Ana María Ibarra

Con un recuento de los inicios de la cristiandad y la persecución a los cristianos que data en los tres primeros siglos, el historiador José Mario Sánchez Soledad comenzó la conferencia que presentó el pasado 23 de octubre en el MUREF como parte de las actividades por los 350 Años de la Misión de Guadalupe.

Primeros misioneros

Después de dar un repaso a los primeros siglos del cristianismo, el historiador se adentró en la época de la conquista espiritual que los españoles emprendieron en este territorio, siendo los franciscanos los designados a esta misión, y quienes aportaron un invaluable impacto cultural en México: artesanía, música, festividades, entre otras cosas.

“Existían tres motores de la fundación, es decir, la conquista: Fe, corona, ambición. Los reyes católicos sabían de los excesos y maltratos de los españoles a los indígenas y dejaron un testamento para que se trata con justicia a los indígenas conquistados”, explicó José Mario.

Agregó que los tres primeros destinados a la evangelización de estas tierras llegaron a la Villa Rica, Veracruz.

“En 1522, el Papa Adriano XI decidió que los franciscanos fueran los primeros misioneros en la Nueva España. Llegaron en 1524. De Veracruz salieron al resto de México. Desde 1528 iniciaron las exploraciones algunos franciscanos a esta zona pero por más de 30 años no se hizo nada”, explicó.

Señaló que fue para 1540 cuando se inició otra vez una visita a estas tierras para finalmente en 1659 fundarse la Misión de Guadalupe de los Indios mansos de Paso del Norte.

 

Conflicto y rebelión

El expositor compartió que en la historia de la evangelización de los franciscanos, hubo un momento en que los frailes pensaron retirarse de la misión, sin embargo se quedaron gracias a sor María de Ágreda, quien, sin salir de su convento (en España) visitó a los indios de Paso del Norte gracias a su don de bilocación.

En 1680, La Misión de Guadalupe sobrevivió a la rebelión que se llevó a cabo.

“Nació esta gran ciudad con muchas diferencias, fue fundada con sangre de los mártires franciscanos, quienes padecieron los retos del desierto. Así surgió una comunidad ribereña”, expresó José Mario.

Como investigador de la historia de Ciudad Juárez, José Mario mostró a quienes se dieron cita a la conferencia algunas proyecciones de mapas que ilustraron lo narrado.

También dio una lista de los frailes custodios de la Misión de Guadalupe, así como de los mártires y algunos detalles de su martirio.

 

Proceso de secularización

El conferencista prosiguó explicando que en 1681, el Papa Pablo VI erigió el obispado de la Nueva Vizcaya con sede en la Ciudad de Durango, con jurisdicción que incluía el Estado de Chihuahua.

Y agregó que en 1725 se hicieron los primeros intentos de hacer valer la autoridad del obispo y el clero secular en Paso del Norte, lo que ocasionó la protesta de los franciscanos.

“En 1729 el obispo Crespo envió al padre Salvador López a ocupar la parroquia de la villa de El Paso, pero los franciscanos se lo impidieron a la fuerza. El 1930 el mismo obispo hizo una visita pastoral a la Misión de Guadalupe, a pesar del disgusto de los frailes”.

Entre inconformidades de los frailes, finalmente en 1798, La Misión de Guadalupe fue secularizada siendo el primer párroco José Ignacio Suárez.

Para finalizar, José Mario resaltó que en 350 años de historia, el clero responsable de la región fue: 60 custodios, 4 obispos de la Diócesis de Nueva Galicia (Guadalajara), 24 obispos de la Diócesis de Nueva Vizcaya (Durango), 3 obispos de la Diócesis de Chihuahua y 4 obispos de la Diócesis de Ciudad Juárez.