Claudia Iveth Robles

Motivada por sus amigos a integrarse al Movimiento Familiar Cristiano Juvenil, Grecia Yamilet Piña Pérez, de 22 años, se convirtió luego de unos años en cordinadora del área de jóvenes del movimiento a nivel diocesano.

Feliz por ser parte de la membresía, Grecia invita a otros jóvenes a darse la oportunidad de conocer el Movimiento e integrarse, pues se reciben grandes beneficios.

 

De monaguilla al MFC
La joven se integró al MFC cuando era parte del grupo de monaguillos en la parroquia Santa Inés, con el entonces párroco, padre Cesar Gabriel Mendoza (qepd).

Ella recibió la invitación de algunos amigos y se animó a ingresar pues los muchachos la animaban y siempre le dijeron que no se arrepentiría.

Así fue, y hoy Grecia lleva cinco años dentro del movimiento, donde, asegura, ha aprendido mucho y se ha formado como persona y como cristiana

“Me sentí muy bien recibida por estos chicos que estaban bien motivados, muy alegres, e hice nuevos amigos con los jóvenes. Yo ya tenía 17 años”, dijo la muchacha, quien dejó su servicio como monaguilla para integrarse al MFC.

 

Formación de ayuda

Desde su ingreso al Movimiento Grecia ha tenido un gran crecimiento personal. Llevó dos años y medio de estudio con el ‘ciclo básico de formación para jóvenes’, que ofrece el MFC a su membresía.

La joven explicó que los temas que recibió le sirvieron para ir reforzando ciertos aspectos de su vida, tanto en lo espiritual, como en lo social.

“El MFC me enseñó a ser cada vez más partícipe en la Iglesia y tener un encuentro personal con Cristo, a diario. Dios me ha mostrado, por medio del MFC, cómo servirlo mejor en los adolescentes y jóvenes, y lograr que se enamoren de Cristo como yo lo estoy ahora”, compartió en entrevista, quien luego se convirtió en coordinadora diocesana.

Por eso desea que al igual que ella, otros jóvenes vivan feliz de estar sirviendo al Señor en un ambiente juvenil eclesial.

 

Trabajo conjunto

Coordinadora del MFC juvenil desde hace cinco años, Grecia trabaja en conjunto con el matrimonio Alanís (Irene y Manuel), quienes se encargan de atender a los adolescentes y jóvenes emefecistas de la diócesis.

Juntos realizan eventos diocesanos como retiros de Kerygma, encuentros juveniles, además de que apoyan a cada uno de los sectores que conforman el MFC Juvenil de la diócesis.

“En el MFC no sólo vas a recibir formación en valores humanos y cristianos, sino que te enamorarás de Cristo por medio del servicio y de la comunidad, como los estamos ya los que pertenecemos a este movimiento”, puntualizó la joven, tras asegurar que el MFC atiende cada una de las necesidades que presentan los jóvenes de hoy.