Maestras de educación secundaria reflexionan sobre las consecuencias de que no se ejerza el liderazgo en las familias y cómo esto se refleja negativamente en la escuela…y luego en la sociedad.

 

Ana María Ibarra

Consciente de que ser el líder en una familia no es tarea sencilla, la maestra Sandra Caprio, docente de secundaria, compartió que el hecho de que los padres de familia no asuman este compromiso, hace que los maestros y maestras de la actualidad enfrenten una tarea muy complicada en el aula, pues se enfrentan a adolescentes sin respeto a la autoridad, y en otros casos, jóvenes con necesidad de atención y amor.

 

Autoridad perdida

Para la maestra Sandra, en una familia debe de existir siempre un objetivo en común de todos los integrantes, pero lamentó que actualmente esto no se lleva a cabo, pues no existe realmente una autoridad dentro de casa.

“Para que sea realmente una familia establecida, debe existir un matrimonio estable, donde estén papá y mamá al frente de la misma. Así mismo, procurar que tengan bases sólidas en cuanto a creencias y valores, para que en conjunto puedan salir adelante”, dijo la docente.

La maestra agregó que en varias ocasiones se ha dicho que la escuela es para educar, lo cual dijo es un pensamiento erróneo.

“En la escuela solo reafirmamos lo que traen de casa para formar mejores ciudadanos y nuestra obligación como maestros es transmitir conocimientos”, afirmó.

La docente se dijo consciente de que actualmente se vive en una época donde se está extinguiendo el respeto a la autoridad, tanto en la casa como en la escuela.

“Es una lucha constante que debemos sortear como maestros, donde el padre de familia quita autoridad al maestro diciendo: está loca, ni crea que yo voy a perder tiempo en esa junta, no voy a comprarte tal o cual cosa, etc. Y los alumnos replican ese tipo de comportamiento dentro del salón de clases”, lamentó.

 

Faltos de autoridad por comodidad

La profesora señaló que cuando un padre o madre de familia no tiene tiempo para sus hijos porque está trabajando, por el quehacer del hogar, o por salir al café con las amigas, esto crea como consecuencia que pierden la autoridad delante de sus hijos.

“Como maestra les pido tiempo de calidad, no de cantidad, que disfruten esos 15 o 20 minutos que tengan para ellos para preguntarles cómo están, cómo les fue, que se note el interés”, dijo.

Agregó que el trabajo fuera de casa absorbe tanto a los padres de familia, que quisieran llegar a casa y encontrar todo en su lugar, hijos ya con tarea elaborada, etcétera, pero como siempre encuentran algo más que hacer, reniegan y en vez de darles tiempo de calidad, ese pequeño momento lo dedican a regañarlos.

“Es ahí donde el joven piensa, “¿para qué me esfuerzo, si al final del día nadie me lo reconoce?”. Hoy en día, los jóvenes de secundaria son “hijos de la tecnología”, pues es quien los mantiene ocupados la mayor parte del tiempo: el teléfono, la Tablet, la lap top, los videojuegos”.

Y agregó: “Tal vez para los papás es mejor esta situación, ya que no les “quitan” su tiempo. Son papás permisivos y faltos de autoridad, por comodidad”.

 

Faltan guías

Si un líder, dijo la maestra, es una persona que debe influir en los jóvenes, los padres deberían ser los guías principales de ellos, pero lamentó que desafortunadamente no sea así.

“En la escuela para los jóvenes no existe autoridad alguna si en casa no la hay, y se dejan arrastrar por diversas cuestiones que terminan en deserción escolar. Como tutora de un grupo, trato siempre de observar a los alumnos, y aún cuando no es mi función, hago el papel de mamá muchas veces, con tal de que se sientan protegidos por alguien”, compartió. En el caso de la maestra, y quizá de algunos otros docentes, su trabajo va más allá de lo académico, pues señaló que siempre busca que sus alumnos entren en razón y que sigan un camino recto.

“Cargo a veces con sus problemas y busco por todos lados ayudar a resolverlos, aunque a veces no está a mi alcance. Les doy la confianza que necesitan y trato de que su estancia en la escuela sea feliz y agradable. Peleo con los papás a veces por el maltrato o la falta de atención a sus hijos”.

La maestra compartió lo que es su deseo en su labor docente: “Creo que en estos 27 años que llevo trabajando con adolescentes, cada año ha sido diferente, y quisiera pensar que de esos 300 alumnos, un 20% tomará en cuenta los consejos y tratarán de seguir el buen camino”.

 

Sin liderazgo no hay aspiraciones

Una falta de aspiraciones y metas a realizar, es lo que la maestra Julia Rosa Terrazas, subdirectora de la Escuela Secundaria Estatal por Cooperación, Francisco I. Madero #8346, ha percibido ante la falta de Liderazgo de los padres de familia, pues los jóvenes viven en un estado de confort y son los maestros quienes muchas veces tienen que motivarlos a salir adelante y plantearse un futuro.

 

Jóvenes sin futuro

La maestra Julia compartió que en su falta de liderazgo, los padres de familia no estimulan a sus hijos para que salgan de su zona de confort y se atrevan a experimentar y a esforzarse, y a la larga esto trae sus consecuencias pues los jóvenes no tienen aspiraciones, ni el deseo de estudiar una carrera, o simplemente no saben qué hacer o que quieren a futuro.

“Ser valientes es una habilidad que se adquiere poco a poco. Hay que ayudarlos a dar un paso al frente y ser auténticos, firmes y conscientes de ellos mismos. En el salón de clases día a día hay que estimular a los alumnos por sus pequeños o grandes logros. Para ellos es común terminar mínimo la secundaria para irse a trabajar a una maquiladora de obrero”, lamentó.

Explicó que los padres de familia lamentan el mal rendimiento de sus hijos en la escuela, incluso culpan a los maestros de que reprueben, pero nunca se preguntan a qué se debe el bajo rendimiento de sus hijos o su mal comportamiento.

“Es necesario llegar a acuerdos con los padres e iniciar trabajos de reconocimiento, de búsqueda colectiva y que ellos estén involucrados y no dejen de lado la formación académica de sus hijos, pasando esta responsabilidad como exclusiva de la escuela y los maestros”, señaló.

Y resaltó: “Es muy importante estimular la autoestima de sus hijos y que ellos tengan sueños ambiciosos”.

 

Jóvenes con autoridad y sin responsabilidad

En la actualidad, dijo la maestra Terrazas, mira con tristeza que la mayoría de los chicos tienen la autoridad, ellos mandan en casa, tomando las riendas que no les corresponden.

“Mamá y papá sufren por ello, por ser permisivos a tal grado de que la situación se les sale de control, permitiéndoles a sus hijos una actitud de tiranía y de que todo lo merecen, están creando seres ofensivos, echándolos a perder al complacerlos y consintiéndolos en demasía, haciéndolos sentirse superiores a los demás”.

Lamentablemente, añadió, estos jóvenes crecen sin ningún sentido de responsabilidad queriendo manipular a sus padres y creciendo como adultos irresponsables, flojos, ofensivos y egoístas.

“Si distribuimos la culpa a nuestro paso o buscamos culpables, en el momento en que nuestro hijo o hija tenga problemas en la escuela o en cualquier otro lugar nunca lograremos que el mismo asuma sus responsabilidades y consecuencias, lo acostumbraríamos a buscar siempre a un culpable”, externó.

 

Importante participación de los padres

Como maestra, la entrevistada avizora un futuro social impredecible, y ante esto, dijo, la atención, la motivación y el liderazgo de los padres son factores importantísimos para el joven o señorita, niño o niña ya que son el alimento para el deseo y las ganas de aprender, pero siempre anteponiendo límites y ser firmes para ayudarlos a lograrlo.

“Es de suma importancia padres que se involucren en la educación de sus hijos, ustedes son el motor que los impulsa en el deseo por aprender. Es importante su participación dentro de la formación académica de su hijo. Encontrar un joven apático y sin interés de participar y trabajar en las actividades dentro del aula puede deberse a que de trasfondo no se le ha brindado la atención que requiere para sentirse comprendido, apoyado y sobre todo motivado para sobresalir dentro del ámbito escolar”, finalizó.