El asunto:

Recientemente se dieron a conocer las listas de aceptados en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, para el semestre enero-junio 2018, y como ocurre en otros períodos, algunos aspirantes fueron rechazados.

Este tema, que causa gran preocupación en este sector de la población y en la sociedad en general, nos ha llevado a reflexionar en esta edición sobre la elección vocacional de los jóvenes, y  las posibilidades que tienen de triunfar en un examen de admisión a la universidad, en una profesión y en la vida misma, así como en el tema de cuáles profesiones son las que están de moda actualmente y cuáles son las que, en todo caso, son más necesarias.

Por eso la pregunta de esta semana es: 

¿Cuáles profesiones cree que son necesarias para humanizar nuestra sociedad y por qué?

 

Menciono sólo algunas, desde mi perspectiva, las que atienden con más profundidad el tema: humanidades, psicología, filosofía y teología. Existen muchas formas de humanismo, aunque siempre se pone en duda que sean verdaderamente humanismos: el ateo, el existencialista, antropocéntrico, etc., para tener claro el tema recomiendo el libro de un teólogo excelente, Henri De Lubac, “El drama del humanismo ateo”.

Las mismas profesiones que tienen como finalidad la enseñanza de los humanismos antes mencionados, en lugar de humanizar, deshumanizan, dado que despojan al hombre de su aspiración a la trascendencia. Contrario a estos humanismos, existe el cristiano. Desde aquellas profesiones también se puede hacer hincapié en la sensibilización de que la persona es única e irrepetible, capaz amar al Otro y a los otros. De incitar constantemente a pensar en los actos propios y de los demás, siempre guiándolos hacía el bien y a la verdad. La reflexión en estas profesiones, desde un humanismo cristiano, concientiza para ver a la persona en su integralidad; es decir, siempre como un fin dada la dignidad que posee y nunca como un objeto más, el cual puede ser usado.

Ramón Enrique Rodríguez/ Grupo Caridad y Verdad

 

 

En teoría todas las profesiones son necesarias para humanizar a la sociedad, ya que en su origen está buscar el bienestar humano y el bien común de la sociedad; las ciencias exactas, las biológicas-médicas, las sociales-administrativas, las humanistas tienen y deben tener como eje central al ser humano.

Por lo tanto el quehacer de todas las profesiones debe ser enfocado en mantener esa humanización de la sociedad dentro de cada campo del saber que las distingue.

Se tiende a pensar que las ciencias exactas no son humanistas o que sólo lo son las médico-biológicas, sociales y humanistas.

Lo son. Eso debe ser en teoría, pero en la práctica depende de cada universidad como maneje el enfoque humanista en sus retículas.

Una de nuestras tareas como Pastoral Universitaria será trabajar en complementar el lado humanista en los programas universitarios que carezcan de ellos.

Juan Carlos Balderrama / coordinador general de Pastoral Universitaria

 

No es tan sólo de una profesión, sino que es el hecho de dar sentido a la profesión, al estudio, a la actividad de las carreras.

En lo que se refiere a la ética profesional, por una parte marca el sentido del por qué hacemos las cosas, nos dice esto está bien, esto está mal, sin importar la carrera, puede ser una carrera técnica o humanística, pero el sentido que damos a la carrera, es lo que marca también el sentido de la vida.

En el documento Ex Corde Ecclesiae, dirigido a las universidades, el papa Juan Pablo II habla del sentido de la Pastoral Universitaria, de que tiene que haber un diálogo entre la fe y la ciencia, en el sentido de que no es ciencia la que te va dar la respuesta de todo el sentido de la vida. Te va a dar un conocimiento propio de cada materia. Por eso la respuesta de la filosofía, porque humanamente lo que te da eso, es la filosofía, y desde la perspectiva cristiana, es la fe. Entonces debe de haber un diálogo entre la fe y la ciencia.

La otra cosa es el diálogo entre la fe y la vida, es decir, incluso la misma carrera, por ejemplo “soy ingeniero”, pero eso no me va dar el sentido de mi vida, yo voy a ejercer la ingeniería por la razón por la que yo vivo, etcétera. Y así con cualquier carrera. Entonces lo que debe de haber es un diálogo entre la fe y la vida, y eso desde la perspectiva de la fe.

Pbro. Antonio Cerda, CCR/ Asesor de la Pastoral Universitaria

 

 

Responder a esta pregunta es difícil si se intenta delegar en algunas profesiones la gran responsabilidad que implica humanizar a la sociedad; en lo personal considero que no deben ser solamente algunas profesiones sino todas; tanto las de áreas de ciencias exactas como de sociales y humanidades.

Se debe empezar por enseñar desde el hogar y la familia que todos somos seres humanos, únicos e irrepetibles; dignos de respeto, amor, tolerancia, aceptación… en fin, que debemos iniciar por transmitir y modelar los valores esenciales para una convivencia exitosa. En la escuela se fomentan los valores, pero se aprenden en la familia.

Todas las profesiones son necesarias para humanizar a nuestra sociedad porque todas son parte de la misma; no es posible ignorar que todos somos integrantes de una sociedad y que ésta es nuestra responsabilidad, lo bueno o malo que se encuentra en ella es producto de cómo somos, cómo actuamos, cómo afrontamos los retos y respondemos ante las diversas situaciones que se presentan.

Recuperar la enseñanza de habilidades sociales, fomentar la comunicación cara a cara, enseñar a convivir con nuestros semejantes, respetar a las personas y a nuestro medio ambiente, dejar la adicción a la tecnología…  son aspectos que se deben incluir en todos los contenidos de enseñanza, desde la educación básica hasta la educación superior.

Lo más importante es que quienes tenemos la responsabilidad de enseñar seamos congruentes y prediquemos con el ejemplo.

Mtra. Socorro Aguayo/ profesora universitaria