Antecedentes

Antes de la llegada de los españoles a la región que hoy es el norte de México, ya existían pobladores en la zona, básicamente indios de diversos grupos o tribus, entre los que sobresalían los Mansos, Sumas, Piros, Jumanos y Apaches.

De acuerdo a la información recabada por los sacerdotes Francisco Galo Sánchez, José Ríos Galarza, Juan Manuel García, Roberto Luna, Hesiquio Trevizo e Isidro Payán para la elaboración del documento “Los primeros pasos de la Iglesia en Ciudad Juárez”, Alvear Núñez Cabeza de Vaca, Alonso del Castillo Maldonado y Estebanico, son los personajes a quienes se atribuye el desarrollo inicial de esta zona.

Ellos vinieron en las primeras expediciones aprobadas por la corona española para el norte de México y sur de los Estados Unidos y con sus primeros reportes generaron una disputa entre cada vez más españoles que querían venir a la zona para conquistar y poblar estas tierras que muchos describían como abundantes.

Intervención de la Iglesia

Este interés no fue ajeno a la Iglesia, que en su intento por llevar el Evangelio a las nuevas tierras descubiertas, envió al Misionero Fray Marcos de Niza en una expedición guiada por Estebanico y acompañada por el capitán Francisco Vázquez Coronado.

Tal expedición resultó un fracaso y por ello se prohibieron más viajes a la zona, hasta que en 1574, el fraile Agustín Rodríguez, que se encontraba en lo que hoy es Santa Bárbara Chihuahua, confirmó personalmente que más al norte había muchas comunidades de indios que podían ser evangelizadas.

Él mismo recibió permiso para realizar una misión evangelizadora en compañía de los frailes Francisco López y Juan de Santa María, considerados como los primeros españoles que hicieron contacto con los indios Mansos de la región, junto con los oficiales que les acompañaban por parte del Virrey.

En 1598 Juan de Oñate Salazar y Cadena se dirigió a la región acompañado por 400 personas, entre éstas 10 frailes franciscanos dirigidos por Fray Rodrigo Durán, que llegaron a una zona cercana a lo que hoy es Zaragoza y al toparse con el Río Grande, Juan de Oñate decidió llamarlo Río Bravo.

El inicio de la fundación de la ciudad

Se conocen tres intentos por fundar una Misión en la región hoy conocida como Ciudad Juárez.

El documento “Los primeros pasos de la Iglesia en Ciudad Juárez” relata que Fray Alonso de Benavides decidió visitar a un grupo de indios Jumanos y se dio cuenta de la gran cantidad de indios Mansos que también necesitaban ser evangelizados, aunque finalmente no logró concretar nada.

Un segundo intento, relata el documento, se dió cuando en 1628 llegó a la zona Fray Esteban de Perea junto con 30 misioneros, entre ellos Fray Antonio de Arteaga y también Fray García de San Francisco y Zúñiga, quien era hermano seglar y muy amigo de Fray Antonio.

Pero en esta ocasión tampoco pudo concretarse nada debido a que era muy poco el personal con el que se contaba y los otros centros misioneros estaban muy lejos.

Un tercer intento fundacional fue cuando en 1652 llegó a la zona más personal desde España, entre éste los frailes Francisco Pérez y Juan Cabral.

Pero de nuevo la encomienda fracasó, ya que no hubo empatía entre los frailes y los indios.

Años más tarde Fray García de San Francisco, que había colaborado en la Misión San Antonio Senecú, logró el cometido.

 

Fundación de la Misión de Nuestra

Señora de Guadalupe del Paso del Norte

 

Fechas importantes

El prestigio personal de los misioneros y el progreso que representaba la agricultura y la ganadería, con los nuevos recursos, hizo que los indígenas se adelantaran a solicitar la apertura de una iglesia en el territorio de los Mansos y Sumas en el lugar conocido con el nombre el Paso del Norte.

 

1659-  Fray García de San Francisco de Zúñiga, siendo custodio de la Misión de Senecú, recibió una comisión de indios Mansos y Sumas que le suplicaron la fundación de la Misión para hacerse cristianos.

 

1659 (8 de Diciembre)- Fray García de San Francisco de Zúñiga acompañado de Fr. Juan de Salazar y diez familias de indios cristianos de Senecú (lugar al sur de la actual ciudad de Albuquerque-Nuevo México) construyeron un oratorio provisional con ramas y lodo, y un monasterio techado con paja.

 

1662 (2 de Abril)- Bendición de la primera piedra del edificio actual de la Misión.

 

1668 (15 de Enero)- Inauguración y bendición de la nueva iglesia de la Misión de Nuestra Señora de Guadalupe. Ese día se bautizaron también 100 indios.

Fray García de San Francisco residió 12 años en la Misión de Guadalupe y volvió después a la Misión de Senecú.

 

1673 (22 de Enero)- Fray García de San Francisco de Zúñiga murió en Senecú y fue enterrado en la iglesia de San Antonio. Esta iglesia fue destruida en la rebelión india de 1680 y los restos del fraile desaparecieron.

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