En entrevista, un psicólogo nos explica cómo se puede enfrentar un ingreso fallido a la Universidad…

 

Presencia

Fallar en un examen para ingresar a la universidad puede tener incluso sus aspectos positivos, aunque no lo parezca.

Así lo explica en entrevista el psicólogo Oscar Esparza, coordinador del Doctorado en Psicología de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, quien habló sobre los impactos que puede generar en los jóvenes y en sus familias, el hecho de no ser aceptados en la carrera o universidad de su elección.

Y a propósito de los resultados de ingreso que se dieron recientemente en la principal universidad de la ciudad, el psicólogo también nos comparte una guía sobre qué hacer en el caso de no haber sido aceptado para el ingreso, así como la importancia de reconocer en la propia persona los dones que Dios le ha regalado.

Aquí la entrevista:

 

¿Cuál es el sentimiento que comunmente priva en un muchacho y su familia, cuando es rechazado por la Universidad?

Las reacciones pueden ser variadas en los muchachos y sus familias, pero por lo general hay varios sentimientos que se combinan los cuales pueden incluir tristeza, decepción, rechazo, y enojo. En la familia de los muchachos puede ser de enojo o decepción también, sobre todo si en la preparatoria no había un desempeño aceptable por parte del alumno, ya que en estos casos los padres reclaman a los hijos más esfuerzo.

 

¿Cuál es la actitud que deben asumir los padres ante el muchacho que no aprueba un examen de Universidad?

La actitud de los padres debe de ser de resolver el problema y no de buscar culpables o errores.  Esto quiere decir, hay que ver porque no fue aceptado el muchacho a la universidad. Puede ser porque la admisión para entrar a la carrera es difícil, como medicina; puede ser que el día del examen de admisión el muchacho tuvo algún problema de salud o problemas personales; puede ser que el examen estuvo muy difícil, para lo cual se tendría que tener una mayor preparación para el examen. Una vez que se analiza el por qué no fue admitido al programa, entonces hacer lo que se necesita para resolver este problema, o sea para que el muchacho sea aceptado.

 

¿Y cuál es la actitud que debe asumir el muchacho?

La actitud debe de ser primero positiva. Debe de evitar caer en una tristeza que le impida seguir intentando para entrar a algún programa. Debe de analizar las razones por las que no fue aceptado, por ejemplo si le faltó estudiar, si la carrera es difícil, si el día del examen se sentía mal. Y después de este análisis, aplicarse a tomar los pasos necesarios para que al volver a aplicar, tenga una mejor oportunidad.

 

¿Cuáles aspectos hay que considerar cuando se llega a este punto?

Primero pensar en que personas exitosas en el mundo han sido rechazadas en las carreras que ellos aplicaron primero. El saber que pueden ser exitosos a pesar de que no queden en el primer intento. El buscar otras opciones de universidades o inclusive considerar otras carreras, pero para esto también es importante buscar ayuda a psicólogos que les haga una evaluación vocacional para que los puedan aconsejar de otras carreras en los cuales también se podrían sentirse realizados o felices según sus perfiles.

 

¿Tiene algún aspecto positivo esto de un ingreso fallido a la Universidad?

El ingreso fallido puede tener aspectos positivos si se tiene una actitud positiva. Los padres puede aprovechar para apoyar a su hijo y que el hijo sientan el apoyo de los padres, apoyándolos y guiándolos. Muchas personas aprovechan este tiempo para conseguirse un trabajo o ayudar en el negocio familiar en lo que entran a la universidad, y esto les puede servir a los muchachos a madurar y apoyar en casa o ahorrar para la colegiatura.

 

¿Cómo podemos ayudar a los muchachos a hacer una buena elección vocacional?

La mejor ayuda es llevar al muchacho con un psicólogo a que le haga una evaluación vocacional, en donde se les hace varios tests, y los resultados le sugieren al muchacho para cuáles carreras tendría más aptitudes, y en cuáles se sentiría más realizado como persona. En esta área, la psicología ayuda bastante.

 

¿Cree usted que el sistema educativo actual los está ayudando a hacer esta elección de la manera adecuada?

El sistema educativo los está ayudando de cierta manera, como por ejemplo, ofreciendo áreas terminales en las preparatorias relacionadas con las carreras que los alumnos quieren estudiar, como la terminal físico-matemático o la terminal bio-química. Pero no tienen un proceso serio y formal vocacional en donde se apliquen exámenes vocacionales y de aptitudes que les puedan orientar a elegir una buena carrera para ellos.

 

Podría darnos una guía para actuar en caso de no quedar en la primera opción de universidad.

Si no queda en la escuela:

  1. Analice las razones por las que no quedó en el programa al que aplicó.
  2. Trate de solucionarlo estudiando más, mejorando las estrategias de estudio, etc.
  3. Busque evaluación vocacional con algún psicólogo para que le pueda ofrecer otras opciones de carrera en las cuales también podrían desarrollar su vocación.
  4. Buscar otras universidades como opciones para estudiar la carrera.
  5. No darse por vencido y saber que personas exitosas no han sido inmediatamente a las carreras en los primeros intentos.

 

¿Cómo se puede relacionar la fe con este tema?

Hay que estar consciente de que la vocación es un llamado de Dios y que uno puede descubrir su vocación dándose cuenta de los dones que Dios nos ha dado y que nos diferencian de los demás. Al nosotros usar estos dones que Dios nos dio, vamos a encontrar la felicidad y nos sentiremos realizados como personas. Por ejemplo, el que es bueno para dibujar, estudiar algo relacionado con arte; el que es bueno para las matemáticas, estudiar algo relacionado con las ingenierías; el que tiene un sentimiento innato de justicia y le gusta defender causas, considerar estudiar algo relacionado con derecho.