Claudia Iveth Robles

Al ritmo del acordeón, la guitarra, el bajo y la batería, el coro Theotokitos presentó un peculiar recital navideño, en el que puso a bailar a todas las personas que llegaron a disfrutarlo el pasado sábado 9 de diciembre en la parroquia Jesús El Salvador.

Este año el coro decidió cambiar su recital tradicional para ponerle un sabor norteño y así atraer a más asistentes, a quienes se pidió colaborar con artículos de despensa, que se solicitaron como pago para disfrutar el espectáculo y así apoyar al ministerio de caridad de la parroquia.

El recital comenzó en medio de una bella escenografía entre regalos, nochebuenas y luces de colores, así como una luz resplandeciente que alumbraba al Niño Dios, lo cual hizo sentir a los asistentes la magia de la Navidad.

El coro, integrado por adolescentes y jóvenes que iniciaron desde niños en este ministerio, entonó villancicos como “Ha nacido un niño”, “Pastores”, “Campana sobre Campana”, entre otros, que fueron interpretados a ritmo de cumbia, country, norteño, pop y a capela.

Espectáculo

Mientras se desarrollaba el recital, dos entrometidos diablillos que se presentaron como parte del espectáculo, buscaban a toda costa que los presentes no aceptaran a Jesús como su Salvador y así estropear la Navidad. Sin embargo, los integrantes del coro, con sus cantos les demostraban el verdadero sentido de esta fiesta.

Entre villancico y villancico uno de los diablillos se fue sensibilizando ante la belleza del Niño Dios, hasta que incluso le dijo al otro diablillo que el mismo niño en el pesebre hace de la Navidad una verdadera belleza.

Este diablillo termino convertido, y tras dejar a un lado sus cuernos y cola, se unió al canto norteño de los Theotokitos en  el tema “Burrito Sabanero”, que se interpretó en pop-norteño y arrancó fuertes aplausos de los presentes.

Al final del recital, tras los eufóricos aplausos de los asistentes, Germán Martínez, uno de los coordinadores del coro, dijo que pensaron en un recital norteño debido a que las niñas del coro ya crecieron y al estar de moda el género norteño, buscaron combinarlo con los villancicos.

Por su parte Daniel Martínez, quien interpretó a uno de los diablillos, explicó que inicialmente querían presentar solamente los cantos, pero vieron la necesidad de presentar un mensaje sobre cómo vivir adecuadamente la Navidad. Y Carlos Ramírez dijo que montar el especteaculo les llevó dos meses de ensayo, pero todo valió la pena, ya que pudieron hacer algo distinto, aunque tradicional.

Al final de la presentación, el coro invitó a quienes no pudieron asistir a Jesús El Salvador, a participar en el recital que presentarán el próximo 7 de enero en la parroquia Jesucristo Sol de Justicia.