Cristina Delgado

Con el objetivo de ayudar a las personas que sufren de depresión, duelo, alguna adicción o sienten que su vida no tiene sentido, se ofreció el Retiro “Barrios Unidos por Cristo” los días 26, 27 y 28 de abril en la Casa las Familias, ubicada a espaldas de la parroquia La Sagrada Familia.

Con gran fe en que el Espíritu Santo sana y libera, y que es Dios quien pone los medios para encontrar paz en los corazones, jóvenes y adultos procedentes de diferentes ciudades del estado de Chihuahua vivieron este encuentro de tres días con el Señor.

“El principal objetivo es llevar a la persona a que se conozca a sí mismo, para que después pueda conocer a Dios y finalmente pueda conocer y servir al prójimo”, explicó Eduardo Tovar, coordinador del evento en el cual se llevaron a cabo diferentes actividades, se hizo oración y se  presentaron testimonios.

Dos diáconos impartieron los temas del retiro, mientras que el padre Roberto Ríos, párroco de San Marcos, apoyó en la impartición del sacramento de la Reconciliación. Y varios voluntarios procedentes de la ciudad de Guadalajara apoyaron el desarrollo del evento .

“Estamos muy agradecidos por el apoyo que se nos dio para poder realizar este retiro, hay muchas personas de gran corazón que nos han apoyado, algo bueno se está haciendo porque Dios ha puesto los medios para lograrlo”, expresó Eduardo.

Fe y oración

Juan González Covarrubias de 38 años de edad y procedente de Parral, Chihuahua compartió su difícil caminar para lograr dejar el consumo de drogas ilegales y tiene fe de que Dios le dará esa fortaleza para salir adelante.

“Busco frenar lo que andaba haciendo, volver a encarrilarme a las cosas de Dios y lo hago porque estoy ante la posibilidad de verme solo sin mi madre, pues ella se puso muy enferma y los doctores la desahuciaron y eso me hizo recapacitar; empecé a pedir perdón a las personas que he dañado, hablé con mi hermano por teléfono y con mi mamá”, dijo el entrevistado.

Con esa esperanza que anida en su interior, Juan confía en que saldrá adelante, “sé que hay un Padre que nos perdona todo, tengo en mi mente a ese Padre amoroso y a su hijo Jesucristo”, dijo.

“He tenido varios procesos, gracias a Dios que he perdido mucho y que esas pérdidas han sido enseñanzas que yo he tenido”, comentó.

Pidió a personas que pasan por tiempos difíciles que no se rindan pues hay un Dios que los ama. “No importa cuántas veces caes, sino cuántas veces te levantas”, dijo.

Barrios Unidos por Cristo realiza sus retiros cada cuatro meses, el próximo será en el mes de agosto. El sacerdote Alejandro Martínez es el asesor de ese grupo con sede en la parroquia San Vicente de Paúl.

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