Ana María Ibarra

El penúltimo evento en las fiestas por 350 años de la Misión de Guadalupe consistió en un concierto a cargo del tenor José Mario Sánchez y del ensamble coral Anaíma, de la UACJ.

Idioma universal

Inspirado por la historia de La Misión de Guadalupe y con su gran talento y amor profundo a su ciudad y a la Virgen, José Mario dio inicio al concierto.

Interpretó cantos en latín, italiano y español, con los que trasmitió su emoción al público que se dio cita en la Misión el jueves 25 de octubre.

Una de las piezas que interpretó fue Panis Angelicus (Pan angelical), de Cesar Franck, además de “Pescador de Hombres”, ésta última con efectos de canto de aves.

“Si desean pueden cantarla conmigo”, dijo José Mario antes de iniciar su interpretación.

“Es una emoción cantarle a la Virgen de Guadalupe, a la Virgen Dolorosa, es una gran satisfacción, se le salen a uno las lágrimas”, dijo al terminar de entonar de manera bellísima el Ave María de Schubert.

Para finalizar, José Mario interpretó una versión del canto “Oración de San Francisco”, aquel que inspiró y motivo la misión de los franciscanos.

 

Precioso ensamble

Contentos por ser parte de los festejos por los 350 años de la Misión de Guadalupe, el Ensamble coral Anaima mostró el gran talento que existe en Ciudad Juárez interpretando a capela hermosas melodías.

Los asistentes se estremecieron al escuchar una hermosa voz proveniente de la puerta principal del templo con una integrante dando entrada a una bella melodía en swahili, idioma africano.

“Estamos contentos de estar aquí en la Misión de Guadalupe. La melodía que acabamos de interpretar es una oración que dice: Señor Dios, soy extraño en este mundo. Tú tienes el poder, yo tengo nada”, explicó sobre esta pieza Alonso Fierro, director musical de la coral.

Y agregó: “Aquí hay tanta historia y nosotros tenemos tanto que dar a la ciudad. Hemos tratado de regresar un poquito de lo que nos ha dado esta sociedad”.

Con sus voces melodiosas, los hombres y mujeres que integran el ensamble, interpretaron en hebreo el Padre Nuestro, entonaron en un estilo particular el Ave María y presentaron también piezas en ingles, noruego, latín y español.

Tras felicitar a la Misión por sus 350 años y a los organizadores de los festejos, Alonso presentó la última pieza de su programa: “Un poco loco”, de la película “Coco”, con la cual los asistentes se fueron con un feliz sabor de boca, no sin antes felicitar a los artistas.