Claudia Iveth Robles

Con una gran sonrisa y agradecida de poder compartir sus raíces y lo que extraña de su país principalmente en estas fiestas decembrinas, la hermana Bernardette Diamana Kita, religiosa Dominica de la Doctrina Cristiana, quien es nativa de la República Democrática del Congo, en África, compartió con Presencia sus tradiciones navideñas.

 

Un Gloria distinto

Nostálgica por que extraña a su familia, así como el teatro que se presenta en su país y el clima, pues allá no hace frío, la religiosa explicó que en su país, en estas fechas, aún no se hace visible la Navidad. No hay árboles de Navidad, ni nacimiento, dijo.

Explicó que el día 24 de diciembre, por la mañana, cuando aún es Adviento, es cuando todos empiezan a adornar sus casas con motivos navideños y ya todo se comienza a ver muy bonito, y se siente la Navidad.

El mismo día 24, por la tarde, en las parroquias se presenta teatro de Navidad y aclaró que la Liturgia que se celebra en su país es distinta a la que se vive en México, pero es aceptada por la Iglesia Romana.

“En la misa, en el Gloria se siente el cambio de Adviento a Navidad…cada cultura tiene su manera, pero nosotras el día 24 es cuando se ve la Navidad, cuando ya se empieza a cantar el Gloria con las campanas. Por fuera, las casas brillan al encender todos los focos que se ponen para adornar”, dijo la religiosa, quien realizó su noviciado en la Ciudad de México, profesó votos temporales en esta diócesis y actualmente sirve en la parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón.

 

Cena especial

Al hablar sobre la comida navideña en su país, Sor Bernardette platicó que en el Congo la cena tradicional de Navidad es el platillo llamado “Chaca Marezo”, que son unas verduras que se producen en su país, que se mezclan con frijol, como es conocido en México.

La religiosa dijo que en su país no existe la tradición de las posadas, algo que conoció hasta su llegada a México, pero en cambio, en el Congo existe lo que se llama el “Reveo”, que es una fiesta grande que se realiza del 24 para amanecer el 25 de diciembre, en la que se reúnen las familias después de la misa pues ya ha nacido Jesús.

“Es el día que se reúnen las familias, celebramos, comemos y convivimos familiarmente porque Cristo ha nacido en nosotros”, explicó.

Destacó, entre risas, que en África la Navidad se vive con muchas lluvias, aunque hace mucho calor, nunca frío.

 

Su Navidad en Juárez

Nostálgica porque extraña a su familia, pero con la fuerza que Dios le da para cumplir con su vida de misionera, la religiosa compartió que ella misma organizaba los teatros de Navidad cada año con los jóvenes, y es algo que extraña mucho.

Y hoy canaliza esa nostalgia en las actividades que realiza en la parroquia Nuestra Señora del Sagrado Corazón, donde, junto al grupo de jóvenes fue a llevar chamarras a la gente más necesitada y organizó posadas con los niños del catecismo

“Estoy muy contenta porque estamos muy movidos todos, el padre, yo y el pueblo de Dios de la parroquia, preparándonos para vivir esta fiesta, que es un nacer con Cristo”, dijo.

Señaló que en casa, con las hermanas dominicas, en la Navidad harán algo sencillo, comerán algo diferente, como cuando hay una fiesta en la familia.

“Asistimos a misa, arrullamos al niño, cenamos juntas y nos felicitamos”, dijo.

Finalmente la religiosa quiso dejar un mensaje de Navidad para toda la comunidad:

“Me gustaría decirles que así como adornan sus casas tan bonitas, también decoren sus corazones para recibir a Jesús”.