Claudia Iveth Robles 

El pasado domingo la comunidad de la capilla San José María Yermo y Parres, enclavada en la colonia Urbivilla, celebró su fiesta patronal con una misa presidida por el obispo don José Guadalupe Torres Campos.

Le muestran terreno y necesidades

El obispo llegó a capilla desde muy temprano y fue recibido por el padre Jesús Salinas, vicario de la parroquia San Pedro de Jesús Maldonado, a la que pertenece la capilla.

El sacerdote acompañó al obispo en un recorrido para mostrarle el terreno de la capilla y las obras que se pretenden realizar con el apoyo de toda la comunidad y la entrega de sus servidores.

Don Guadalupe también observo las necesidades que existen para la construcción del nuevo templo, ya que actualmente se encuentra construido con tablas de madera.

Se comprometió a seguirlos apoyando y los animó a continuar esforzándose para lograr su proyecto.

Misa especial

Para esta fiesta especial se colocó un altar provisional, y a un costado de éste se mostraron  reliquias del  san José María Yermo y Parres, consistentes en una parte muy pequeña de una falange del padre Yermo, la cual se resguarda en el Centro Educativo Multicultural Yermo y Parres.

En su homilía, el obispo habló de la gratuidad y de que hay muchas cosas por las cuales dar gracias, no sólo materiales, sino valores, talentos y la misma fe el evangelio, que, dijo, deben difundir con amor y con alegría.

“Si a alguien tenemos de ejemplo en este sentido es en san José María Yermo y Parres, a quien le decían ‘el gigante de la Caridad’…él entendió muy bien este evangelio y lo vivió”, expuso tras reflexionar en el evangelio del día, que recuerda que quien quiera hacerse el más importante, debe hacerse el último y servidor de todos.

Siempre presente

El obispo dijo que san José María Yermo y Parres vio la pobreza de los niños y niñas y eso le movió el corazón para buscar cómo atenderlos y salvarlos.

Fue así como fundó la congregación Hijas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, quienes estean presentes en la Diócesis de Ciudad Juárez a través del CEMYP.

“Es el Gigante de la Caridad, porque es el ultimo el servidor de todos. Que nosotros también seamos gigantes, no por lo material, sino en el amor, en la caridad”, dijo.

Finalmente el obispo recordó a los fieles de esta capilla que siempre estará presente para animarlos y bendecirlos, y que como pastor de la diócesis los anima a seguir trabajando con mucho ánimo y esperanza, sintiendo siempre el amor de Dios.

 

Consagra a servidores

En una parte de la misa, catequistas y servidores que atienden el comedor instalado en la Capilla para dar de comer a más de 40 niños de la zona, refrendaron su su compromiso de  seguir al servicio de la capilla por un año más.

Al final de la Eucaristía el obispo impartió la bendición con las reliquias de san José María de Yermo y Parres.

 

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