Ana María Ibarra

A casi tres meses del fallecimiento del padre Raúl Vega, la comunidad parroquial de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se alegró el pasado primero de marzo al recibir a su nuevo párroco, el padre Víctor Ortega, quien estuvo acompañado de familiares, amigos y hermanos sacerdotes.

Al iniciar la celebración, el padre Jorge González, secretario canciller de la diócesis, dio lectura al nombramiento que el obispo otorgó al padre Víctor como nuevo párroco.

Enseguida, el padre Víctor, de rodillas, realizó su profesión de fe y su juramento de fidelidad al obispo diocesano, don J. Guadalupe Torres Campos y sus sucesores.

“Que así Dios me ayude, y estos santos evangelios que toco con mis manos”, dijo el padre Víctor.

Para concluir este momento, el padre Víctor, el padre canciller y el obispo, firmaron ambos documentos.

Para la lectura del evangelio, el obispo entregó al padre Víctor el libro de los evangelios con la encomienda de proclamar la buena nueva la comunidad a la que fue encomendado.

Sacerdotes para la Iglesia de Cristo

Después del rito de toma de posesión, el obispo dirigió su homilía recordando al padre Raúl Vega, su labor de padre y pastor.

“Recordamos con gran afecto al padre Raúl, gran sacerdote, gran hermano, gran amigo. Elevamos nuestra plegaria por él como signo de gratitud”, dijo el obispo.

El obispo resaltó el regalo que Dios esa tarde otorgó a la comunidad del Perpetuo Socorro al enviar a dos sacerdotes: el padre Víctor Ortega como párroco, y el padre Felipe Ramos como vicario.

“Ejerzan ese pastoreo con alegría, con entrega, con amor”, motivó para luego invitar a la comunidad, pastores, fieles, familias, a ser dóciles a la acción del Espíritu Santo.

“Los invito a cultivar la fe, a ser una parroquia que cree, que proclame la fe a través de la catequesis, de una misión permanente. Los invito a vivir y trabajar en la esperanza. En toda parroquia hay retos y desafíos, sean una comunidad fortalecida en el amor, en la misericordia”, invitó el obispo.

Primer mensaje del párroco

En su primer mensaje como párroco, el padre Víctor se dijo nervioso, pero con la certeza de que “todos somos del Señor”.

“Quiero agradecer a Dios por el trabajo de hombres y mujeres que han pasado por esta parroquia, Al padre Raúl, que en paz descanse; él sembró y cosechó frutos. A mí me toca recoger y sembrar con ustedes”, dijo el nuevo párroco.

“Todos somos del Señor, los presentes, los que nos han precedido, y los que vienen atrás. Ahora que llego los veo sin duda como una familia, pertenecemos al Señor y todo sucede para el bien de lo que Él ama”, agregó.

Rito y festejo

Después de la homilía, el padre Víctor tomó posesión de la parroquia con el rito especificado para tal efecto y la visita al bautisterio, el confesionario, el sagrario, el altar, y finalmente tomó posesión de la sede, desde donde guiará al Pueblo de Dios.

Al concluir la celebración, sacerdotes y comunidad en general, fueron invitados al festejo de bienvenida reealizada en una terraza de eventos del sector.

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