Colaborador del Seminario Conciliar de Ciudad Juárez recibió la bendición del Papa Francisco para su hijo enfermo de cáncer


 

Osbaldo Quintana, colaborador de la Diócesis de Ciudad Juárez recibió un gran regalo el miércoles 17 de febrero.

Su hijo, a quien diagnosticaron con leucemia apenas el pasado mes de diciembre, pudo saludar al Santo Padre en el evento del Mundo del Trabajo en el que el Papa habló a obreros y empresarios desde el Gimnasio del Colegio de Bachilleres.

Osbaldo fungió como uno de los enlaces con la Conferencia del Episcopado Mexicano en la organización de la visita del Papa Francisco a Ciudad Juárez y forma parte del Movimiento Familiar Cristiano, explicó que fue monseñor Eugenio Lira, secretario de la CEM, quien le notificó tan maravillosa noticia.

Desde el diagnóstico a su hijo, Osbaldo y su esposa Paola han vivido una situación difícil. Han tenido que realizar varios viajes para estudios y consultas al pequeño Santiago de 6 años. Pero  ven esta prueba como un mensaje de Dios.

Cuando Osbaldo recibió la noticia ya le habían encomendado la labor de auxiliar en la organización de la visita papal, y decidió continuar a pesar de que se confrontaba con la nueva condición de su hijo.

Unos días antes de que el Santo Padre llegara a Ciudad Juárez, Osbaldo recibió la noticia por parte de Monseñor Lira.

“Me han platicado de usted y su gran esfuerzo, pero yo le tengo un gran regalo, que salude al Santo Padre”, le dijo el obispo auxiliar de Puebla.

Y aunque no quedó claro cuál sería el momento del saludo por cuestiones de logística, finalmente le indicaron que el momento se daría en el evento del Gimnasio de Bachilleres.

Cuando pasó al saludo junto a sus hijos Santiago, xxx y xxx, el Santo Padre le preguntó ¿qué pasa?, pues no escuchó la explicación que le dio monseñor Cavazos.

Osbaldo le dijo: “Mi hijo tienen leucemia, si usted ora  por mi hijo o menciona su nombre, él estará bien”.

Enseguida el Santo Padre impuso las manos hizo una oración por él y les regaló un rosario.

“Sentí muy bonito, dicen que fueron 15 segundos, pero para mí fue un momento eterno cuando me dijo: Dios bendiga a tu familia”, compartió Osbaldo, quien clama a Dios, más que por la salud, para que le ayude a sobre llevar la enfermedad de su hijo.


“Como todo y ante esta enfermedad de mi hijo no pregunto ¿por qué? sino ¿para qué?, lo voy descubriendo con este abrazo, con este regalo…”