Presentamos las reflexiones que vivieron matrimonios fronterizos en el Congreso Anual de Matrimonios, que aunque fue realizado ya hace un mes, mantiene su impacto en el corazón de las parejas que lo vivieron…

 

Ana María Ibarra

A través de la predicación de matrimonios y sacerdotes, asistentes al XXXI Congreso Anual de Matrimonios reflexionaron sobre su misión en la vida, ser portadores de la paz de Jesús y trasmitirla.

Además vivieron encuentros con Jesús a través de la Eucaristía y Hora Santa de Sanación y al final algunos expusieron su testimonio.

Sembradores de Paz

Fue el padre Andrés Mendoza quien predicó el tema “Matrimonios Sembradores de Paz”, donde recordó a las parejas que el matrimonio fue instituido por Dios.

El sacerdote compartió con los asistentes su experiencia en el trabajo pastoral con jóvenes y dijo haberse sentido temeroso de trabajar con matrimonios.

Sin embargo, fue precisamente uno de los jóvenes quien le impulsó a hacerlo.

“Él dejó de ir a la iglesia porque sus papás estaban siempre peleando. Un día me dijo que yo estaba equivocado y gastando tiempo en los jóvenes”, dijo para enseguida citar las palabras del joven.

“Nosotros tenemos un papá y una mamá, me dijo, que viven quebrados, lastimados y usted no está haciendo nada por ellos. Y era cierto, lo primero que Dios hizo desde la creación fue el matrimonio”, citó el sacerdote.

El padre Andrés explicó que comenzó a estudiar y a prepararse para iniciar un programa que lleva por nombre “Permanecer en el amor y el matrimonio”, el cual ha acercado a muchos jóvenes a la Iglesia.

“Cuando los esposos se aman como Dios quiere, los hijos también aman a Dios. Johnny, aquel joven, se ordenará sacerdote, su papá diacono permanente y su hermana, religiosa. Esto pasa cuando un sacerdote trabaja por los matrimonios”, afirmó.

El padre Andrés celebró a los matrimonios su asistencia al congreso y su cercanía a Dios y a la Iglesia, y los invitó a cuestionarse sobre qué están sembrando en sus hijos.

“Ánimo matrimonios, Dios todavía está con ustedes”, les dijo.

La paz, regalo de Jesús

Otro tema fue el impartido por el padre Alfonso García, quien citó el texto bíblico donde Jesús deja a sus discípulos su paz, mostrándoles su preocupación por ellos.

“Las cosas que vivimos y experimentamos no son ajenas a Jesús, a Él le importa lo que sentimos y vivimos. Jesús deja su paz como un regalo e despedida y debemos entenderla en un sentido pleno, que brota de la relación con Dios. La paz es un don de Cristo para su Iglesia”, expresó.

El sacerdote, compartió que Jesús quiere dar a cada matrimonio y familia su paz.

“Quizá esta tarde han venido sin paz en su relación. A lo mejor han llegado fracturados, pero hoy Jesús nos dice: no se inquieten ni se acobarden ante las dificultades, porque si Dios está con nosotros, ¿Quién contra nosotros?”, planteó.

“Todos necesitamos esa paz que viene de Dios. Cuando no hay paz andamos inquietos, pero hay que seguir luchando”, motivó.

El padre Alfonso invitó a los matrimonios a cuestionarse si su vida es alegre y optimista, y a descubrir la paz de Jesús en su familia.

“Jesús es nuestra paz en nuestras familias, comunidades, en nuestra ciudad, y hoy sale a nuestro. Jesús está presente en tú matrimonio”.