En la Casa del Migrante este diciembre 2018 no se celebra la Navidad, sino se “vive” en la atención a los cientos de migrantes que, como José y María, buscan un refugio para seguir adelante…

 

El director de la Casa del Migrante invitó por este medio a la comunidad binacional de El Paso, Las Cruces y Ciudad Juárez a aprovechar la oportunidad de compartir … Están faltos de recursos debido al poco apoyo que hay por parte de las autoridades.

 

Ana María Ibarra

Más que celebrar, en la Casa del Migrante desde hace días se vive la Navidad al recibir a cada migrante que llega peregrino en busca de asilo, así como José y María peregrinaron rumbo a Belén.

Para el padre Javier Calvillo, director de la casa, este año la Casa del Migrante puede ser un buen espacio para todos aquellos que deseen vivir una Navidad diferente, ante el reto que presenta  la creciente población en esta obra de la Iglesia Católica.

 

Los peregrinos en los migrantes

Para el director de la Casa del Migrante, celebrar la Navidad puede centrarse en un tiempo bello de paz, amor, foquitos, pinitos. Sin embargo, dijo, esta celebración va más allá.

“Cuando vemos toda esta población migrante nos damos cuenta que el hecho de acoger, de dar alimento y ropa, incluso la ayuda espiritual, implica ya un espíritu de Navidad. Celebramos en este tiempo cuando María y José salen en peregrinación a cumplir un mandato de la ley, y al no haber posada para ellos, nació el niño en un pesebre”, compartió.

No obstante, agregó, independientemente que no hubo una acogida, el amor de Dios se dio en esa familia.

“Si lo iluminamos desde ese aspecto, como dice el papa, el hecho de acoger, promover e integrar es una manera bella de ver en esos migrantes, los del puente, los de la caravana, los que vienen pidiendo asilo político, a María y José pidiendo posada”, señaló.

De alguna manera, agregó, no se celebra la Navidad, sino que está presente como pide el Papa Francisco: que en esta Navidad no se endurezcan sus corazones, no se cierren, sino que al contrario hay que estar abiertos para acoger y recibir a aquel que viene en camino y que no tiene nada.

“Ese es el espíritu de la Navidad, no celebrarla, sino hacerla vida y realizar de lo mejor que se pueda en todos estos hermanos y hermanas, niños y adultos que se están moviendo en la migración”, expuso.

El padre Calvillo explicó que, así como las fiestas Guadalupanas que se celebraron en la Casa del Migrante, donde los migrantes se conmovieron e incluso se convirtieron, la Navidad es una celebración bella que muestra cómo aquellos que han dejado todo y van caminando son capaces de abandonarse y acercarse a la fe y al amor de Dios.

 

Una Navidad diferente

En años anteriores, en la Casa del Migrante se realizaba la posada con los migrantes que se encontraban en esas fechas albergados, que regularmente eran aproximadamente 60 personas.

“Se invitaba a los bienhechores y voluntarios, se le pedía algunas personas que nos ayudaran a organizar, se cantaba, se rezaba, se cenaba, música y se compartían los regalos con los migrantes, se trataba de celebrar en un ambiente de Navidad”, recordó el padre Calvillo.

Este año, aclaró, no será lo mismo, pues se encuentran albergados 370 migrantes. (al 22 de diciembre).

“Hemos pedido a la comunidad, y mucha gente por iniciativa propia, han acudido a ofrecer algo para los migrantes. Han ido familias, grupos incluso empresas maquiladores a llevar comida, algunos artículos, juguetes, chamarras”, dijo.

El sacerdote reiteró que la Casa del Migrante no celebra, sino que vive la Navidad.

“El celebrar es momentáneo, pero el vivir toca el corazón, el alma, la vida y la historia. Ahora lo que realizamos lo hacemos desde el corazón, desde el alma, desde la dignidad de la persona. Ahora los vemos a los ojos, los vemos en alegría”, afirmó el padre Javier.

Resaltó que incluso aquellos que ya han pasado y que se comunican con ellos desde su destino, son también parte de este tiempo de Navidad.

“Saber que aquellos que iban caminando con frío, con peligro y todo lo que representa, y que ya están allá, es una oportunidad muy bella de ver la diferencia entre “celebrar” y “vivir” la Navidad.

 

Oportunidad de ayudar

Para el sacerdote de la Pastoral de la Movilidad Humana, esta es una oportunidad para descubrir en medio de los retos y situaciones difíciles, la capacidad de convertirlo en algo positivo.

“La Navidad es dar en lugar de recibir, es ver felices a los que quieres, a los que amas, ver feliz al otro. La Casa del Migrante está abierta para quienes quieren vivir una Navidad diferente y quieran dejar huella en la Navidad de aquellos hombres y mujeres, niños y adultos que peregrinan como María y José”, afirmó.

El director de la Casa del Migrante invitó por este medio a la comunidad binacional de El Paso, Las Cruces y Ciudad Juárez a aprovechar la oportunidad de compartir de lo que se les ha dado, pues, además, están faltos de recursos debido al poco apoyo que hay por parte de las autoridades estatales.

“Es una oportunidad para hacer cosas buenas, para transformar y renovar. Invito a la comunidad a abrir el corazón, recibir a esta gente que no tiene hogar, que tiene frío y hambre, que tiene una esperanza de lograr un mejor futuro. Ojalá puedan ser parte de este proyecto, sería una satisfacción que se quedará en sus corazones”, motivó.

 

Si quieres ayudar

Quienes deseen vivir esta Navidad con los migrantes, pueden llamar a la Casa del Migrante para agendar un día y hora, pues diariamente en el albergue se cocina almuerzo, comida y cena y si llega alguien con algo de comida, probablemente se desperdicie lo que ya se cocinó.

“No es lo mismo preparar para 50, que se puede guardar para la cena, que preparar para 370. Nos ayuda mucho si hablan antes”, pidió el sacerdote.

 

Necesidades urgentes:

Botellas de agua,

Aceite para cocinar,

Huevo,

Soya,

Polvo para preparar agua fresca

Azúcar,

Tortillas de maíz

Pan blanco.

 

* Estamos en el tiempo Litúrgico de Navidad, que concluye con la Fiesta del Bautismo del Señor, el domingo posterior a la Epifanía, que en este caso será el domingo 13 de enero de 2019.