En entrevista, el padre Francisco Galo Sánchez, historiador de la diócesis, explica cómo es que la Misión de Guadalupe años dio forma no sólo a la Iglesia católica local, sino a la comunidad juarense, en general.

Claudia Iveth Robles

Como parte de los festejos por los 350 años de la dedicación de la Misión de Guadalupe, el padre Francisco Galo Sánchez, sacerdote historiador de la diócesis, presentará la conferencia “La Misión de Guadalupe y la Catedral como corazón de la diócesis”.

En esta entrevista, nos comparte el mensaje que desea transmitir a los habitantes de esta ciudad

 

  1. ¿Cuáles son los planteamientos que hace en su conferencia. ¿Cómo es que la Misión y la Catedral son el corazón de la diócesis?

Hay que aclarar celebramos la dedicación de la Misión, no la construcción o edificio. Empiezo aclarando eso, porque una cosa es el edificio, y otra es el día que se consagra y celebramos los 350 años de la dedicación de ese edificio a Santa María de Guadalupe.

En esta conferencia quiero poner énfasis en cinco cosas.

Primero: la importancia de recuperar la dimensión profética, es decir el dar a conocer, anunciar a Jesucristo, que es para lo cual se fundó la Misión y que con el correr del tiempo vamos de alguna manera.

Un segundo punto es tener en cuenta a los destinatarios, es decir, para quién se hizo ese templo, y hay destinatarios muy concretos: los indios mansos y sumas. Con esto no quiere decir que sea exclusivo, quiere decir que tenía un propósito y habría que pensar hoy quiénes son los destinatarios pues hay otro tipo.

Un tercer punto es tomar en cuenta la naturaleza y si hoy estamos destruyendo la ciudad hay que recordar que la Misión tenía el propósito de no acabar con la tierra.

Un cuarto punto que me parece importante destacar es la formación comunitaria y quien viva aquí, no puede de ninguna manera permanecer.

Y un quinto punto será ver a la Misión como lugar de encuentro, de diálogo, de escucha, no de sobreponer vencedores sobres vencidos o ganadores sobre perdedores.

Compartiré estos puntos más que nada para hacernos reflexionar acerca de lo que implica la Misión como lugar simbólico de la ciudad.

 

2- ¿Cómo la manera en que surgió la Misión de Guadalupe conformó a la Iglesia local hasta llegar a su constitución como diócesis?

Hubo varios procesos, me atrevería a decir que fue un proceso no consciente, porque no fue algo planificado aunque para el edificio se tuvo que tener un diseño.

En el segundo punto que decía de dar a conocer a Jesucristo, se necesitaba quién quisiera escuchar, por eso cuando se fundó la Misión, se hizo con el propósito de atender a los indios mansos, que habían ido a solicitar una Misión.

Hubo un segundo momento muy fuerte, contrastante en 1798, cuando pasa de Misión a ser parroquia, cuando lo dejan los franciscanos y pasa a ser ahora un lugar atendido por diocesanos.

En términos religiosos se secularizó, fue un momento doloroso para los franciscanos desprenderse de un lugar en el que durante muchos años trabajaron con mucho cariño y ahora lo tuvieron que dejar y pasa ahora al clero diocesano  y se notaban los cambios.

Para ese tiempo en 1798, a finales del siglo XVIII, el país vivía una situación insostenible, que tendrá su mejor reflejo en el Movimiento de Independencia.

Por eso este segundo momento fuerte y decisivo se va a caracterizar como un momento para mirar hacia dentro. ¿Que estamos haciendo? y ¿dónde estamos? y que con la gracia de Dios de que ya sea el país independiente, volver a sembrar sobre tierras que sean productivas, me refiero a la cuestión evangelizadora, que era más difícil.

Los sacerdotes diocesanos, el padre Rascón, no se diga el padre Ramón Ortiz, el padre Terrazas se destacaron en esos años por un trabajo muy difícil que lograron hacer como Dios le daba a entender. Y el templo sufrió problemas de tipo constructivo y mandaban pedir ayuda para reparación, pero no llegaba de ningún lado. Entonces o se dedicaban a sostener el templo, que no se les cayera, o a atender a la gente.

Hay una tercera etapa a finales del siglo XIX, en que la Misión deja de ser atendida en los inicios de la Revolución y la atiendieron los jesuitas de El Paso. Y todavía con los problemas de la guerra cristera se hacía más difícil la atención religiosa. Yo recordaría esta etapa con el título de una obra “Con aroma de incienso y pólvora”.

Luego viene una etapa más tranquila, con el empuje de monseñor Pelayo, cuando sale el nombramiento como diócesis. Y no llegó un nombramiento para una Iglesia que empezaba, sino para una Iglesia que tenía todo el camino recorrido, con trabajo muy arduo.

 

3- Que influencia ha tenido la manera en que se construyó la Misión hace 350 años, en esta conformación actual de la diócesis, a 60 años de su erección canónica?

La Misión ha sido clave. Me atrevería a decir con mucha vergüenza y pena que cuando los frailes franciscanos la fundaron, nos dejaron la vara muy alta, porque hicieron un trabajo ejemplar, muy grande, que no siempre supimos continuar.

La Misión es un edificio que tiene más de 350 años y claro que ha requerido de reparaciones, pero se mantiene en pie. En la Revolución le cayeron balas de cañon y perforaron sus paredes, pero no la tumbaron. Hoy la vemos y parece que no pasó nada. Quien ve la Misión nos cuestiona sobre qué pastoral estamos realizando, qué atención tenemos hacia la gente; qué Evangelio estamos anunciando. La misión no habla, pero esas paredes, esos colores, imágenes, pinturas, vigas le dicen muchas cosas al que quiere escuchar.

 

4- ¿Cuál diría que es una característica sobresaliente de la Diócesis de Ciudad Juárez, durgida en sus raíces hace 359 años? 

Es una tierra de migrantes, nacimos migrantes, crecimos migrantes y seguimos siendo migrantes. Ciudad Juárez es un pueblo que camina, la gente de Juárez es un pueblo que peregrina como migrante. Los indios mansos nunca estuvieron estables, no tenían un lugar fijo y fue la Misión la que fue haciendo que se quedaran aunque después se convertiría en un lugar de paso. Si vemos hacia los laicos, veremos que la población de Ciudad Juárez está integrada por gente que venía de otros Estados, pero aquí se quedaron, echaron raíces.

 

5- ¿Porque es importante escuchar (católicos y no católicos) la conferencia que nos ofrecerá en el programa de festejos?

No me voy a dirigir sólo a católicos, me voy a dirigir a todo juarense, persona que viva aquí. No me voy a dedicar a cuestiones religiosas, sino a mirar que estamos en el mismo lugar y que no podemos ser indiferentes ante lo que hemos vivido desde la fundación.

Invitaría a la gente a tratar de ir más allá,  a ver la Misión no sólo como algo religioso, sino como un símbolo de la ciudad.

 

Toma nota:

Qué: Conferencia “La Misión de Guadalupe y la Catedral  como corazón de la diócesis”

Cuándo: Jueves 18 de octubre

Hora: 6:00 pm

Lugar: Muref  (Av. 16 de Septiembre y Av. Juárez)

 

 

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