Ana María Ibarra

Blanca y su esposo Sergio estuvieron “cuidándose” algún tiempo para no concebir hijos luego de haberse casado.

Pero con el uso de métodos anticonceptivos, el organismo de Blanca comenzó a tener algunas afectaciones, lo que empezó a preocuparle. Fue su compadre Carlos Ramírez, quien le platicó de los beneficios del Método de Ovulación Billings (MOB), por lo que decidió platicarlo con su esposo Sergio y verlo como una opción en el espaciamiento de los hijos y de mejoría en su salud.

 

Apertura al método

El matrimonio de Blanca y Sergio Hernández lleva cuatro años utilizando el Método de Ovulación Billings.

“Le hice la propuesta a mi esposo como una opción. Nuestro método de control de la natalidad era con pastillas anticonceptivas, pero empezó a preocuparme por mi salud. Estaban a punto de iniciar un curso del método. Anteriormente ya me había hecho la invitación, pero no tuve mucho interés”, reconoció Blanca.

Ante la propuesta de su esposa, Sergio aceptó, pues ella llevaba 10 años utilizando pastillas anticonceptivas.

“El método ayudó a Blanca principalmente a que se limpiara de todas las toxinas. Nos dijeron el daño que causan las pastillas y todos los métodos anticonceptivos” dijo Sergio.

Por su parte, Blanca explicó que le ayudó a conocerse y a ser más consciente del proceso del ciclo de la vida en su cuerpo.

“Hay muchas fases del monitoreo del método que ignoraba, que quizá en determinado momento sí las presencié, pero no consciente de que formaba parte de un proceso natural, de un ciclo que el mismo cuerpo señala, de un patrón que se debe seguir porque el mismo cuerpo muestra lo que va pasando dentro de la mujer”, explicó la entrevistada.

Aunque no son instructores, Sergio y Blanca reconocieron que se adentraron en una convivencia fraterna y amena, tanto con las parejas que ya son usuarios de años, como con aquellos que, como ellos, llegaron esperanzados.

 

Gran aprendizaje

Sin restar valor al método, Blanca y Sergio reconocieron que durante el proceso de aprendizaje, quedaron embarazados de su pequeño hijo que está por cumplir tres años.

“A raíz del método tomamos conciencia de que sí queríamos otro hijo. Fue durante el conocimiento del método que quedamos embarazados. No dudo de la eficacia del método, sino que hay una disciplina que como pareja debemos respetar, es decir los tiempos que Dios nos está señalando en el que pueda haber esa relación conyugal”, aclaró Blanca.

Agregó que tras la práctica del MOB, el cambio en su organismo ha sido drástico, pues después de vivir un descontrol a causa de las hormonas de los anticonceptivos y padecer sobrepeso, hoy incluso su carácter, toda su persona ha cambiado para bien.

“Es un cambio en el funcionamiento del cuerpo y por consecuencia en la persona. Me sentí mucho mejor, más segura, me fui dando cuenta del ciclo, si es corto o largo, los días fértiles. Las primeras veces para fue mucha emoción el poder identificar un día cúspide”, dijo entusiasmada.

Por su parte, Sergio compartió que como hombre aprendió a conocer a su pareja mediante las etapas de su ciclo, y a conocer el funcionamiento del cuerpo de su esposa.

“Invito a las parejas a que se animen a conocerse y a utilizar el método. Es aquí donde se da ese encuentro, donde el hombre hace ese complemento, donde entiende un poco más a la mujer y la forma en que funciona su cuerpo, hay esa disponibilidad, esa abstinencia que el mismo método nos va marcando, esa espiritualidad que Dios nos pide dentro del matrimonio”, motivó Blanca.

 

frase…

“Es una muy bonita experiencia. Invitamos a que se acerquen y conozcan este método, a que se abran a esta experiencia”.

Sergio Hernández