La peregrinación rumbo al Rosario Viviente 2018, encabezada por jóvenes de la diócesis local, llevó a las calles el grito de amor vs la muerte: “Salvemos las dos Vidas”

 

Ana María Ibarra

Con la protección de la Santísima Virgen María, miles de personas caminaron por algunas calles de la ciudad para manifestar que la Iglesia Católica de Ciudad Juárez está a favor de la vida, llevando la imagen de María, Buena Madre, al frente.

La peregrinación formó parte del programa del Rosario Viviente 2018, evento que unió dos temas: La defensa de la vida y el Año de la Juventud.

Iglesia joven

Desde el momento de la concentración en el Parque Borunda, se pudo apreciar la alegría y el rostro juvenil de la Iglesia Diocesana, pues los principales convocados a este evento fueron los jóvenes de las distintas parroquias.

Previo al inicio de la caminata, el obispo dirigió un mensaje a los asistentes, especialmente a los jóvenes, invitándolos a defender la vida.

Con carros alegóricos cubiertos de globos y mantas con leyendas pro vida, los jóvenes se dispusieron a caminar y mostrar a la ciudadanía que el joven católico no busca sólo su diversión, sino que sabe responder a Dios pronunciándose en contra de todo lo que genere muerte.

Provenientes todos los decanatos de la ciudad, incluso de El Valle de Juárez, los muchachos y muchachas mostraron entusiastas su amor a la vida, a Dios y a la Iglesia.

Mientras los grupos de matachines acompañaban la marcha, los asistentes cantaron y danzaron a Dios con gran energía.

El obispo don J. Guadalupe Torres Campos, encabezó esta peregrinación y se mostró en todo momento contento de saber que la Iglesia tiene un futuro en sus jóvenes.

Así mismo los sacerdotes que acompañaron el evento reflejaron en su rostro, aunque un poco de cansancio, también el impulso a seguir luchando por la vida, sabiendo que no están solos en esta lucha.  

 

Unidos por la vida

“Salvemos las dos vidas” fue la leyenda más visible y el lema de la peregrinación, además mantas con palabras como vida y familia, amor y castidad, fe y vocación, misericordia y servicio, entre otros valores que difundió la peregrinación.

La ciudadanía que se encontraba con la peregrinación escuchó la voz de los católicos que pidieron no legalizar el aborto ni otra ley que vaya en contra de la vida.

Representantes pro vida tomaron el micrófono en el carro principal para exigir “no al derecho de abortar”, “no al derecho de dar muerte”.

“Al presidente electo, Andrés Manuel López Obrados, le pedimos defienda la vida. No al derecho de aborto. No hay derecho a la muerte, pero sí al derecho a la vida. Ciudad Juárez dice si a la vida. Salvemos a las dos vidas”, se escuchó fuertemente.

Los defensores de la vida, anunciaron que con esa peregrinación se inició en Ciudad Juárez un movimiento nacional pro vida y que el 20 de octubre todas las ciudades del país se unirán en una sola voz para defender la vida.

 

Una Iglesia azul celeste

Desde hace algunas semanas, el movimiento “celeste” “Salvemos las dos vidas” inició en Ciudad Juárez para hacer frente a los grupos pro abortistas.

La Iglesia Católica local adoptó este movimiento de laicos, vistiendo de azul celeste a sus fieles, quienes han comenzado a portar y ondear los pañuelos con la leyenda que encabezó la peregrinación.

En la caminata los ánimos no mermaron y el grito de “Viva la vida” se escuchó una y otra vez en el recorrido que inició en el Parque Borunda y concluyó en el Estadio Benito Juárez, donde junto a otros miles, los peregrinos se concentraron para orar al Dios de la vida a través del Santo Rosario.