Cinco fueron instituidos como lectores y tres como acólitos 

 

Ana María Ibarra 

Ante la presencia de familiares, amigos y la comunidad diocesana, ocho seminaristas de la facultad de Teología recibieron los ministerios laicales. Cinco de ellos fueron instituidos lectores y los otros tres acólitos.  

El pasado domingo 26 de mayo, en misa presidida por el obispo don José Guadalupe Torres Campos en CatedralAbraham Betancourt, César Alejandro Solís, Daniel Francisco Samaniego, José Guadalupe Mendoza, Luis Carlos Zúñiga, David Hernández, Jesús Iván Flores y Noé Enrique Reyes escucharon la primera parte de la liturgia acompañados de sus padres. 

Después de la lectura del evangelio, uno a uno fueron llamados por el padre Juan Manuel Orona, rector del Seminario. Al escuchar su nombre pasaron al presbiterio y delante del obispo dijeron presente, para tomar un lugar cerca del altar. 

Monseñor Torres destacó de la palabra de Dios la manera en que la Iglesia se fue conformando en Cristo vivo y con la presencia del Espíritu Santo. 

“En nuestra diócesis seguimos viviendo nuestra fe en Cristo vivo. Como cristianos hay que orar y dejarnos llevar por el Espíritu Santo. Es importante la oración para discernir qué quiere Dios de nosotros. Es el Espíritu Santo que llama a los apóstoles y a la Iglesia”, expresó el obispo. 

Además resaltó los ministerios a los que serían adentrados los jóvenes seminaristas. “Hemos hecho oración para tomar la decisión de instituir a estos seminaristas como lectores y acólitos, en orden al sacerdocio”. 

Explicó que, con estos ministerios, los seminaristas ayudarán en el servicio del altar proclamando la palabra, auxiliándolo a él mismo y a los sacerdotes en la eucaristía. 

“Por eso oramos, por eso es el Espíritu Santo quien nos guía. Ustedes van a recibir estos ministerios. Es un paso muy importante, recíbanlo con gozo, con alegría, con el compromiso de testimoniar. Síganse formando y preparando para servir a la Iglesia”, motivó el obispo. 

Su encomienda 

Monseñor Torres dirigió una oración y bendición a los seminaristas que serían instituidos en el ministerio del lectorado, acompañado por el pueblo de Dios puesto de pie. 

Abraham, César Alejandro, Daniel Francisco, José Guadalupe y Luis Carlos fueron pasando de uno en uno, poniéndose de rodillas delante del obispo, quien les entregó el libro de las Sagradas Escrituras, encomendándoles anunciar la palabra con fidelidad a sus hermanos. 

Enseguida el obispo oró por los seminaristas que serían instituidos en el ministerio del acolitado. 

David, Jesús Iván y Noé Enrique recibieron la bendición de monseñor Torres, quien les entregó el pan a cada uno, con la encomienda de servir con dignidad a la mesa del Señor y de la Iglesia. 

El obispo los felicitó con un abrazo, mientras que el pueblo hizo lo propio con un aplauso dirigido a estos nuevos ministros, quienes sirvieron durante la celebración apoyando al obispo. 

Al final los jóvenes fueron felicitados por sus familias y amigos, así como por las comunidades que los acompañaron. 

Ayudarán en el servicio 

Abraham Betancourt 

César Alejandro Solís 

Daniel Francisco Samaniego 

José Guadalupe Mendoza 

Luis Carlos Zúñiga 

David Hernández 

Jesús Iván Flores 

Noé Enrique Reyes  

 

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