El testimonio de esta madre de familia desplazada por la violencia en Ciudad Juárez, fue uno de los que se compartieron en la vigilia de oración interreligiosa que se realizó en la Catedral de El Paso, para pedir por un trato más justo para los migrantes…

 

Claudia Iveth Robles

Mariana Ibarra, originaria de Ciudad Juárez, llegó al Puente de las Américas pidiendo asilo político a Estados Unidos. Tuvo un problema serio en Ciudad Juárez que ponía en riesgo su seguridad y la de su bebé casi recién nacido, por ello optó por solicitar esta ayuda del vecino país.

Mariana platica que inicialmente no la detuvieron, sino que fue a vivir con su hermana radicada en El Paso, Texas. Pero unas semanas después fue llevada a un centro de detención, donde permaneció encerrada durante 9 largos meses en que estuvo separada de su hijo.

“No había razón para detenerme, sólo me dijeron que tenía que pelear mi caso, que mi proceso tenía que ser en la detención. Mi hijo entonces tenía 6 meses y cuando salí ya tenía 1 año y 4 meses”, compartió.

Mariana compartió su testimonio ante la asamblea reunida en la Catedral de El Paso el pasado viernes 20 de Julio, en una vigilia de oración interreligiosa para pedir por un trato justo para los migrantes y refugiados.

“Adentro hay malos tratos, no hay buena comida, y recibimos humillaciones de parte del personal que cuida. Nos ven como si no merecemos un trato digno, sólo por ser inmigrantes…nos hacían sentir que nosotros ahí no teníamos derecho a nada”, recordó, ya en entrevista con Presencia.  

 

Caminata por los migrantes

Por casos como el de Mariana fue que el pasado viernes 20 de julio se realizó la Vigilia de Oración interreligiosa por los migrantes, comenzando de la Plaza Cleveland, en el centro de El Paso, para llegar a la Catedral de San Patricio.

Convocados por el obispo Mark Seitz, de El Paso, Texas llegaron fieles de la diócesis, provenientes incluso de ciudades vecinas como Alpine, Las Cruces y hasta Santa Fe para caminar y orar en apoyo a los migrantes.

Igual respondieron a la convocatoria diversos líderes de iglesias cristianas y no cristianas, quienes caminaron junto a sacerdotes, religiosas, fieles católicos en general y danzas de matachines que se unieron a la iniciativa de fe.

La procesión inició con una oración del líder de una iglesia cristiana en El Paso, quien dijo: “Estamos aquí para rezar porque creemos que la oración tiene poder”.

Al iniciar la procesión, todos caminaron alzando pancartas con las leyendas como “Dios quiere las familias juntas”, “Paren la separación de las familias”, “Todos somos migrantes”, “Los migrantes no están seguros en sus países tengan compasión”, entre otras que expresaban el desacuerdo con las actuales leyes migratorias de los Estados Unidos.

El contingente continuó su recorrido con danzas de matachines, custodiados por oficiales de la Policía hasta llegar al templo.

 

Oración común

En la Catedral, los líderes religiosos se colocaron en el área del presbiterio para iniciar la oración, cada uno de acuerdo a su tradición. Pero antes, la niña Penélope presentó el discurso inaugural que, en español e inglés, describió la situación actual que viven los migrantes tras el inicio de la política “tolerancia cero” del gobierno de Donald Trump.

“El jueves 14 de junio, el gobierno anunció la apertura de un complejo en Tornillo, que en pocos días se volvió en hogar de cientos de niños migrantes”, leyó la pequeña.

Y tras relatar que tras la presión ciudadana y de la comunidad internacional, el gobierno debió dar marcha atrás a su política de separación de familias, denunció que “ahora el gobierno de los Estados Unidos quiere encarcelar a familias enteras”.

La niña cerró el discurso resaltando que Dios puede derribar las fronteras, y por eso se debe orar.

Enseguida, los líderes religiosos pasaron uno a uno de acuerdo al programa previsto: primero la tradichión Bahai, la musulmana, Anglicana y Luterana, entre los que se presentaban testimonios, cantos, la oración de los fieles y el saludo de paz.

Sabri Agachan, representante  del Instituto del Suroeste y Casa Turca para el Diálogo, narró cómo los migrantes musulmanes son perseguidos en Estados Unidos por ser considerados terroristas. Dijo que el fenómeno migratorio “no es nuevo”, sino que “viene desde el profeta José que migró a Egipto”.

Como migrante turco, Sabri también agradeció “Porque era extranjero y me recibieron” y oró con versos del Corán por una  mejor comprensión del fenómeno migratorio.

 

Representante del papa

El padre Robert Stark, SSS, representante del Vaticano presentó a la asamblea el mensaje del Papa Francisco, mientras el templo se alumbró con la luz de las velas que todos encendieron como signo de unidad y plegaria.

Al final, el Obispo Mark Seitz, agradeció a todos por unirse en esta Vigilia y presentó a los obispos católicos que lo acompañaron: Oscar Cantú, (nombrado obispo auxiliar de San José California), el obispo emérito de Las Cruces, Ricardo Ramírez y el obispo auxiliar de Dallas, Edward Burns.

 

Oraron por los migrantes

 

* Tradición Bahá’i./ Mr. Nosrat Heidarian

* Tradición musulmana/ Mr. Sabri Agachan, Dialogue Institute of the Southwest and Raindrop Turkish House

* Tradición Anglicana/ Rev. Michael Vono,  Obispo de la Iglesia Anglicana, Diócesis de Río Grande

* Mensaje/ Rev. Robert Stark SSS, Migrants & Refugees Section of the Vatican

* Tradición luterana/ Rev. Jeffrey St. Clair, New Hope Lutheran Church

* Oración de intercesión/ Toda la Asamblea

* Signo de la paz/  obispo Mark J. Seitz

Bendición final/ Rev. Deborah Clugy-Soto, Presidenta de la Interfaith Alliance of El Paso & Southern New Mexico

 

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