Experto compartió algunos aspectos que presenta el fenómeno de la violencia en la población mexicana y su relación con la fe.

 

Ana María Ibarra

Aunque Ciudad Juárez ha sabido salir adelante tras los años que ha vivido de violencia extrema, necesita más apoyo y políticas de prevención, reconoció el doctor Eduardo Calixto González, jefe de neurobiología en el Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente”, quien visitó la ciudad para participar en un taller sobre salud mental promovido por el Centro Familiar para la Integración y crecimiento, A.C.  

En entrevista con Presencia, el experto compartió algunos aspectos que presenta el fenómeno de la violencia en la población mexicana y su relación con la fe.

 

  1. ¿Cómo la violencia afecta la salud mental de una sociedad y en qué forma se refleja?
  2. Cambia totalmente la percepción real de las cosas e incrementa los aspectos negativos sociales. La violencia tiene retroalimentación negativa muy fuerte, en especial en individuos entre los 10 y 25 años. Ante este evento sucede que, al no entenderla, no somos participes de una solución y en consecuencia sí afecta negativamente al proceso social, de tal manera que nos conviene, como sociedad,  primero identificarla y, segundo, ir sobre las poblaciones vulnerables y hacer políticas de prevención. Esto es mejor que generar una situación a mediano o corto plazo tratando de arreglar un problema. Siempre he sido como todos los médicos, vale más invertir sobre la prevención, que ir sobre elementos ya consumados.

 

  1. Ciudad Juárez fue considerada por muchos años como la ciudad más violenta en el mundo, ¿Qué le parece como ha reaccionado la comunidad juarense a estos años de violencia y que diría que le falta por hacer?
  2. Primero, se adaptó. Después se desensibilizó y el tercer punto ha sido uno de los sitios donde la academia ha puesto mucho más atención, en donde muchos de los visores a nivel internacional han tratado de ayudar para que la población de los familiares que han sufrido las consecuencias directas de esta violencia tengan una mejor contención. Juárez nos ha enseñado mucho al mundo de cómo se pueden hacer las cosas para manejarla. Creo que sí han disminuido sus niveles de violencia, que las políticas y los profesionales de la salud poco a poco se han involucrado y han puesto contrapeso ante este virus negativo de la violencia. Están en camino, todavía esto no se acaba, pero ya empezaron y no deben aislarse del mundo, tanto del país como de Estados Unidos. Tienen una muy buena identificación y a su vez la posibilidad de que se les puedan ayudar desde varias trincheras. El evento por el cual vine a esta ciudad es una de las mejores posibilidades para poder trascender en mejores expectativas y explicaciones y dar mejores tratamientos.

Sería demasiado fuerte la palabra “les hace falta”, necesitamos involucrarnos más a nivel país con ustedes, necesitamos hacer políticas que ya hayan funcionado en otros lugares y a su vez identifiquemos cuáles son los detonantes en Juárez de tanta violencia y, al mismo tiempo, encontrar lo que es exclusivo de Juárez. Van en ese camino, de tal manera que estos entendimientos tienen que hacer tarde o temprano aspectos positivos. No creo que les haga falta algo. Es necesario más apoyo por parte de las autoridades y mayor involucramiento de la sociedad.

 

  1. ¿Cuáles son las expresiones de violencia más preocupantes en la actualidad en México y cómo se deben abordar socialmente hablando?
  2. Las más frecuentes son los asesinatos, que está atrás el narcotráfico. Están muy fuertes las condiciones de violencia relacionadas hacia la mujer. La mujer sigue siendo muy vulnerable, hay que atender  las políticas de equidad. La siguiente población vulnerable es la que está relacionada con los aspectos de la infancia, por lo tanto debemos identificar que entre los 8 o 12 años es la parte más crítica para el aprendizaje y la retroalimentación de la violencia en los cerebros. Por lo tanto es fundamental primero, entender el problema, y segundo, dar alternativas capacitando maestros, identificando los padres violentos para cambiar actitudes y aquellos que ya estén involucrados en un fenómeno de violencia hacerles más fácil que ingresen a hospitales asistenciales exclusivos para ellos y que de nuevo retroalimentemos positivamente y no con violencia a las poblaciones más vulnerables. Entender que las políticas van en función para impactar positivamente la igualdad de la mujer con los varones y finalmente no perder el detalle de que en una cultura en donde está el narcotráfico envuelto y que impacta negativamente, siempre algunas personas son más vulnerables ante este evento. Están en función de mejorar mucho, habrá que hacer evaluaciones de este proceso tanto de la población civil como de las asociaciones civiles y de lo que esté haciendo el gobierno directamente. Tenemos que evaluar en forma inmediata estos procesos y estos cambios sobre la población.

 

  1. ¿Cómo la vivencia de la fe puede ayudar o ayuda a la salud mental?
  2. Mucho. Para el cerebro es necesario tranquilizarse, sentirse perteneciente, otorgar el amor y el cariño, ser socialmente más altruista, más humano. Es fundamental sentir que podemos tener este control y que otras personas nos pueden ayudar. Hago votos para que este proceso continúe, alguien ya murió para que nosotros busquemos ser mejores personas, no debemos perder ni un momento ese ejemplo, saber que podemos mejorar en función de que entendamos que no tuvo nada de malo que nos dijeron que fuéramos mejores personas siguiendo el ejemplo de Él.

 

  1. Algunos estudios indican que asistir a misa previene la salud mental, ¿usted qué opina de eso?
  2. Ayuda, no tanto previene, sino que ayuda. Una persona cuando está convencida de hacer algo bueno por lo demás independientemente de donde sea, tiene que tener un resultado positivo. La religión es fundamental cuando en una población se necesita que nos queramos más y que nos identifiquemos mejor como personas.

 

  1. ¿Algo más que desee agregar?
  2. (Los juarenses) Nos han enseñado mucho. Han sufrido demasiado, poco a poco están en proceso de resarcir y de cicatrizar, pero ustedes nos han enseñado a todo mundo cómo se debe entender la violencia y tratar de mejorar algunas actitudes de la población para que esto no se repita en otras partes del mundo.