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PALABRA Y TESTIMONIO DE LA IGLESIA CATÓLICA EN CIUDAD JUÁREZ

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El Bautismo del Señor y el sacramento del Bautismo

El padre Leonardo García, ceremoniero de la diócesis nos explica la fiesta del Bautismo del Señor y la diferencia con el rito de nuestro propio Bautismo.

 

Pbro. Leonardo García Aviña/ Maestro de celebraciones litúrgicas.

En este domingo celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Esta fiesta la celebramos dentro del tiempo de Navidad, podemos decir que es la última del tiempo de Navidad, y la concatenación con el Tiempo Ordinario.  

El Bautismo del Señor no es lo mismo que el bautismo sacramental que recibimos nosotros, pero sí nos indica una figura del bautismo del cual participamos. La fiesta del Bautismo la vamos a comprender mejor cuando veamos su relación tan estrecha con la Epifanía y la Navidad.

 

La Pascua natalicia, la Epifanía y el Bautismo del Señor

La celebración de la manifestación del Señor se prolonga en el tiempo de Navidad que se extiende desde las vísperas del nacimiento del Señor, la Epifanía y culmina con la fiesta del Bautismo del Señor el domingo siguiente a la Epifanía.

Esta fiesta (Bautismo del Señor) está en el corazón de la Liturgia Romana y en la Reforma litúrgica se le ha dado nuevamente su lugar. Es una fiesta Teofánica (Dios se nos manifiesta), contiene una Epifanía (manifestación del Señor) que nos invita a la contemplación –misterio- (de Dios mismo). Posee una espiritualidad litúrgica propia del tiempo de Navidad.  

La celebración litúrgica no es cronológica, es mistérica, es decir, celebra los misterios en torno al Niño nacido en Belén, revelado, como en un segundo nacimiento, a orillas del Río Jordan, cuando de nuevo se rasgan los cielos y se evoca el misterio de la creación y del diluvio, con el Espíritu Santo sobre las aguas, con Juan, el testigo misterioso de la Encarnación y ahora precursor y bautizador de Cristo. Todo este dinamismo orienta el misterio de Navidad hacia su desenlace, que es el Misterio Pascual de la muerte y resurrección del que ofrece los primeros fulgores de revelación el anuncio a Simeón, que presenta a Cristo como signo de contradicción, de ruina y de resurrección.

 

Tema de la luz

En la Epifanía y en el Bautismo del Señor prevalece el tema de la luz. En el Jordán Cristo es iluminado por la gloria del Padre y el Iluminador, El que ofrece a los que le acogen la luz bautismal.

Como en Navidad, también en Epifanía y el Bautismo se expresa la gracia  de la llamada a la participación en la naturaleza divina, en la recreación del hombre a imagen del Cristo glorioso. La humanidad de Cristo, tanto en la infancia, cuando es adorado por los magos, como en la plenitud de su edad adulta, cuando es revelado en el Jordán como Mesías e Hijo amadísimo, es la que permite a la divinidad del Verbo el pleno acercamiento y la total manifestación de su gloria. En el Bautismo se anuncia el don del Espíritu que recibirán en abundancia los creyentes.

En el Bautismo, Jesús es revelado plenamente por el Espíritu con la misión profética sacerdotal y real de la que participa también el cristiano ungido con el óleo de la fe para dar testimonio, consagrado con le crisma del Espíritu como sacerdote y rey para ofrecer a Dios su propia vida y el mundo entero.

El Bautismo de Cristo ilumina, como inicio de su misión de anuncio del Reino, la vocación del cristiano al apostolado misionero (de la liturgia siro-antioquena).

 

Por ello diferenciamos el Bautismo del Señor del bautismo sacramental. El bautismo del Señor es manifestativo y el bautismo sacramental nos transforma en hijos en el Hijo. Jesús no comienza a ser Hijo en el bautismo, eso es una herejía que se llama el adopcionismo. Jesús es el Hijo que se manifiesta y marca el camino misionero que el Padre le ha dado. En cambio el hombre que recibe el Bautismo (sacramento) es una criatura que es transformada en Cristo para que sea para siempre miembro de Cristo sacerdote, de Cristo profeta y Cristo Rey.

 

El sacramento del Bautismo

Después de haber reflexionado sobre el Bautismo del Señor ahora vamos a adentrarnos en el rito del Bautismo, de nuestro Bautismo, de aquel que recibimos para ser transformados en nuevas criaturas revestidas de Cristo. Cristo resucitado es el origen de nuestro bautismo.

En la Iglesia primitiva sólo se administraba el sacramento del Bautismo en la noche santa de la Vigilia Pascual. La persona que quería ser cristiana debería de pasar por un periodo de preparación y acompañamiento, un tiempo kerigmático (el primer anuncio del evangelio), un tiempo catequético llamado catecumenado, el tiempo de la purificación, la celebración de los sacramentos de la iniciación cristiana (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) y el tiempo de la mistagogía (explicación catequética de la celebración de los sacramentos que recibió).

Como vemos, se tenía que realizar un proceso para ser cristiano, no era sólo presentarse en el templo. Hoy se pide un tiempo de preparación previo a los sacramentos para que celebremos más consciente y plenamente los sacramentos. Cuando la Iglesia pide que nos preparemos a los sacramentos es para ayudarnos a crecer en la fe y que el sacramento sea más pleno en quien lo recibe.

 

Dos esquemas

Hoy tenemos dos esquemas de ritos para el bautismo. Uno para niños menores de siete años y otro para adultos (aquí entran los niños mayores de siete años que están en edad catequética). Estos dos ritos son muy ricos en los signos y símbolos de la gracia que trasmiten.

Todo sacramento tiene ritos introductorios o preparatorios, rito central del sacramento y ritos complementarios. Todo sacramento celebra primero la Palabra de DIos, ella no puede faltar nunca en la celebración de ningún sacramento.

 

En el Ritual de la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA) los ritos introductorios son:

La recepción en la puerta del templo,

La inscripción del nombre,

Ser marcado con la cruz de Cristo en el cuerpo,

Los exorcismos,
Las unciones con el óleo de los catecúmenos,

Los escrutinios,

Las entregas del Credo y del Padrenuestro.

 

El rito central es la celebración del Bautismo y la Crismación que le confiere el sacramento de la Confirmación.

Los ritos complementarios son

La vela,

Revestirlo de blanco.

Después junto con toda la asamblea recibirá el Cuerpo de Cristo.

 

Bautismo de niños

El ritual para el Bautismo de los niños coloca todos los ritos en una sola celebración. El RICA nos ofrece varias celebraciones que se van desarrollando junto con el proceso de la persona.

  1. El ritual de niños comienza en la puerta de la Iglesia, los papás y padrinos son cuestionados sobre el deseo de presentar al niño para el bautismo, el niño es signado y recibido por la Iglesia, se dirigen a la escucha de la palabra de Dios.
  2. Se eleva la súplica por el que será bautizado y se entonan las letanías de los santos.
  3. Se realiza la oración de exorcismo y la unción con el óleo de los catecúmenos.
  4. Comienza el rito central del bautismo con la bendición del agua y la invocación a Dios. 5. Y se recibe el bautismo.
  5. Los ritos complementarios son la crismación, la vestidura blanca, entrega del cirio encendido, el effetá el Padrenuestro y la bendición.

 

Diferencias

Los ritos son muy semejantes en los dos casos de niños y adultos. Lo que cambia es el lenguaje que se usa y el destinatario, pues mientras que en el caso del niño los papás son quienes se comprometen, en el caso del adulto es él mismo quien contesta.

1.Se le recibe en la puerta al que será bautizado, es la Iglesia quien recibe y acoge con gran alegría para acrecentar el número de los hijos.

2.Se le marca con el signo de la cruz como signo de que es elegido por Dios.

3.Se celebra la liturgia de la Palabra (Todo sacramento está inserto en la historia de la salvación, y la Palabra de Dios nos permite celebrar el aquí y ahora de la redención.

  1. Se ora con la oración de los fieles y la letanía de los santos para suplicar por los elegidos. Es toda la Iglesia, el Cuerpo Místico de Cristo, quien ora al Padre.

5.Se ora sobre el elegido y se le unge con el óleo de los catecúmenos. Es la Iglesia quien acompaña al elegido con la oración y lo unge para implorar la fuerza de Dios, que lo sostenga y le permita ser ser hijo de Dios y miembro de la Iglesia.

6.Se bendice el agua para el Bautismo.

  1. Se hace la renuncia a Satanás y la profesión de fe antes de recibir el Bautismo para celebrar el cambio de vida y la nueva adhesión a Cristo que llevará al nuevo bautizado a vivir perteneciéndole a Cristo.
  2. El Bautismo se realiza derramando tres veces agua sobre la cabeza de la persona (también se puede dentro de una piscina bautismal y se le sumerge tres veces), y se dicen las palabras: (se dice el nombre del bautizado) “Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Este es el centro de la celebración, por la cual el neófito (recién bautizado)  es trasformado en hijo de Dios, miembro de la Iglesia, templo del Espíritu Santo y limpio de todo pecado.

 

Siguen los ritos complementarios:
1.Se le unge con el Crisma en la cabeza que simboliza su consagración y pertenencia a Dios, que Dios lo acompañará siempre.

2.Se le reviste de blanco como signo de su nueva dignidad de cristiano. Y se le pide que la conserve sin mancha hasta la vida eterna, es signo de la vida de gracia que comienza con el Bautismo.

3.Se le entrega la luz de Cristo. Esa luz es el mismo Cristo que ilumina el mundo, el recién bautizado ahora también es llamado a ser luz de Cristo en medio del mundo.

4.Se hace la procesión al altar (si son adultos se comienza la Liturgia Eucarística) donde se hará palpable la unidad con la Eucaristía.

5.El ritual nos ofrece la bendición para la conclusión del rito bautismal. Recordemos que esta bendición es de envío, ir a vivir en la vida ordinaria el encuentro con el Misterio, encuentro con Dios.

 

Para saber…

Conocer y celebrar el Bautismo es fuente de vida espiritual para toda la Iglesia. Somos un pueblo de bautizados, somos el cuerpo de Cristo, somos una Iglesia neumatológica (del Espíritu Santo) que es enviada a anunciar el Evangelio, ser luz de Cristo en medio del mundo.

Así como nos invitaba el Papa Benedicto XVI podemos ir a rezar frente al bautisterio donde fuimos bautizados en el aniversario de nuestro Bautismo. Y si no es posible ir a la parroquia del propio Bautismo, ir a la parroquia donde celebras la Eucaristía cada domingo y rezar.  

 

¿Quieres bautizar?: Estos son los requisitos

 

Esto es lo que necesitas y debes presentar para recibir el sacramento del Bautismo en alguna de las parroquias o capillas locales. (Requisitos vigentes para la Diócesis de Ciudad Juárez

 

* Original y copia de acta de nacimiento del niño (a)

* Tarjetas de pláticas pre bautismales papás y padrinos vigentes

* Padrinos:

Solteros: presentar  constancia de confirmación y ser mayores de edad

Casados: presentar constancia de matrimonio eclesiástico

Deben ser hombre y mujer o uno solo, no dos personas del mismo sexo.

 

Requisitos para pláticas pre bautismales

  1. Presentar identificación oficial
  2. Acudir con cuaderno y Biblia
  3. Corazón dispuesto
  4. Se imparten en diferentes parroquias de la diócesis y su duración oscila de entre 4 a 7 horas.

 

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