Los autores de “El libro negro de la nueva izquierda” visitaron Ciudad Juárez para explicar el tema y advertir a los juarenses sobre sus implicaciones en la sociedad.  

Ana María Ibarra

Con la presentación de “El libro Negro de la Nueva Izquierda”, los escritores argentinos Nicolás Márquez y Agustín Laje, compartieron a la comunidad de Ciudad Juárez la conferencia “Ideología de género: una dictadura vs familia”.

Esto durante el Foro SOS Familias en peligro, en el que estuvieron acompañados de Juan Dabdoub, presidente del Consejo Mexicano de la Familia; el Maestro José Medrano, coordinador de la red Cruzada por la Familia y Francisco Javier Valenzuela, presidente del movimiento Conciencia Social.

Transformación de la Izquierda

Para adentrarse al tema de la Ideología de Género, Agustín Laje hizo un recuento del nacimiento del movimiento de “izquierda” hace algunas décadas con la lucha de obreros y campesinos. Sin embargo, dijo, hoy se ha desviado este movimiento y dado paso a una “nueva izquierda”.

“Había una sensación en occidente de que la izquierda habían muerto con la caída de la Unión Soviética. Esa sensación no correspondía con lo que estaba pasando. A nuestro juicio, la izquierda se había reconvertido, había empezado a operar una nueva izquierda que había sido pensada en el primer mundo: Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda y Canadá”, compartió el autor.

El escritor argentino compartió que la estrategia de la nueva izquierda consiste en fracturar a la sociedad, ya no en el terreno económico, sino en el terreno cultural.

“La izquierda remplazó las balas de la guerrilla por boletas electorales y ha utilizado la ideología de género. Insertaron la guerra de sexos que hoy se concretiza en el feminismo radical que se ve en toda América Latina”, afirmó.

Para Agustín, la nueva izquierda se empeña en destruir a la familia y hoy los grupos, con poder o sin él, instalan en la agenda política la ideología de género.

“La ideología de género se puede descomponer en dos grandes partes: el feminismo radical y los lobbys LGTB. En el libro nos preocupamos por mostrarle al lector cómo esto que se presenta como liberación, es en realidad un  ataque directo a nuestra libertades individuales y que la ideología de género es una imposición”, resaltó.

Esta imposición, agregó el argentino, se hace a través de leyes y cuenta con la fuerza del Estado, de lo contrario sería sólo una forma de vida de grupos reducidos, advirtió.

 

Falsa opresión

Por su parte, Nicolás Márquez explicó que la nueva izquierda exige libertad cuando en realidad es una dictadura, pues a diferencia de la vieja izquierda, este nuevo movimiento no tiene justificación.

“Las clases obreras en muchos lugares la pasaban muy mal, y se buscó una reacción contra una opresión, entonces existía una atmosfera que justificaba. Pero nunca en occidente hubo tanta libertad como ahora, nunca un homosexual tuvo tanta libertad, nunca una mujer tuvo tanta oportunidad como ahora, están inventando una opresión inexistente”, expresó.

Añadió que estas minorías quieren que se impongan leyes para liberarse, sin embargo, celebró que a comparación con Europa, América Latina está en la vanguardia de la resistencia.

“Quizá América Latina está aprendiendo de la experiencia ajena, o porque tiene una tradición más conservadora. Vemos un fuerte foco de resistencia. El libro ha generado un interés no sólo literario, sino político y viene a desafiar a la ideología de género”, dijo sobre  El Libro Negro de la Nueva Izquierda, del que dijo:

“Es el único en óptica secular no religiosa. Nosotros atacamos a la ideología de género por la problemática política y social que engendra, y se puede dar cuenta que esto va a reventar a la sociedad, a la familia y al individuo, en ese orden”, lamentó.

Después de la ponencia, Nicolás y Agustín firmaron libros y platicaron con los asistentes.

 

Alerta

En su participación Juan Dabdoub, presidente del Consejo Mexicano de la Familia, alertó a la comunidad reunida esa noche en el foro, pues dijo, dicho ataque a la familia ya la están padeciendo “nuestros hijos y nuestros nietos”.

“Nos quieren obligar a vivir su estilo de vida y no podemos nosotros pedirles a ellos vivir nuestro estilo de vida porque se sienten atacados. No ha habido diálogo, ha habido confrontaciones”, expresó.

El defensor de la familia pidió “pelear esta lucha” a favor de la familia, cada quien desde su trinchera.

“Este llamado es a que reaccionen, no piensen que no les va a pasar. Las autoridades políticas están preocupados por ellos mismos, no por nosotros. Los religiosos están metidos en su doctrina, los libros de texto están llenos de ideología de género. Identifiquemos lo que podemos hacer y hay que pelear cada uno desde nuestra trinchera”, motivó.