Ana María Ibarra

Con el objetivo de llevar la presencia del Señor a los hogares, y compartir con las familias un momento de oración, la comunidad parroquial de Dios Padre organizó Cenáculos de oración en los distintos sectores y subsectores del territorio parroquial, del 18 al 20 de diciembre.

El lunes 18, la comunidad se reunió en el templo parroquial y salió en procesión llevando el Santísimo a hogares del sector.

El martes 19, la reunión fue en la capilla San Juan Bautista, y de ahí los grupos partieron a las casas designadas.

Finalmente, el miércoles 20, la comunidad se congregó en la capilla Santo Niño, y fue en ese sector donde las familias recibieron a Jesús Eucaristía

 

Momentos de adoración

Para dar inicio a los cenáculos de oración, las pequeñas comunidades se reunieron cada día en el templo designado, donde el padre Jorge Iglesias, párroco de Dios Padre, expuso seis custodias con el Santísimo Sacramento para, después de una oración, entregarlas a los Ministros Extraordinarios de Comunión.

Acompañados de las pequeñas comunidades y un coro, los ministros salieron del templo parroquial llevando en procesión a Jesús Hostia, hasta el hogar que lo recibiría.

Con velas encendidas y cantos de adoración, los asistentes caminaron por las calles oscuras del sector.

Al llegar al hogar designado, los ministros realizaron oraciones y dirigieron la Hora Santa de adoración, invitando a los asistentes y a las familias a participar.

Sin importar las inclemencias del clima, la comunidad desbordó su amor y permaneció ante Jesús Sacramentado contemplando su divinidad.

Después de una hora de oración, adoración y alabanzas, los asistentes imploraron la bendición del Señor para terminar y regresar a sus hogares llenos de paz en sus corazones.

Los ministros y la comunidad, agradecieron a las familias por haberle abierto las puertas al Señor en el Santísimo Sacramento.

 

Dios cercano

Con gran satisfacción se vivió cada uno de los días de cenáculos de oración, pues la respuesta de las pequeñas comunidades y de las familias cumplió con el objetivo inicial.

La hermana Graciela Zuñiga, religiosa Oblata de Santa Martha, de quien surgió la iniciativa de los cenáculos, compartió lo hermoso que fue para ella y para el resto de la comunidad llevar el Santísimo a las familias.

“Se siente una gran necesidad de Dios y quisimos ir a los más alejados para que experimenten la cercanía de Dios que nos ama y está siempre atento a nuestras necesidad. Hubo buena respuesta en las comunidades. Se sintió el fervor y el amor a la Eucaristía”, dijo la religiosa.

Y agregó: “Oramos en comunidad por esas necesidades y nos hacemos solidarios por medio de la oración en común, por eso participamos todas las comunidades”, agregó.

Cabe mencionar que esta es la primera ocasión en que la comunidad parroquial realiza cenáculos de oración, llevando a Jesús Eucaristía a los hogares, por lo que fue una experiencia hermosa para toda la comunidad.