Ana María Ibarra

Con una misa solemne, presidida por el obispo don J. Guadalupe Torres Campos, la comunidad parroquial de Cristo Rey celebró la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo el pasado domingo 25 de noviembre.

Llenos de alegría y de gozo, los fieles, que abarrotaron el templo, se dispusieron con un corazón agradecido a celebrar su fiesta patronal.

Testigos fieles

Como se sabe, en esta esta Solemnidad concluyó el Año Litúrgico. En su homilía, el obispo compartió que esta conclusión es como un llamado para la comunidad de ser, como Jesús, testigos fieles y partícipes del Reino de Dios.

Reflexionó que, a diferencia de los reinos del mundo, el de Dios es un reino de amor, de vida, de gracia.

“Esta comunidad parroquial es reino, somos reino de vida, de amor, de justicia, paz y alegría. Somos parte de este reino porque Dios nos ama y nos hace parte del él”, dijo el obispo.

Monseñor Torres dijo a los fieles que al celebrar la Solemnidad de Cristo Rey como parroquia es un compromiso para ser testigos.

“Todos como Iglesia estamos llamados a ser testigos fieles. En un mundo difícil, lleno de retos y oportunidades, lleno de mentiras, hay que estar atentos para ser testigos de la verdad. En medio de tantas injusticias, pobreza, miseria, guerra, persecución, debemos ser testigos del Reino, testigos de la justicia, la paz, la verdad y el amor”, expresó.

El obispo invitó a los asistentes a pedir a Cristo Rey derrame su amor, y su espíritu en cada uno de los miembros de la comunidad.

“Damos gracias por este ciclo litúrgico, y por todos lo que hemos vivido en este tiempo”, agradeció.

Festejo

Después de la bendición, el padre Leonardo García, párroco de la comunidad de Cristo Rey, agradeció al obispo por su presencia, que alienta a la comunidad, dijo.

“Gracias señor obispo, su presencia nos llena de alegría, nos alienta, nos renueva, nos impulsa a seguir adelante, a llevar el evangelio. Pedimos al Señor lo llene de gracia para que siga siendo el pastor que él mandó a esta Iglesia Diocesana”, expresó el padre Leonardo.

Para seguir compartiendo la alegría de su fiesta patronal, la comunidad se reunió, después de misa, en un salón de eventos del sector para compartir un rico desayuno en fraternal convivencia.