Siete adultos fueron bautizados por el obispo don J, Guadalupe Torres Campos en la noche de noches, en la Vigilia de Vigilia, para renacer junto a Cristo en el camino a la santidad…

 

Ana María Ibarra/Claudia Iveth Robles

Después de tres meses de preparación, siete adultos: cuatro mujeres y tres hombres, recibieron con gran alegría el sacramento del Bautismo de manos del obispo don José Guadalupe Torres Campos durante la noche más grande de todas las noches, la Vigilia Pascual.

Previo a recibir el sacramento, estos adultos fueron adentrados a la Iglesia durante la ceremonia del rito  de iniciación cristiana.

 

Rito de iniciación cristiana

Una semana antes del día de su Bautismo, el sábado 24 de marzo, llegaron  los catecúmenos acompañados de sus padrinos a la Catedral, donde fueron recibidos por el padre Eduardo Hayen Cuarón, párroco de Catedral.

Uno a uno, los candidatos al Bautismo dijeron su nombre en voz alta y pidieron a la Iglesia el sacramento del Bautismo que les hará merecedores de la vida eterna.

Los candidatos realizaron su renuncia al pecado, haciendo su elección por Jesús y comprometiéndose a servirlo.

Por su parte, los padrinos también se comprometieron a apoyarlos y ayudarlos en el camino de la fe.

Antes de ingresar al templo, los catecúmenos recibieron la señal de la cruz de parte del sacerdote y una cruz de manos de sus padrinos, como símbolo de la protección de Dios.  

 

Participaron de la mesa de la Palabra

El sacerdote dio la entrada a los catecúmenos, quienes contentos caminaron por el pasillo central acompañados de sus padrinos.

Después de la Liturgia de la Palabra,  el padre Hayen dirigió unas palabras a los asistentes, resaltando el inicio de los días santos y los invitó a no sólo recordar la Pasión del Señor como un suceso del pasado, sino “vivirlo como un llamado a una vida nueva”.

“Al ser bautizados ustedes van a ser sepultados para nacer a una nueva vida”, expresó el sacerdote.

Añadió que esa vida nueva que inicia en el Bautismo, pero que continua en un proceso de conversión.

“El día de su Bautismo será el día más importante en su vida. La fe que ustedes van a empezar a vivir es un  proceso de conversión. Deberán trabajar en el Bautismo, morir para el mundo, dejar el pecado y abrir los ojos a una vida nueva”, resaltó.

El sacerdote los invitó a pedir al Señor los sumerja en su amor, los abrace y les dé la alegría de ser hijos de Dios.

Después de su homilía, el sacerdote oró por ellos y los ungió con el óleo de los catecúmenos. Los candidatos hicieron su profesión de fe y rezaron la oración que Jesús enseñó.

Finalmente, los presentes los felicitaron con un aplauso.  

De mormón a católico (Roberto)

Siendo de familia mormona, hace cinco años Roberto Garza conoció la Iglesia católica y se enamoró de la Eucaristía. Por ello decidió recibir el sacramento del Bautismo y lo hizo en la Vigilia Pascual que el obispo presidió el pasado Sábado Santo.

El entrevistado relató que toda su familia es mormona y él lo fue desde pequeño. Pero en su lugar de trabajo conoció a quien es hoy su madrina de Bautismo. Fue ella quien le enseñó la fe católica. Y al conocer el valor de la misa Roberto se sintió impactado.

“Son cinco años el tiempo en que he conocido la Iglesia católica. Me gustan los servicios que ofrecen, la catequesis me fascina y es por eso que decidí bautizarme”, expresó.

Roberto se enteró de un curso de catecumenado en una misa dominical en Catedral, cuando el padre Eduardo Hayen invitó a las personas que quisieran bautizarse y hacer su primera Comunión. Entonces sintió que era el momento de decirle sí definitivamente a Dios y se acercó a tomar el curso.

Roberto no tenía idea que recibiría el Bautismo en la Vigilia Pascual, y mucho menos que de manos del obispo, por lo que al conocer la noticia, sitió una gran felicidad.

“Siento mucha alegría… que el que el obispo me bautice es un honor”, dijo.

Hoy, el joven de 30 años de edad, renacido en Cristo al ser bautizado, está integrado en la comunidad de Cristo Redentor, donde sigue aprendiendo sobre la fe católica y tratando de vivir día a día la resurrección de Jesucristo.

 

Nueva oportunidad de vida (Teresa)

Agradecida con Dios por haberle dado otra oportunidad de vida después de haber sufrido dos infartos, Teresa Briones de 50 años de edad, ha cumplido su deseo: Resucitar con Jesús a una vida nueva el 31 de marzo, a través del sacramento del Bautismo.

En entrevista, Teresa compartió que este regalo llega a su vida en un momento muy especial en mi vida.

“Es un momento que estoy iniciando en una edad ya avanzada. Sé toda la responsabilidad que llega, ya tengo conocimiento, ya conozco la Palabra de Dios y estoy iniciando mi vida cristiana”, dijo deseosa de recibir también los sacramentos de la Eucaristía y la Confirmación.

El proceso de formación durante estos tres meses ha sido para Teresa un cambio muy bonito en su vida.

“Ha cambiado desde mi forma de ser, mis modales, mi familia, el estar conociendo la Palabra de Dios ha ido cambiando toda mi vida.  Recibir mí bautizo el día de la Resurrección del Señor es algo hermoso. Es participar de la resurrección del Señor en su Gloria”, expresó conmovida.

De manera especial Teresa pidió a Dios por la salud de todos los enfermos y le agradeció la oportunidad que le da al sanarla después de los dos infartos que sufrió hace poco más de tres meses.

“Mi Señor me ha dado otra oportunidad de vida. Volví a nacer y vuelvo a nacer en el bautismo. Quedan muchas secuelas que poco a poco voy superando”.

Teresa compartió que fue precisamente después de haber sufrido los dos infartos que se propuso bautizarse.

“Mi hijo Sergio es monaguillo del padre Hayen y él me dijo que viniera. Mis hijos me alentaron a prepararme para los sacramentos y en mi corazón ya sentía la necesidad de hacerlo”.

“Resucité, con el bautismo nazco a la vida eterna. Estoy muy emocionada porque también pronto seré invitada a la mesa del Señor, seré invitada de honor cuando ya reciba mi sacramento de la Eucaristía”, finalizó.

 

Una nueva hija muy feliz (Esther)

Sin conocer los motivos por los que su madre no la bautizó de pequeña, Esther Zúñiga Hernández dijo estar contenta de recibir el sacramento del Bautismo el Sábado Santo.

“Ya adulta se me fue pasando el tiempo y por una cosa o por otra no me había bautizado, pero ya tenía la inquietud desde hace mucho tiempo de recibir mis sacramentos y ahora que hubo este curso vine a hacerlo y por fin recibo el  Bautismo”, dijo contenta.

Consciente de que estos tres meses de preparación son sólo el inicio de su vida cristiana, Esther dijo que desea seguir conociendo más de Jesús, ya que este encuentro con Él le ha ayudado de manera personal y en su familia.

“Es algo maravilloso, increíble. Me siento muy emocionada recibir el sacramento en el día de la Resurrección del Señor. Sé que todavía me falta conocer más de Dios pero esta es la parte importante. Mi familia está muy contenta. Siento que mi vida es más tranquila, llena de paz, de unión en la familia. Le pido a Dios que me reciba y me conceda ser su hija”, expresó.

 

Un día para atesorar (Norma Gabriela)

Para Norma Gabriela Muñoz, de 35 años, la oportunidad de bautizarse ya se le había presentado en otras ocasiones, pero reconoció que no la había aprovechado hasta este momento.

“Me enteré de este curso por medio de los avisos y decidí prepararme. En este proceso mi vida ha ido cambiando, he notado cambios en mi muy grande. He conocido más acerca de Jesús y todavía me falta conocerlo más, saber de Él, su vida y todo lo que pasó por nosotros”, expresó.

Con 35 años de edad y soltera, Norma ha recibido el apoyo de sus padres quienes también están contentos de que su hija reciba los sacramentos de iniciación cristiana.

“Recibir el sacramento del bautismo en la resurrección del Señor es algo maravilloso. Es muy bonito poder hacerlo en este tiempo santo, especialmente el día más importante de la resurrección”.

“Lo único que puedo hacer es darle las gracias por darme esta oportunidad de recibir los sacramentos y que no la desaproveché”, dijo agradecida.

 

Seguirá en formación (María de la Luz)

Motivada y apoyada por su nuera e hijo, María de la Luz Gómez de 74 años de edad se dijo feliz de recibir los sacramentos, especialmente el bautismo en el día glorioso del triunfo del Señor.

“Doy las gracias a mi nuera porque ella fue la que me dijo de este curso. Me voy a bautizar y creo en Dios, espero no fallarle nunca. Pienso seguir adelante con mis demás sacramentos”, compartió.

María de la Luz dijo haber sido siempre católica, y sus dos hijos fueron bautizados, sin embargo compartió que por haber sido madre sola se dedicó a cuidar y formar a sus hijos acercándolos a ellos a los sacramentos dejando de lado su propia formación.

“Me siento feliz de recibir el bautismo, nunca me imaginé esto. Deseo seguir adelante para terminar con todos mis sacramentos. Pido a Dios por mis hijos que me los cuide, y le doy gracias por haber cumplido mi deseo de bautizarme”, expresó.

 

Animado por su esposa (José Cruz)

José Cruz tiene 40 años de edad, es otro de los catecúmenos que recibió el sacramento del Bautismo en la Vigilia pascual. Fue animado por su esposa para bautizarse, ya que quieren casarse por la Iglesia.

“Mi esposa María Luisa fue la que me dijo: ‘vamos a casarnos por la Iglesia’, pero había un problema que no estaba yo bautizado. Anduvimos buscando y nos dimos cuenta del curso en la Catedral”, dijo alegre el entrevistado.

José tiene dos hijos con su esposa y ellos, aún a su corta edad lo animan para que siga con la formación cristiana que comenzó al recibir el bautismo de manos del obispo, lo que significa para la familia una gran alegría.  

Luego de enfrentar algunas dificultades en su formación, como el hecho de que se le complica leer la Biblia, José sigue esforzándose, convencido de que el amor a Dios es lo que le ayuda a ser paciente y seguir adelante.

“He batallado, pero el Señor aquí me tiene”, dijo contento.

Feliz de nacer a la vida como hijo de Dios, junto a Cristo resucitado, José se declara casi listo para, en cuanto se pueda, recibir el sacramento del Matrimonio, algo que a su esposa hace muy feliz.

 

Nunca es tarde (Lorenzo)

“Nunca es tarde”, fue la frase con la que Lorenzo Talamantes, de 46 años, resumió su deseo de ser hijo de Dios y bautizarse, misión que logró el pasado sábado 31 de marzo, en la Vigilia Pascual del Sábado Santo, cuando recibió el primer sacramento de la iniciación cristiana, de manos del obispo.

Lorenzo no es un católico de misa dominical, pero en los últimos meses se sintió llamado por Dios y en una de las misas a las que acudió, sintió que era Dios mismo quien lo llamaba a bautizarse.

“Me nació del corazón. Una de las cosas más sagradas es el bautismo… siempre he sido católico, pero el no haberme bautizado antes fue sido por indecisión mía y por familiares. Pero uno nunca sabe las cuestiones de la vida”, dijo.  

Para Lorenzo el bautizarse en la Vigilia Pascual fue algo muy valioso, principalmente porque es la fiesta en la que se celebra la victoria de Cristo sobre la muerte y el renacer a la vida en Cristo.

Y tras hacer recibido tan maravilloso don, Lorenzo invitó  a las personas a estar atentos y escuchar la voz de Dios que siempre habla, así como a acercarse a los sacramentos, que son muy valiosos en la vida del cristiano.

“Que no les importe la edad, ¡mírenme!…¡Anímense!”, exclamó dispuesto a seguir en el camino de Dios.