33 parejas que habían vivido juntas se unieron sacramentalmente en la celebración especial que encabezó el obispo en la Catedral.

 

Claudia Iveth Robles 

Teniendo a Dios como testigo, 33 parejas se dijeron “sí” para toda la vida ante Dios, en la celebración de matrimonios colectivos realizada en una misa presidida por el obispo don José Guadalupe Torres Campos en Catedral.

Fue el lunes 02 de abril, primer lunes de Pascua, cuando estas parejas acudieron contentas por recibir la bendición en su matrimonio después de 5, 10 ó 20 años juntos.

Ataviadas las mujeres en bellos vestidfos blancos, y los hoimbres en riguroso traje formal, las parejas escucharon al obispo, quien celebró junto al padre Eduardo Hayen, párroco de Catedral, y el padre Víctor Ortega, vicario.

En su mensaje para las parejas, el obispo destacó el tiempo que le dedicaron a su preparación y dio gracias a Dios por tan especial celebración en la Octava de Pascua, como un signo hacer presente a Cristo en sus vidas, unidos por el sacramento del Matrimonio.

“La Pascua es vida; en el matrimonio debe vivir la luz de Cristo, ser luz, el esposo para la esposa y la esposa para el esposo”, dijo el obispo.

Recordó que si Cristo entregó su vida por cada uno, entonces los esposos deben entregarse uno al otro.

“Cristo nos purifica, nos renueva, nos santifica, nos anima a la santidad. Estamos llamados a ser santos en el matrimonio, en las familias que ya tienen y en las que están formando”, agregó.

Tras la homilía las parejas realizaron los votos matrimoniales e intercambiaron argollas matrimoniales como parte del rito, teniendo como testigos al obispo y sacerdotes de Catedral.

Enseguida los matrimonios pasaron a recibir el Cuerpo y Sangre de Cristo y al final recibieron innumerables aplausos de parte de familiares y amigos que abarrotaron el templo.

Al final, los nuevos esposos se tomaron la foto del recuerdo con obispo y sacerdotes.

 

Frases… 

Con Dios

“Fui la valiente. Le dije que ya era el tiempo y no importaba una fiesta, sino el sacramento para llevar a Dios con nosotros… nos sentimos contentos y privilegiados, mis hijos están muy contentos”.

Martín y Erika Valdés

 

Nunca es tarde

“No importa el tiempo sino el deseo de estar bien con Dios. Se siente una paz interior, mejor que antes, y eso que yo tengo 82 años y mi esposa 78, gracias a Dios”.

Ramón Alvarado y Dora Alvarez 44 viviendo juntos

 

Unidos por Dios

 

“Es una bendición de Dios y qué mejor que el obispo fuera el testigo”.

Javier Reyes y Rosa María Balderas, 21 años de matrimonio por el civil