Es necesaria una Iglesia más informada y formada en este tema, afirman especialistas

 

Presencia

El Segundo Congreso Binacional por la Vida y por la Familia ofreció gran aprendizaje en muchos temas que hoy generan grandes debates en la sociedad.

Para mostrar los aspectos de las enseñanzas que regaló este evento, Periódico Presencia presentará diferentes paneles sobre los grandes temas abordados, con el fin de compartir la experiencia de los expositores en cada uno de estos aspectos de la vida y la familia, presentes en la cultura de hoy.

 

Diversos temas

Comenzaremos esta sección con el tema de la homosexualidad e ideología de género, presentado tanto en el espacio dedicado a los jóvenes, como en el de los adultos, y dado que en este tema surgieron diversas preguntas por parte de los participantes.

Más adelante presentaremos los temas: Castidad y relaciones pre matrimoniales, Noviazgo y matrimonio, Pornografía, aborto, Jóvenes y vocación.

En cada panel publicaremos las preguntas que hicimos a los expositores de acuerdo a al tema general, y de conforme a la especialidad en la que sirve cada uno.

 

  1. ¿Cómo se gestó la ideología de género y hacia dónde nos lleva?

Responde: Juan Dabdoub Giacoman/ Presidente del Consejo Mexicano por la Familia, IBP

 

Esto es un movimiento a nivel internacional que inicia realmente con lo que Benedicto XVI llama la “Dictadura del relativismo”, donde rompes con todo lo establecido y lo único que cuenta es lo que tú piensas y eso lo que provoca es que la sociedad se desintegre, tú y yo nos apartemos, cada quien ande por su lado y así es más fácil que caigamos, cuando lo que tú piensas es válido, lo que ella piensa es válido, pues todo se vale, y entonces lo unico que es verdadero es la subjetividad de mi opinion y de ahí viene la Dictadura del relativismo; por eso le llama dictadura, porque no hay manera de defenderse, te lo terminan imponiendo. Y como parte de estas estrategias de la Dictadura del relativismo, viene la ideología de género, que es eso, una simple ideología, un conjunto de conceptos abstractos que no tiene sustento científico, no tiene soporte en la realidad, y entonces la gente empieza a opinar sobre esos aspectos y la empiezan a llevar a donde ellos quieren, porque no hay de dónde sujetarse, de dónde decir: no es válido, ¡eso no es cierto!… y se mete con la parte sentimental: es que estás discriminando, no eres tolerante, no eres incluyente. Pero si decimos: vamos a ver si eso que tú me estas planteando es correcto y es donde no le entran. Y ahí tendríamos que entrar a validar primero lo que se está peleando, para ver si lo aceptamos o no lo aceptamos. Por ejemplo, cuando se habla de discriminación, por ejemplo en el caso de los matrimonios igualitarios, el matrimonio homosexual, ellos dicen ¡están discriminando!, pero no existe ninguna discriminación. La discriminación existe cuando se da un trato diferenciaado entre los iguales, y una pareja heterosexual y una homosexual no son iguales, no hay una complementareidad sexual, psicológica o física, no hay capacidad de reproducción, no son nada parecidos, entonces no las puedes tratar igual. Entonces se justifica que entra el principio de justicia, el tratar igual a los iguales y diferente a los que son diferentes…

(Esta ideología) nos va a llevar a un caos, al mundo en general, pero aquí (en México) con mayor razón, porque tenemos un pueblo en un nivel de ignorancia muy alto, a unos partidos políticos extraordinariamente corruptos, no solamente por robarse dinero, sino porque son corruptos en sus principuos y en sus ideas…

 

 

  1. ¿Cómo la Iglesia acompaña o debe acompañar a las personas homosexuales?

Responde: P. Ernesto María Caro/ sacerdocte diocesano Arquidiócesis de Monterrey/ Fundador del Centro de Evangelización en línea Evangelización Activa)

 

Creo que de ninguna de las dos partes, ni la Iglesia, en la gran mayoría el sacerdote, ni los afectados, los homosexuales, conocen bien el tema, el problema, y ese desconocimiento evita el poder desarrollar correctamente una solución.

El problema tenemos que centrarlo no desde el punto de vista religioso, sino desde el punto de vista humano, desde el punto de vista de la naturaleza, para poder estar desde allí en una plataforma igual. Tanto el que tiene el problema como la Iglesia tenemos que partir, no decir que esto es pecado porque Dios dice que es pecado, pero la pobre persona no sabe ni qué es pecado, ni cómo está sucediendo todo esto. Hay que entender cuál es el problema y la raíz del problema y también, en un momento determinado, cuáles son las consecuencias de esta situación. La persona afectada tiene que entender que es un proceso que tiene que ver con una estabilidad psicológica (que ahí es la parte difícil). Es una enfermedad, de esto tengo varios artículos sobre “enfermedad o preferencia”. Es una desviación que hasta a principios de siglo pasado, y en siglo XVIII y XVII para atrás, Freud lo consideraba como una desviación psicológica.

Hay diferentes grados de problemas, muy avanzado o menos avanzado. Hay problemas que no se van a resolver humanamente, porque el daño es grave que puede venir por diferentes situaciones… Todo esto son cosas que tiene que saber el sacerdote y la otra persona. También tienen que saber, para poder cuestionarse, el seguir por ese camino, tratarse o no tratarse, como terminan sus vidas. El tema, por ejemplo, es que el homosexual, es 10 veces más infiel que el heterosexual, con sus parejas… El promedio de vida de un homosexual, dependiendo de la edad en que haya iniciado su vida activa, generalmente es entre los 45 y los 50 años por las situaciones de enfermedades que contraen, sobre todo enfermedades que tienen  qué ver con la sangre.

Yo les enseño estadísticas. Lo primero es remitirlo con un psiquiatra que entienda el problema y que esté en esta dimensión y éste podrá ver los detonantes y tratarlo para la ansiedad. Por otro lado está el tema de la fe. Mantenerse en un estado de celibato, castrarse a sí mismo, porque su deseo lo lleva a ofender a Dios, usar la oración, el ayuno, la penitencia, la constancia es lo que lo va a mantener en su decisión. La parte de la fe ocupa una parte muy importante en las primeras etapas del tratamiento.

No se ha entendido bien el problema y tendríamos que crear una materia en los Seminarios donde se viera todos estos temas de una manera comprensiva. Gracias a Dios he escrito bastante, hay bastantes libros de personas que han vivido esto, de psicólogos que tienen una perspectiva curable o al menos tratable, e informar mucho más a los sacerdotes, a los padres de familia qué hacer cuando se presenta esta situación. Informar más, que esto se haga mucho más público, porque lo único que conocemos es lo que la liga homosexual va promoviendo, pero ellos no promueven sus promedios de vida, las enfermedades que contraen, la infidelidad, todo este tipo de cosas no lo dicen nunca.

Falta todavía más. En la Iglesia no reaccionamos con suficiente velocidad en esto, tenemos tantos temas que abarcar que algunos se van dejando y esperamos que de alguna forma se corrijan, pero no se van a corregir, al contrario tenemos una mega organización mundial que empuja cada vez más, sobre todo en tema de equidad, de sexo y todo este tipo de temas empujados por bancos mundiales y por todo este Nuevo Orden que quieren establecer. Al final el tema de la homosexualidad está orientado a la extinción de la gente, porque el homosexual no se reproduce. Menos gente… más dinero.

 

  1. ¿Cuáles son los consejos concretos que das a los jóvenes para no caer en las confusiones de la ideología de género?

Responde: Rafael Becerra/ Líder de Dilo Bien/ Máster en política y gestión pública/Seminarista

 

Estar muy atentos y tener aquella idea de que podemos ser totalmente libres, que yo estoy hecho para la magnanimidad, no para la mediocridad. ¡Atrévete a descubrir la verdad!, cuestiona por qué te proponen esto que te proponen, esto que haces, ¿te hace feliz?, ¿te llena?

Las relaciones sexuales, la pornografía, siempre dejan vacío. Yo quisiera recomendar a los jóvenes que se atrevan a vivir libres y a descubrirse a sí mismos.

(Con información de Ana María Ibarra, Claudia Iveth Robles y Blanca Alicia Martínez)