Presentamos las opiniones de algunos colaboradores y articulistas de Periódico Presencia sobre el triunfo del candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia, quien fue electo presidente de México con una abrumadora mayoría.

 

Presencia

Andrés Manuel López Obrador, AMLO, es el nuevo presidente electo de México después de las históricas elecciones del pasado domingo primero de julio. La victoria del candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia fue y sigue siendo comentada en todo el país y en el mundo, donde los encabezados destacaron que el candidato “arrasó” y prometió “reconciliación”.

Esto debido a que la votación favoreció al candidato con el 53 por ciento de los votos, en una histórica elección, con una cifra nunca antes vista de participación ciudadana en las urnas y de los votos obtenidos por el ganador (30 millones).

Algunos medios, incluso internacionales como el New York Times atribuyen el triunfo de AMLO a que los mexicanos votaron “alimentados por la ira sobre la corrupción desenfrenada y la violencia”.

Y destacan que por primera vez en décadas, un líder de la izquierda quedará al frente de la economía más grande de América Latina. Por ello esta semana:

 

La pregunta:

¿Qué opina del triunfo de Andrés Manuel López Obrador como presidente de la República y de lo que será su gobierno?

 

Este pasado domingo hemos sido testigos –y ojalá que partícipes también, al menos en emitir su voto aunque fuese otro candidato su elección- de un hecho sin precedentes en la historia del México moderno y democrático. El hecho de que se haya registrado el mayor porcentaje de votantes en los últimos períodos de gobierno llama la atención, por supuesto de manera positiva, pues queda demostrado que cuando el mexicano alza la voz y decide de manera libre, gana no un partido político o un candidato, sino el país entero.

Ahora bien, este resultado deja dos realidades: la mitad de la sociedad que emitió su voto ha depositado su confianza en el proyecto encabezado por López Obrador, y por parte de ellos desde luego que hay un apoyo total a sus propuestas y una esperanzadora paciencia para lo que será su gobierno. Y del otro lado, están quienes eligieron a otro de los candidatos y quienes decidieron anular o no emitir su voto. En ellos puede percibirse –al menos en lo que se observa en las redes sociales- un sentimiento de incertidumbre y en algunos hasta miedo de lo que pueda pasar. Y es que el antecedente de las campañas políticas no deja convencidos a muchos, aunque hayan sido minoría, pero creo que ese será el mayor trabajo que el nuevo Presidente habrá de priorizar y de realizar con el cumplimiento de su palabra y llevando a cabo todas sus propuestas.

Personalmente opino que aunque es cierto que la incertidumbre se perciba fuertemente, es hasta cierto punto natural en estas situaciones donde cambia no sólo de “color” el partido que encabezará el gobierno, sino que todo un pensamiento habrá de encargarse de gobernar por y para todos, será bueno y completamente necesario cumplir con nuestras obligaciones como ciudadanos, a pesar de no estar de acuerdo con el resultado, es parte de la democracia que vivimos como país, y debemos cumplir con nuestras obligaciones, cuidar el ambiente, respetar las leyes, no promover actos ilícitos y corruptos, y de esta forma podremos vivir todos en santa paz, sin importar el color del partido o el nombre del candidato que haya ganado la elección.

Andrés Morones/ Universitario

 

Fue un triunfo contundente por el apoyo absoluto de la mayoría votante, y a la vez revela la voluntad popular de un verdadero cambio en la manera de gobernar. Los millones de votos  a favor de AMLO reflejan también el rechazo extendido por todo el país al régimen de Peña Nieto, al sistema del PRI y a la clase política que gobierna para sus propios intereses y para  los intereses de varias transnacionales. Este rechazo incluye obviamente al PAN. Me parece que López Obrador logró responder con sus propuestas de acabar con la corrupción, con la violencia y con las hirientes desigualdades sociales, a las preocupaciones de fondo de la sociedad mexicana. Respecto al nuevo gobierno, opino que va a crear condiciones para que verdaderamente se dé la transformación social que ha propuesto una y otra vez. Pero para esto se requiere la participación y la organización del pueblo, sólo así se evita el caudillismo. Si busca la reconciliación nacional, seguramente cambiará el modelo de seguridad de la supuesta “guerra al narcotráfico” de Felipe Calderón y de Peña Nieto, que le ha costado al país más de 240 mil muertos y más de 35 mil personas desaparecidas. Opino y espero que los pobres sean su prioridad, y esto suena a Evangelio, como lo proclamó en el zócalo. Esperamos, como lo dijo, que no mienta, que no robe y que no traicione la esperanza popular.

Pbro. Oscar Enriquez/ Director del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte

 

La elección efectuada el pasado domingo arroja una participación de electores de entre el 62 y el 63.8% del padrón electoral, según refirió el consejero presidente del INE.

De quienes acudieron a las urnas alrededor del 53% eligieron como presidente de la República a López Obrador.

Con una afluencia aceptable, puesto que es más del 50% de los electores quienes acudieron a votar y una mayoría por sobre manera clara de su decisión, el triunfo de López Obrador refleja la voluntad ciudadana, por lo que, mi opinión sobre el triunfo es aplaudir el ejercicio democrático vivido el pasado domingo.

Por otra parte, para responder a lo que será de su gobierno, consideremos que la actuación del ejecutivo (del presidente) está en balance por la conformación de las cámaras de diputados y senadores; donde encontramos que los diputados de Morena representan el 38% del congreso, y los senadores representan el 43%. Dado que el porcentaje no le da mayoría en la primera cámara, deberá mantener iniciativas o plataformas que le permitan generar alianza con otros partidos.

Como por ejemplo en el combate a la corrupción espero que se concreten acciones donde además de castigar a quienes sean corruptibles, desarrolle estrategias de protección para la denuncia ciudadana, haga partícipe de la selección del fiscal anticorrupción al Comité de Participación Ciudadana del Sistema Nacional Anticorrupción y promueva el fortalecimiento de los Sistemas Locales Anticorrupción.

También espero que en su discurso al señalar “gobernar para todos” y “respeto a las libertades” incluya reconocer y no “boicotear” las acciones ciudadanas e institucionales en pro de la familia y la vida.

Mtra. Yadira Lozano/ politóloga

 

Funcionó su estrategia de valerse del enojo de la ciudadanía para atraer votos y ser elegido como el próximo presidente de la República; esto, dentro del marco académico cabe en lo que se conoce como el “voto retrospectivo” o lo que comúnmente denominamos “voto de castigo”. Ese enojo no es fruto de la casualidad, sino que tiene su razón de ser en los malos manejos que han tenido gobiernos de otros partidos políticos.

Pienso que va a ser difícil que cumpla con todas sus propuestas de campaña, sobre todo aquellas que se relacionan con el tema económico; sin embargo, aunque no se cumplan con plenitud esperemos que el tema económico marche de la mejor manera. Ahora, a las zonas fronterizas nos ha asegurado una serie de privilegios, sobre todo para competir con el mercado estadounidense, que, de la misma manera que las propuestas económicas a nivel nacional, veo compleja su aprobación y su ejecución. Ojalá y me equivoque y todo marche de la mejor manera.

Una situación que me tiene con mucha preocupación es la casi segura y aplastante aprobación de la agenda de género debido a que en el Congreso tendrá su favor la mayoría de las curules, por lo que prácticamente podrá realizar los cambios que le plazcan en ese sentido y en todos.

Confiemos en que cumpla todo lo que afirmó en el primer discurso que dio cuando la tendencia de los resultados electorales lo aseguraban como el próximo presidente de México. Por el bien de todos los mexicanos, esperemos que su gobierno se centré en realizar el mayor bien posible atendiendo siempre al bien común.

Ramón Enrique Rodríguez, Grupo Caridad y Verdad

 

Creo que comienza una nueva era en nuestro país donde el comunismo y la ideología de género serán los que gobernaran, por lo buscarán que el aborto y los matrimonios homosexuales sean aceptados a nivel nacional.

Por lo mismo, estoy convencida que debemos apuntalar cada vez más la familia y la defensa de la vida, el derecho que tenemos los padres a educar a nuestros hijos conforme a los valores y principios que creemos convenientes y la defensa de la dignidad humana.

Este gobierno que está por comenzar pinta para ser un periodo de purificación para la Iglesia y un periodo difícil para la familia, por lo que los invito a hacer mucha oración y a formar a nuestros hijos en valores y virtudes, ya que es muy probable que en las escuelas les enseñen lo contrario.

Es tiempo de dar testimonio y de ser valientes al defender la vida y la familia. Es tiempo de participar.

México te necesita.

Silvia del Valle/ madre de familia

 

Me llama la atención cómo los candidatos opositores reconocieron el triunfo de Andrés Manuel. Ciertamente el panorama para muchos mexicanos parece esperanzador… sin embargo, se reflejan inquietudes por lo novedoso de un partido que ha tenido, al menos en su propaganda, un fuerte tinte populista. Me da la impresión de un “mesianismo”.

Las promesas del candidato que ocupará la presidencia tienen insistencia en el apoyo económico a los más necesitados. Los “slogan”  han remarcado este objetivo.

En mi humilde opinión, no creo que sea la solución dar pensiones y pensiones, sino ofrecer más oportunidades de desarrollo personal y educativo acorde a la etapa de vida.

Por otra parte, me da la impresión de que se buscará quedar bien con todos, sin considerar que ciertas ideologías afectan o pueden afectan el núcleo familiar. Por ejemplo, en la cuestión del aborto o la llamada ideología de género.

Entre otras cosas, sólo puedo decir que a cada ciudadano nos corresponde ser coherentes con los compromisos en bien de los que nos rodean. El cambio de la situación en México no dependerá solamente del presidente. Colaboremos al bien común en la práctica de valores para un verdadero crecimiento como personas.

Pbro. Jaime Melchor Valdéz/ Formador del Seminario

 

El momento que vivirá el país a partir de los próximos meses pero particularmente a partir de Diciembre, cuando un nuevo  gobierno se instale entre nosotros, nos tiene y nos tendrá a la expectativa durante los seis años venideros.

Estaremos, como se dice en el lenguaje cinematográfico, “al filo de la butaca” pues lo que acaba de suceder  no tiene antecedentes históricos en la vida política de México. Entramos en un ambiente de “suspense” en la vida nacional

El solo hecho de que un candidato y su partido hayan arrasado en las elecciones del primero de Julio en forma apabullante significa que el pueblo de México estaba cansado de su realidad sociopolítica: violencia, secuestro extorsiones, narcotráfico, asesinatos, promesas incumplidas, malos manejos en políticas publicas, pero sobre todo robo y latrocinio por parte de autoridades que fueron electas por el pueblo para el mejor desempeño de la función pública. La seguridad de la ciudadanía se ve diariamente amenazada, la búsqueda del bien común lo ve la mayoría como un sueño  cada vez más lejano.

El equipo de López Obrador tendrá que ser sumamente destacado para el cumplimiento de las promesas de campaña, pero este equipo no podrá limitarse a cambiar sus cuadros de primer nivel, sino también el segundo y el tercero y tal vez hasta el cuarto, para poder ejercer las acciones de gobierno.

Ahora tenemos una novedad, el pueblo de México entregó un cheque en blanco. Desde el Presidente hasta las cámaras de diputados y senadores y la mayoría de las gubernaturas están ahora en manos de una corriente política y eso es lo más cercano a una dictadura. Los medios masivos de comunicación las organizaciones no gubernamentales, las agrupaciones empresariales y los sindicatos, los universitarios y sus docentes, la iglesia y toda la sociedad civil deberá adoptar una actitud crítica: aplaudir cuando se deba, criticar cuando se yerre. La indolencia, la apatía y la abulia que caracterizaron a México en materia política deberán ser ahora cosas del pasado.   

MC Luis Alfredo Romero/ Comunicólogo

 

Su triunfo significa la redefinición del régimen político en México con una gran legitimidad por el número de votos recibidos, y con un gran poder adicional al contar con la mayoría de diputados y senadores, esta mayoría en el Congreso representa al mismo tiempo un riesgo puesto que el Ejecutivo no tiene el contrapeso político que requiere todo gobierno.

Esto abre la oportunidad de que la participación organizada de la sociedad se convierta en el verdadero contrapeso de este gobierno como un elemento del nuevo régimen, si plantea con claridad sus demandas y no permite que se legisle en contra del derecho a la vida, el matrimonio, la familia, o la libertad religiosa.

Si la sociedad no participa, existe el riesgo de que el autoritarismo y el control ciudadana sean las notas del nuevo régimen político. Si participa, es probable que se avance en las propuestas en que todos estamos de acuerdo: combate a la corrupción e impunidad, mejorar las condiciones y oportunidades de los más pobres, y recuperar la paz.

El virtual presidente electo ha manifestado que consultará sobre temas controversiales antes de tomar definiciones legislativas, y lo reiteró esta semana frente a la cúpula empresarial, sin embargo, muchos legisladores electos tienen prejuicios ideológicos y religiosos que pueden polarizar a la sociedad, nuevamente la participación social puede hacer que, en lugar de polarizar, se avance en temas que generen unidad y reconciliación.

Por lo pronto hay que dar seguimiento a sus propuestas de creación de una zona libre, aumento de salario mínimo y reducción de IVA, ISR e IEPES en la frontera, así como el plan de desarrollo urbano integral que necesariamente debe incluir el drenaje pluvial, e infraestructura de agua, drenaje, vivienda y pavimentación.

Los nuevos legisladores toman posesión en septiembre y el nuevo presidente hasta diciembre, así que hay un espacio de transición en donde la sociedad debe participar para configurar los temas y propuestas que deben incluirse en el próximo gobierno. Pido a Dios que los católicos nos involucremos en la construcción de este nuevo régimen político y un mejor país desde nuestras distintas responsabilidades, y que a las nuevas autoridades les ilumine y les de fortaleza para gobernar con justicia y sabiduría en beneficio de todos los mexicanos.

Dr. Oscar Ibáñez Hernández/Profesor Universitario