debe siempre servir, en lo personal, donde sea, pero también un servicio eclesial al que llamamos diaconía. Y no solamente los diáconos son los servidores, todo cristiano es diácono, pues la diaconía es un servicio de amor y comunidad para con todos.

En la Oración Colecta  pedimos a Dios que derrame en nosotros su gracia, los dones de su gracia, que aumente nuestra fe, fortalezca la esperanza y caridad, le pedimos que  nos fortalezca estas tres virtudes fundamentales en el cristiano: fe, esperanza y caridad, para mantenernos fieles en el cumplimiento de su mandato.

Él nos pide: el que me ama, que cumpla mis mandamientos, entonces ama a Dios con todo tu corazón, ama a tu prójimo como a ti mismo y por eso hay que crecer en la fe, en la esperanza, en la caridad.

Es importante pues descubrir en este pasaje de San Lucas, de Martha y María, que estamos  llamados a transmitir nuestra amistad y nuestro encuentro, con Jesús, en un servicio de entrega a los demás.

 

Cuerpo de la Iglesia

Por eso Pablo, en la segunda lectura a los Colosenses, expresa:  “ahora me alegro de sufrir por ustedes, porque así completo lo que falta a la Pasión de Cristo en mi vida, por el bien de su cuerpo, que es la Iglesia”.

En este párrafo Pablo expresa esa unión y máxima capacidad de unirse a la Pasión de Cristo, pero siempre en bien del cuerpo de la Iglesia. Deja plasmado ahí Cristo en Betania, con Martha y María: comunión, fraternidad, alegría, gozo bienvenida, compartir, servicio escucha, discipulado. Esta escena de Martha y María, Cristo nos enseña todo eso.

Queridos hermanos: los invito a cultivar estas dos virtudes que como cristianos debemos de tener y aplicarlas en todo. Si es en la familia, ser atentos con el esposo, la esposa , los hijos entre hermanos ayudarnos , tener esa capacidad de servicio; si es en el trabajo, si es en el colegio, tratar de servir al hermano, al compañero, al amigo; si es en la Iglesia hay mucho por servir, el servicio litúrgico, el servicio de evangelización, el servicio de caridad, hay muchos servicios que estamos llamados a compartir . 

Pidámosle a Dios que nos fortalezca en la fe para estar siempre en actitud de escucha. Ponernos siempre a los pies de Jesús quiere decir ahí, frente al Santísimo, ahí en el Sagrario, ahí en la Eucaristía. Ponernos ahí cuando se proclama la Palabra de Dios, a la escucha de Dios y preguntarnos ¿qué quiere Dios de mí? para luego eso traducirlo en fiel cumplimiento de los mandamientos, del amor al prójimo.

Sigan disfrutando estos días del mes de julio, de las vacaciones, que haya alegría y gozo en tu familia, en tu trabajo; que disfruten siempre la armonía y felicidad entre todos.  La bendición de Dios Todo poderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo permanezca siempre con ustedes. Un abrazo. 

 

   

 

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