Justicia, la virtud perfecta

Juan Jesús Hernández/psicólogo

 

Qué es la justicia

La justicia es una virtud completa, pues la justicia son las cosas que la ley ordena. La ley prescribe actos de valor, actos de prudencia y en general todas las acciones que reciben su denominación conforme a las virtudes que las inspiran. Entonces, si los actos que la ley ordena son actos justos y la ley sólo ordena los actos que son conformes con todas las diferentes virtudes, se entiende entonces que el hombre, que observa escrupulosamente la ley y que ejecuta las cosas justas que ella consagra, es completamente virtuoso.

Por lo tanto, el hombre justo y la justicia se nos presentan como una especie de virtud perfecta.  He aquí una primera especie de justicia, que consiste en los actos, y que se aplica a las cosas que acabamos de referir.

 

Una virtud cristiana

Por otro lado la justicia, desde una perspectiva cristiana, la entendemos como la conformidad con la verdad de Dios y la nuestra, con la de cada uno y los demás, y también con la realidad de las cosas creadas. Ya lo decía Ulpiano en el siglo III, de manera muy coloquial: la justicia es “dar a cada uno lo suyo”. Pero también el Papa Benedicto XVI complementó esta frase diciendo que lo primero que necesita el hombre es Dios.

Por otra parte, podemos decir que la primera justicia es dar a Dios lo que es de Él, es decir, la gloria y la alabanza, la acción de gracias y el amor. Sólo así se es justo con sigo mismo y los demás, buscando lo que nos corresponde como personas: en primer lugar, la belleza, el bien, la verdad que es Dios mismo, y al mismo tiempo, la solidaridad y los demás bienes materiales, procurando para cada uno lo que necesita para vivir.

En cristiano, justicia no es buscar lo mínimo, sino buscar lo máximo que podamos dar de nosotros mismos, porque sólo así nos hacemos más parecidos a Dios; es decir, más justos.

 

Justicia, amor y bien común

Por eso dice el Papa Benedicto XVI en la encíclica Caritas in veritate que la justicia debe ser vivificada por el amor. Vivir la justicia exige trabajar por el bien común. El servicio al bien común, como todo compromiso en favor de la justicia, forma parte de ese testimonio de la caridad divina que, actuando en el tiempo, prepara lo eterno.

 


Consejos prácticos para adquirir la virtud de la justicia

1.Imita a Jesús, que es justo

2.No hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti.

3.Siempre di la verdad

4.Se honesto ante cualquier situación

5.Da a cada quien lo que necesita

 


¿Qué otros valores se relacionan con la justicia?

  1. Honestidad
  2. Respeto
  3. Responsabilidad
  4. La libertad
  5. La equidad
  6. La igualdad

Errores al educar en la justicia

Muchas veces confundimos la igualdad con la equidad, creemos que es justo dar a todos lo mismo y la justicia es dar a cada quien lo que necesita, eso es la equidad, no todos necesitan lo mismo.

Por otro lado educamos en relación a nuestro propio sistema de creencias y valores, pero es mejor educar en relación al sistema de creencias y valores cristianos, pues nosotros somos seres imperfectos que vamos formando nuestro sistema de creencias y valores con base en nuestras experiencias y por lo mismo son imperfectas.

 

¿Y si no seguimos la virtud de la justicia?

‘Todas las cosas caen por su propio peso’, reza un dicho, por tanto si nos conducimos sin ser justos en la vida, no esperemos justicia para nosotros, lo que sembramos es lo que cosecharemos, tenemos que hacernos responsables de nuestras decisiones y de nuestros actos, por lo tanto, si queremos justicia debemos ser justos.

 

Santos: San Martin de Porres, santo patrono de la justicia social, San Jorge,

 

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