Habla el asesor diocesano del Movimiento Familiar Cristiano, que este año fue reconocido por Periódico Presencia con el título “Discípulos de Jesús 2017”…

Ana María Ibarra

Contento y agradecido por ser parte del Movimiento Familiar Cristiano como asesor eclesial, el padre Omar Gutiérrez compartió en entrevista los frutos y los retos del MFC, siendo el primero de los retos evangelizar y santificar a las familias de la diócesis.

Con cuatro años como asesor del MFC, el padre Omar agradeció también el apoyo de hermanos sacerdotes y de los emefecistas, quienes le han enseñado a conocer y amar el movimiento.

 

Frutos del MFC

Para el padre Omar el trabajo del MFC ha sido excelente pues ha dado como fruto un gran crecimiento de su membresía y trabajo.

“No se trata en cuestión de números sino en evangelizar familias. El equipo diocesano, los grupos en las parroquias, en los sectores, los secretarios, todos los que tienen qué ver con el MFC, cada quien está consciente de esta necesidad y esto hace que vayamos a más familias para poder evangelizar”, expresó el padre Omar.

Añadió que estos frutos se han dado gracias a las visitas que se realizan en los diferentes sectores y a los sacerdotes, a quienes ofrecen acompañamiento y ellos pasan la voz.

“Nos ha ayudado mucho que hemos estado presente en el presbiterio dando a conocer el material y eso nos ayuda mucho a darnos a conocer como movimiento”, dijo.

El sacerdote recordó que mientras que en el pasado el MFC tenía que tocar puertas, ahora ellos mismos deben pedir a los párrocos un poco de espera para llegar a sus parroquias.

“No es cuestión de presumir, sino que son cada vez más retos y más necesidades que tenemos en nuestro caminar”, afirmó.

 

Dos grandes retos

Para el asesor de los Discípulos de Jesús 2017, el trabajo no estea terminado, sino que hay muchos retos por delante. El primero de ellos “es la santificación de las familias a través de la evangelización”.

“Llevar el evangelio cada vez a más y más familias completas para que conozcan a Cristo y lo integren a sus familias. Antes se podía ver más el trabajo con puros matrimonios, ahora hemos visto que ha crecido más en la cuestión de las familias”, dijo.

“El segundo reto es llegar a todas las parroquias que nos están pidiendo este servicio, aunque contamos con la gente, es cuestión de organizarnos para poder llevar a cabo esto que los sacerdotes nos están pidiendo”, añadió.

 

Gran aprendizaje

El padre Omar recibió su nombramiento como asesor eclesial del MFC el 10 de diciembre del 2013 y aunque reconoció que llegó en “cero”, la paciencia de los emefecistas y el apoyo de algunos sacerdotes lo han ayudado a prestar un buen servicio.

“No sabía nada del Movimiento Familiar Cristiano, gracias a los presidentes Enrique y Raquel Perea me fueron enseñando lo propio, tuvieron mucha paciencia como también los sacerdotes Raúl Vega, Beto Luna y Chava Magallanes, que ya tenían años acompañando al MFC”, compartió.

El sacerdote agradeció a Dios haber puesto los medios para irse involucrando y hoy se encuentra contento  de ser asistente eclesial.

“He aprendido el acompañar. Más que enseñar lo que me toca es acompañar en la cuestión espiritual para que el movimiento no pierda su mística, su llamado, su objetivo. Ese es el motivo de un asistente eclesiástico. Me siento contento”, finalizó.

 

Frase…

“Me gusta el trabajo con las familias, es algo que el MFC me ha enseñado mucho. Me siento muy querido con todos ellos en ese sentido de acompañamiento, de dar lo que soy como asistente eclesial y dar acompañamiento a las familias en lo que me toca”.

Pbro., Omar Gutierrez, asesor diocesano del Movimiento Familiar Cristiano