Por un acuerdo con el obispo don J. Guadalupe Torres Campos, los jesuitas impartirán algunos retiros ignacianos a fieles de esta diócesis y de los alrededores…

 

Claudia Iveth Robles

Por primera vez en Ciudad Juárez se realizó un retiro con Ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola organizado por parte de la Compañía de Jesús en México, especialmente para la diócesis.

Este retiro fue dirigido a jóvenes e impartido por el padre Ismael Bárcenas, SJ originario de Fresnillo, Zacatecas, quien explicó que aunque anteriormente algunos sacerdotes jesuitas habían impartido pláticas o conferencias, no se había formalizado un retiro como tal.

“Más bien eran jóvenes y personas de esta diócesis quienes buscaban acudir a retiros ignacianos ya sea en Guadalajara o México. Y nos preguntamos por qué no empezar a hacernos presentes en estos rumbos del Norte”, expresó el sacerdote.

Dijo que sostuvieron una plática con el obispo don José Guadalupe Torres Campos sobre la posibilidad de impartir ejercicios en esta diócesis, lo cual aceptó con gusto y fue así como concretaron realizar un primer retiro de ejercicios para jóvenes de 18 a 30 años.

 

Sobre el retiro

El primer retiro jesuita en Ciudad Juárez se realizó en las instalaciones del Colegio Latinoamericano, lugar que cumple con las condiciones necesarias para el silencio, la meditación y el descanso de los participantes. 

El padre Bárcenas explicó que durante el retiro se reflexionan algunos puntos por la mañana y otros por la tarde. Se entrega un material con instrucciones y se proponen meditaciones para que cada participante las vaya trabajando durante el día, siguiendo el método de Ignacio de Loyola, con reflexión, silencio y oración para disponer el espíritu, es decir, la parte interna del ser. 

“Los ejercicios proponen un itinerario, un peregrinaje, para que cada quien encuentre sus desórdenes internos, sus respectivos pecados, pero que no nada más los mencione, sino que vea las raíces que lo llevan a desviarse del camino del Señor”, explicó el sacerdote.

Dijo que quien vive los ejercicios debe disponer el corazón para ser purificado y sanado y estar dispuesto a un encuentro con Dios, que es amor y misericordia. 

 

Retiro de silencio

El sacerdote afirmó que los ejercicios ignacianos requieren dos caracterísiticas: soledad y silencio, por lo que es necesario tener un espacio que permita lograrlos. 

“Las mejores intuiciones no te van a caer en medio del ruido, las llegas a ubicar en el silencio y en la soledad”, expuso.

Explicó en el transcurso del retiro se entrevista a los participantes. Se les hacen preguntas tipo ¿Cómo están? ¿Cómo les va?  ¿Que se les está facilitando? ¿Que se les dificulta?. Después de la hora de comida, los participantes descansan y viven la Eucaristía por la tarde. En la noche reflexionan con una película, donde pueden compartir algunos aspectos.

El guía del retiro dijo que con estos ejercicios espirituales se pretende lograr que los participantes sean cristianos que se sientan llamados a seguir a Jesús desde sus respectivas trincheras.

“Que sean seres humanos más maduros en su vida y en su fe, gente que asuma seguir a Jesús en las buenas y en las malas, hombres y mujeres que quieran ayudar a los demás como lo hacía Jesús”, dijo. 

“He visto a los chavos con hambre de Dios, disponibilidad para dejarse guiar, muy concentrados en sus trabajos internos, abiertos de corazón  a lo que Dios mueve dentro de ellos”, expresó el padre Bárcenas sobre este retiro para jóvenes.

Presencia en Juárez

Finalmente el padre Bárcenas dijo que aunque los Jesuitas no tiene  presencia fija en la Diócesis de Ciudad Juárez, buscan colaborar en la medida de lo posible, de manera puntual, ofrecido ejercicios.  

“Es algo que nos gustaría, por la calidad de gente, estar aquí por lo menos una vez al año dando estos ejercicios”, dijo.

Refiriéndose al papa Francisco, quien es sacerdote jesuita, recordó que él mismo vivió los ejercicios ignacianos, y cuando fue maestro de novicios y provincial dirigió los ejercicios a otros jesuitas y personas. 

“Son una buena clave para sintonizar en la frecuencia de la misericordia, del amor, del servicio y de la solidaridad. En ese sentido les hacemos una gran invitación a que vivan los ejercicios espirituales de San Ignacio”, puntualizó.

 

frase…

Lo que se pretende con estos ejercicios es que la persona esté en silencio y se encuentre con su ser interno, se encuentre con Dios y vislumbre nuevos horizontes de crecimiento.

Pbro. Ismael Bárcenas, SJ