Ana María Ibarra

Con la finalidad de enriquecer el programa ADN (Ampliando el Desarrollo de los Niños) ofreciendo a los niños beneficiados un espacio y equipo de apoyo a sus estudios, el padre Hugo Muñoz, apoyado de su comunidad de San Lucas Evangelista, inició un proyecto para la construcción de una biblioteca y centro de cómputo.

Con el apoyo Club Rotario Chamizal Mex-USA, el proyecto se vio concretizado el pasado 19 de junio con la bendición e inauguración de dichos espacios.

Proyecto ADN

El proyecto ADN es auspiciado en gran parte por la Fundación del Empresariado Chihuahuense (FECHAC) y el Club Rotario Chamizal Mex-USA, explicó el padre Hugo Muñoz.

Dijo que este proyecto inició en el año 2010 con el objetivo de brindar a los niños una mejor preparación académica y una alimentación balanceada.

“Actualmente se benefician 100 niños de edad primaria. El horario que en el proyecto es de 12:30 a 4:45, tiempo en que los niños reciben comida y tienen actividades como activación física, asesoría de tareas y talleres”, agregó.

El padre Hugo dijo que cada alumno tiene derecho a elegir dos talleres por semestre entre karate, música, danza folklórica, pintura y dibujo.

“Tenemos maestros especializados que imparten los talleres. Al finalizar este horario sus padres los recogen”, dijo.

Necesidad

El sacerdote compartió que en 2016 tuvo una plática con algunas personas sobre la necesidad de dotar las instalaciones con una biblioteca para ayuda de los estudios de los niños.  Y así fue como “inició este peregrinar de conseguir los medios”, expresó.

“Los pocos recursos que se tenían y que habían aportado un grupo de personas de San Antonio, Texas, se fueron en los cimientos y otro tanto se desperdició”, lamentó.

Pero hace tres meses el Club Rotario le propuso darse a la tarea de conseguir los recursos necesarios continuar con la obra, y lo lograron.

“En un mes y medio se levantó el pequeño edificio que albergará esta biblioteca y multimedia. Se le dotó de ocho escritorios, ocho computadoras de última generación, unidad de aire y calefacción, además de algunas enciclopedias que fueron donadas con anterioridad”, dijo.

El sacerdote aseguró que esta obra, que estará lista para ser usada en el siguiente ciclo escolar,  no se hubiera realizado si no fuera “por tantos buenos corazones y donativos anónimos”.

En busca de algo más

Las instalaciones del proyecto constan de tres salones para asesorías escolares, un salón para danza y karate, un salón para música, un salón para pintura, comedor para 60 niños, baños para niños y niñas, un gran patio y la nueva biblioteca.

“Este proyecto ha dado fruto. Los niños han tenido participación en torneos y concursos ganando algunas menciones honoríficas y algunos premios. Pero aún hay necesidad de construcción de aulas y un buen auditorio. Pero pues es tirarle a lo grande y a lo mejor en un futuro no muy lejano lo podamos lograr”, expresó esperanzado el sacerdote.

Confiado en que la palabra de Dios haga eco en los corazones de personas de buena voluntad: “Lo que hiciste con uno de estos pequeños, a mi me lo hiciste”. (Mt. 25,40), el sacerdote dejó su número celular para cualquier donativo.

“Si quieres sumarte a esta obra de Dios no lo dudes”, finalizó.

 

Para donativos llamar:

Cel. 656-200-4113